Donald Trump no olvido. El presidente de EEUU quiere castigar al canciller Friedrich Merz por su postura crítica sobre la guerra con Irán y ahora está considerando reducir su presencia militar en Alemania, donde actualmente hay estacionados casi 40.000 soldados estadounidenses. Trump dijo en su plataforma Truth Social que se espera una decisión pronto .. El anuncio se produce tras las duras críticas del mandatario americano a su homólogo alemán por sus declaraciones críticas sobre la guerra estadounidense contra Irán. «¡No tiene ni idea de lo que habla!», afirmó el martes refiriéndose a Merz, añadiendo que no es de extrañar que «Alemania estuviera tan mal, tanto económica como socialmente» mientras acusaba al canciller de permitir la adquisición de armas nucleares por parte de Irán.. El deseo de reducir tropas americanas en Alemania no es nuevo. En su primer mandato (2017-2021), Trump anticipó que quería sacar de Alemania soldados estadounidenses. Actualmente hay cerca de 86 000 soldados desplegados en Europa, de los que unos 39.000 permanecen en Alemania.. Sin embargo, en marzo, Trump le había asegurado a la canciller alemana que Estados Unidos tenía la intención de mantener su presencia militar en Alemania. «Son buenas noticias, pero no esperaba que fuera diferente», dijo entonces Merz tras reunirse con el inquilino de la Casa Blanca.. Durante décadas, el suelo europeo ha sido el enclave estratégico de decenas de instalaciones militares estadounidenses fundamentales para proyectar su poder global, especialmente en zonas de conflicto como Oriente Medio. Estos complejos no solo albergan contingentes de tropas y arsenales, sino que funcionan como centros operativos para drones, bases logísticas navales y aéreas, y puntos críticos de asistencia médica para heridos de combate.. Dentro de este despliegue, Alemania destaca como el eje central: Stuttgart acoge el Comando Europeo de EEUU (EUCOM), mientras que la base de Ramstein, en Renania-Palatinado, se consolida como el motor principal de sus fuerzas aéreas en la región.. Para blindar esta presencia, el Congreso estadounidense ratificó a finales de 2025 una cláusula de seguridad que restringe la retirada de efectivos. Según esta normativa, el número de militares destinados de forma permanente en el área de responsabilidad europea no puede ser inferior a 76.000 por un periodo superior a 45 días.
Donald Trump no olvida. El presidente de EEUU quiere castigar al canciller Friedrich Merz por su postura crítica sobre la guerra con Irán y ahora está considerando reducir su presencia militar en Alemania, donde actualmente hay estacionados casi 40.000 soldados estadounidenses. Trump dijo en su plataforma Truth Social que se espera una decisión pronto .. El anuncio se produce tras las duras críticas del mandatario americano a su homólogo alemán por sus declaraciones críticas sobre la guerra estadounidense contra Irán. «¡No tiene ni idea de lo que habla!», afirmó el martes refiriéndose a Merz, añadiendo que no es de extrañar que «Alemania estuviera tan mal, tanto económica como socialmente» mientras acusaba al canciller de permitir la adquisición de armas nucleares por parte de Irán.. Merz, en sus críticas a EEUU, dijo que «el problema con este tipo de conflictos siempre es el mismo: no solo hay que entrar, sino también salir. Lo vimos de forma muy dolorosa en Afganistán, durante 20 años. Lo vimos en Irak». El canciller añadió que los estadounidenses «entraron en esta guerra en Irán sin estrategia alguna. Por eso es aún más difícil poner fin al conflicto ahora. Sobre todo porque los iraníes son, obviamente, muy hábiles negociando, o mejor dicho, muy hábiles para no negociar». “Toda una nación está siendo humillada por el liderazgo iraní», concluyó el alemán.. El deseo de reducir tropas americanas en Alemania ahora parece un castigo, pero no es nuevo. En su primer mandato (2017-2021), Trump anticipó que quería sacar de Alemania soldados estadounidenses. Actualmente hay cerca de 86.000 soldados desplegados en Europa, de los que unos 39.000 permanecen en Alemania.. Sin embargo, en marzo, Trump le había asegurado a la canciller alemana que Estados Unidos tenía la intención de mantener su presencia militar en Alemania. «Son buenas noticias, pero no esperaba que fuera diferente», dijo entonces Merz tras reunirse con el inquilino de la Casa Blanca.. Durante décadas, el suelo europeo ha sido el enclave estratégico de decenas de instalaciones militares estadounidenses fundamentales para proyectar su poder global, especialmente en zonas de conflicto como Oriente Medio. Estos complejos no solo albergan contingentes de tropas y arsenales, sino que funcionan como centros operativos para drones, bases logísticas navales y aéreas, y puntos críticos de asistencia médica para heridos de combate.. Dentro de este despliegue, Alemania destaca como el eje central: Stuttgart acoge el Comando Europeo de EEUU (EUCOM), mientras que la base de Ramstein, en Renania-Palatinado, se consolida como el motor principal de sus fuerzas aéreas en la región.. Para blindar esta presencia, el Congreso estadounidense ratificó a finales de 2025 una cláusula de seguridad que restringe la retirada de efectivos. Según esta normativa, el número de militares destinados de forma permanente en el área de responsabilidad europea no puede ser inferior a 76.000 por un periodo superior a 45 días.. Merz se ha sumado esta semana a la lista cada vez más larga de políticos europeos en ser atacados por Trump. El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, también han caído en desgracia ante el republicano. Incluso el estadounidense ha centrado sus críticas al Papa provocando un enfrentamiento entre él y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
Actualmente hay unos 39.000 soldados americanos en varias bases militares alemanas
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