Cuando el Aston Villa ganó la Copa de Europa con un gol de Peter Withe al Bayern Múnich en 1982 Unai Emery tenía diez años. Desde entonces, el Villa, que ha vivido también algún descenso antes de regresar al máximo nivel, no ha vuelto a jugar una final europea. Para Emery es la sexta. Hoy, como entonces, el equipo de Birmingham se juega un título europeo contra un club alemán. Emery es el entrenador con más títulos de la Liga Europa, ha ganado tres con el Sevilla y una con el Villarreal y por el camino perdió una más con el Arsenal en el último partido de Eden Hazard con el Chelsea. Pero Unai mantiene la prudencia antes de enfrentarse al Friburgo, un debutante en finales europeas.. «No soy el rey de esta competición», dice con modestia el entrenador español. «Ahora estoy en el Aston Villa, este es un nuevo capítulo y lo que conseguí es pasado. Lo que hicimos está en el pasado, no voy a ganar con ello. Esta es una nueva oportunidad. Espero que esto sea solo el comienzo de una nueva era para el Aston Villa», añade. Pero sus futbolistas lo ven de otra manera. «Aprendes cosas de él cada día. Tiene mucha experiencia; trata al Friburgo igual que trataría a cualquier equipo contra el que jugamos, con el máximo respeto y un gran detalle. Sabemos que el Friburgo tiene muchos, muchos puntos fuertes, pero también muchas debilidades que intentaremos aprovechar. Estoy seguro de que Unai quiere sumar la quinta victoria con el Aston Villa, y queremos ayudarle a conseguirlo», asegura John McGinn, el capitán del equipo.. McGinn, que jugará el Mundial con Escocia, sí ha pasado por los infiernos de las categorías inferiores antes de vivir su primera final europea con el Villa. «Ha sido un viaje increíble. Estoy orgulloso de dónde se encuentra ahora el club. Estoy orgulloso de todos los que han contribuido a ello. Es el resultado del trabajo duro tanto dentro como fuera del campo. Pero ahora estamos aquí, en uno de los escenarios más importantes que se pueden alcanzar, intentando conseguir un trofeo para el Aston Villa en Europa después de 44 años. Me siento muy orgulloso del lugar que ocupa ahora el club. Ahora somos una potencia en el fútbol europeo», admite el capitán.. Emery cambió el Villarreal por el Aston Villa en noviembre 2022. Dejaba un club con el que había ganado la Liga Europa –otra vez– por otro al que quería devolver su pasado glorioso. Llegaba avalado por Damià Vidagany, el jefe de operaciones del Aston Villa y antiguo director de comunicación del Valencia. Allí se conocieron, aunque Vidagany fue trasladando sus labores desde la comunicación hacia la gestión. Ahora es uno de los hombres fuertes del club, el hombre que aparecía abrazándose con el príncipe Guillermo, hincha del equipo de Birmingham, cuando el Villa remontó la eliminatoria de semifinales contra el Nottingham Forest. Monchi llegó después para ser el director deportivo, pero su estancia fue más breve que la del técnico irunés.. «He estado planificando e intentando hacer realidad mi visión de un Aston Villa que compita por títulos, que juegue en Europa, y la forma en que lo hemos conseguido este año es realmente fantástica. Este año jugamos la final de la Europa League y ahora es el momento de disfrutar con nuestra afición, de vivir este momento, la final», reconoce Emery.. La carrera del técnico del Villa es curiosa. Ha ganado cuatro veces la Liga Europa, más que nadie, pero el resto de títulos los consiguió todos con el París Saint Germain. Con él ganó una vez la Liga francesa y en dos ocasiones la Copa, la Copa de la Liga y la Supercopa. Pero en Europa se cruzó con la remontada del Barcelona en aquel partido que acabó con el gol de Sergi Roberto.. Emery ya se sabe el camino. Ahora se trata de mentalizar a sus jugadores. «Centrémonos en nuestro plan de juego. Es el momento de poner en práctica todas nuestras cualidades, nuestras aspiraciones y nuestras ideas tácticas para intentar ser los protagonistas sobre el terreno de juego. Debemos respetar la competición, respetar la Europa League y respetar al Friburgo. Debemos demostrar lo mucho que queremos esta competición, porque el Friburgo la quiere y está muy motivado. Tenemos que igualar o incluso superar su motivación», advierte.
Ha ganado la Liga Europa tres veces con el Sevilla y una con el Villarreal. Hoy tiene la oportunidad de levantarla como entrenador del Aston Villa contra el Friburgo
Cuando el Aston Villa ganó la Copa de Europa con un gol de Peter Withe al Bayern Múnich en 1982 Unai Emery tenía diez años. Desde entonces, el Villa, que ha vivido también algún descenso antes de regresar al máximo nivel, no ha vuelto a jugar una final europea. Para Emery es la sexta. Hoy, como entonces, el equipo de Birmingham se juega un título europeo contra un club alemán. Emery es el entrenador con más títulos de la Liga Europa, ha ganado tres con el Sevilla y una con el Villarreal y por el camino perdió una más con el Arsenal en el último partido de Eden Hazard con el Chelsea. Pero Unai mantiene la prudencia antes de enfrentarse al Friburgo, un debutante en finales europeas.. «No soy el rey de esta competición», dice con modestia el entrenador español. «Ahora estoy en el Aston Villa, este es un nuevo capítulo y lo que conseguí es pasado. Lo que hicimos está en el pasado, no voy a ganar con ello. Esta es una nueva oportunidad. Espero que esto sea solo el comienzo de una nueva era para el Aston Villa», añade. Pero sus futbolistas lo ven de otra manera. «Aprendes cosas de él cada día. Tiene mucha experiencia; trata al Friburgo igual que trataría a cualquier equipo contra el que jugamos, con el máximo respeto y un gran detalle. Sabemos que el Friburgo tiene muchos, muchos puntos fuertes, pero también muchas debilidades que intentaremos aprovechar. Estoy seguro de que Unai quiere sumar la quinta victoria con el Aston Villa, y queremos ayudarle a conseguirlo», asegura John McGinn, el capitán del equipo.. McGinn, que jugará el Mundial con Escocia, sí ha pasado por los infiernos de las categorías inferiores antes de vivir su primera final europea con el Villa. «Ha sido un viaje increíble. Estoy orgulloso de dónde se encuentra ahora el club. Estoy orgulloso de todos los que han contribuido a ello. Es el resultado del trabajo duro tanto dentro como fuera del campo. Pero ahora estamos aquí, en uno de los escenarios más importantes que se pueden alcanzar, intentando conseguir un trofeo para el Aston Villa en Europa después de 44 años. Me siento muy orgulloso del lugar que ocupa ahora el club. Ahora somos una potencia en el fútbol europeo», admite el capitán.. Emery cambió el Villarreal por el Aston Villa en noviembre 2022. Dejaba un club con el que había ganado la Liga Europa –otra vez– por otro al que quería devolver su pasado glorioso. Llegaba avalado por Damià Vidagany, el jefe de operaciones del Aston Villa y antiguo director de comunicación del Valencia. Allí se conocieron, aunque Vidagany fue trasladando sus labores desde la comunicación hacia la gestión. Ahora es uno de los hombres fuertes del club, el hombre que aparecía abrazándose con el príncipe Guillermo, hincha del equipo de Birmingham, cuando el Villa remontó la eliminatoria de semifinales contra el Nottingham Forest. Monchi llegó después para ser el director deportivo, pero su estancia fue más breve que la del técnico irunés.. «He estado planificando e intentando hacer realidad mi visión de un Aston Villa que compita por títulos, que juegue en Europa, y la forma en que lo hemos conseguido este año es realmente fantástica. Este año jugamos la final de la Europa League y ahora es el momento de disfrutar con nuestra afición, de vivir este momento, la final», reconoce Emery.. La carrera del técnico del Villa es curiosa. Ha ganado cuatro veces la Liga Europa, más que nadie, pero el resto de títulos los consiguió todos con el París Saint Germain. Con él ganó una vez la Liga francesa y en dos ocasiones la Copa, la Copa de la Liga y la Supercopa. Pero en Europa se cruzó con la remontada del Barcelona en aquel partido que acabó con el gol de Sergi Roberto.. Emery ya se sabe el camino. Ahora se trata de mentalizar a sus jugadores. «Centrémonos en nuestro plan de juego. Es el momento de poner en práctica todas nuestras cualidades, nuestras aspiraciones y nuestras ideas tácticas para intentar ser los protagonistas sobre el terreno de juego. Debemos respetar la competición, respetar la Europa League y respetar al Friburgo. Debemos demostrar lo mucho que queremos esta competición, porque el Friburgo la quiere y está muy motivado. Tenemos que igualar o incluso superar su motivación», advierte.
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