Ismael Serrano vuelve a Antonio Machado porque todos los caminos llevan al poeta. El cantautor revisita la catedralicia figura del padre de ‘Campos de Castilla’ a través del álbum que le dedicó Serrat en 1969. Una empresa que, con estas cartas sobre la mesa, bien podría presentarse en un disco o un concierto. Pero no. Serrano ha optado esta vez por el teatro para dar un triple salto mortal hacia adelante en su carrera y probar suerte en estas lides con ‘Golpe a golpe verso a verso’, en el Infanta Isabel, Madrid.. No esconde el músico su vértigo al pisar un nuevo terreno. Sin embargo, es su nueva realidad por mucho que, de vez en cuando, le entre «un arrebato de cordura» y se pregunte «qué estoy haciendo aquí». Lo asegura un hombre que ya en sus últimos conciertos había optado por una fórmula más «teatralizada», indica. «Incluso una de las últimas giras, la anterior al ‘Sinfónico’, la hacía con una actriz con la que tenía como un diálogo, pero no dejaba de interpretarme a mí mismo». Esto es diferente. Teatro puro y duro. «Aquí tengo que ponerme en la piel de otro personaje. Antes ni estaba a las órdenes de un director ni en un proyecto de esta envergadura, así que se puede decir que es otra cosa, es otro código. Otra forma de estar. Y sí, me da miedo».. Aun así, sonríe. «Me estoy divirtiendo mucho».. El músico define este paso como la «fantasía» de alguien al que le «gusta mucho contar historias», confiesa quien ya se había acercado al teatro con ‘El absurdo de los delfines’. Aquella obra, que llegó publicarse y a leerse en la Sala Mirador, la resume ahora su autor como la historia de «una oficina en la que poco a poco va desapareciendo gente. Habla de la incomunicación, de la incapacidad para atender al otro, para escuchar. La sociedad en la que vivíamos…». «Y vivimos», corrige.. –¿Y quién es el culpable de la incomunicación en 2026?. –Podríamos pensar en las redes sociales, que han demostrado no funcionar o no cumplir con aquellas promesas que nos hicieron al respecto de la comunicación. Nos iban a tener más informados, nos iban a unir más… Y lo que hacen es precisamente lo contrario. El algoritmo fomenta nuestros prejuicios. Genera grupos cerrados de gente con intereses afines. Nos deseduca en la idea en la pluralidad, en escuchar a gente que piensa diferente o músicas distintas… El algoritmo te propone cosas que tienen que ver con tus hábitos y tu forma de pensar. Te vuelve dogmático y te lleva a abandonar el hábito de hablar con gente que piensa diferente a ti.. No obstante, Serrano no es optimista si de derrotar al algoritmo se trata: «No se ajusta a la realidad. Los dueños de las grandes empresas, de las redes sociales y demás, no van a permitir que hagamos un uso diferente al que se plantea. Las redes podrían ser de otra manera, pero están diseñadas para amplificar el ruido y la crispación; y están pensadas así porque el ser humano es mucho más activo a través de la indignación –desarrolla–. Hay que ponerle coto a ese tecnofederalismo que nos trata como servidores de contenido. Estamos al servicio de esas plataformas. Tienen más poder que los Estados en muchos aspectos. De hecho, se enfrentan de tú a tú a ellos: tratan de influir en elecciones e intentan legislar. Es una pugna que parece simétrica cuando no debiera serlo, el Estado debería estar por encima».. Activo en redes, pero poco. El artista, activo («cada vez menos», apunta) en X, reconoce no saber cómo poner paz en mitad del ruido. Está al límite de tirar la toalla. «Sirven de poco», lamenta. «Sabes que te van a insultar y a mí cada vez me llegan menos cosas interesantes a través de las redes sociales. Se está potenciando el conflicto y se están priorizando voces en una dirección intencionada. Pero la solución no solo pasa por buscar cómo torcer el brazo del algoritmo, que también, no dudo que haya que hacerlo, sino en levantar la mirada de las pantallas y buscar otro tipo de vínculo».. Serrano apuesta por el asociacionismo, por artes como el teatro y la música en vivo y por «volver a mirarnos a mirarnos a la cara». «De hecho», se detiene, «creo que va a haber una vuelta a eso porque se está generando una desconfianza con respecto a la información que nos llega a través de internet. Ya no sabemos qué es real y qué no. Vamos a volver a las voces autorizadas, a los medios de comunicación más convencionales y a otro tipo de vínculos que tienen que ver con lo personal, con lo real».. Y en ese «mirarnos a la cara» aparece este ‘Golpe a golpe…’ en el que se apoya en Serrat para centrarse en Antonio Machado. Se presenta: «Es un repaso a la vida del poeta a través de canciones que sirven para hacer esas transiciones entre las diferentes partes de la historia de Machado. Desde su infancia, a su primer contacto con la intelectualidad y con la bohemia en Madrid, primero, y, luego, en París». Dibuja al protagonista de la función como «una persona que era más bien retraída, que no es muy diferente a su hermano Manuel». Aborda sus desencuentros, sus episodios sentimentales y, sobre todo, «el gran drama de Antonio Machado, y por lo que se muere de pena más allá de por ver cómo España sucumbe al fascismo: le rompe el corazón ver a su hermano del alma haciendo loas al caudillo por una cuestión de supervivencia. Ese drama está sobre la mesa porque yo creo que es lo que más le marcó y fue lo que acabó con él, más allá que la neumonía».. –¿Qué nos sigue enseñando Machado?. –Es un hombre que no ha cambiado tanto. Es comprometido con su tiempo, vivió de manera apasionada, aunque era, fíjate, era un hombre discreto. No era nada sevillano. Cosa que sí era su hermano. Era más bien soso. Era conflictivo en sus relaciones con el amor; todo era difícil y complicado. Encontró en la poesía una manera de decir cosas que de otra forma no sabía decir. Era la forma de expresar no solamente desde lo sentimental, sino también desde el compromiso político. Me parece notable que tuviera que inventarse a alguien como Juan de Mairena para expresarse también políticamente desde la hondura filosófica. Eso también define bastante el personaje. Y, sobre todo eso, era hombre de paz, un hombre comprometido con la modernidad. Pensaba que la República traía aires de modernidad que a él le parecieran absolutamente necesarios. Podríamos tener un país muy diferente si esa república no hubiera sido truncada en el contexto de una preguerra mundial».. Machado como arma arrojadiza. También se detiene Ismael Serrano en ese otro Antonio Machado empleado (o malempleado) como arma arrojadiza en mitad del barrizal: sin quererlo, el cantautor se convirtió en viral cuando Alberto Feijóo, en 2023, confundió una ampliación del músico como obra del poeta: «Se pusieron en evidencia las dinámicas del zasca y del efectismo en el discurso político que viene impuesto por las redes sociales. Y es que las redes tienen carácter performativo: la polarización y ese rollo de humillar al otro, ridiculizarlo. Se aleja del ideal de la retórica política: discutir ideas de posturas confrontadas de lo que debe ser un país. Pero eso no se pone sobre la mesa, que sería el debate sano».. Entiende así a Machado como «una figura a reivindicar por todo demócrata, como otros tantos»: «Cuando dicen que a Lorca lo mataron no por su postura política sino por su homosexualidad, se trata de amoldar el personaje a la conveniencia política. Todo demócrata debe saber que en aquel contexto la exposición política tenía consecuencias, en el caso de Machado fue el exilio; y en el de Lorca, su fusilamiento, su asesinato».. –Un exilio al que Antonio Machado llegó a pie a través de los Pirineos, junto a su madre. ¿Aquel Antonio son los migrantes africanos que cruzan hoy el estrecho?. –Los exiliados que llegaron a Francia no encontraron un país muy acogedor; y luego, muchos de ellos acabaron luchando en la resistencia. Más tarde, los exiliados españoles tienen más homenajes en Francia de los que puedan tener aquí en España. Hay que entender que a nosotros también nos ha tocado ser exiliados por cuestiones políticas y económicas. Mi tía Martina tuvo que viajar a Nuremberg en los 70 en busca de un futuro mejor. Y según algunos sectores de la sociedad alemana no eran vistos con agrado. En general, en Europa, el emigrante siempre es el primero al que se señala. Deberíamos aprender. Los inmigrantes son el chivo expiatorio para no señalar el verdadero problema estructural, que es un modelo social económico que no funciona y que no está dando respuestas a los problemas de la gente.. –¿El inmigrante o el pobre?. –El pobre, el inmigrante pobre. Porque no tenemos tantos problemas con el jugador de fútbol o con el emir que viene a comprar casas a Canarias o Levante.. El rubor del artista. De este modo, es músico se alinea con Machado y Serrat en un triángulo que ruboriza al propio Serrano, seguidor acérrimo del autor de ‘Mediterráneo’: «Es una figura icónica por lo que representa, y no solo desde el punto de vista musical, aquí y en Latinoamérica. Su nombre tiene que ver con la llegada de la democracia». El maestro, continúa, es «de esos artistas indispensable si tuvieras que explicarle a un marciano cómo ha sido la historia de este país desde los 60 hasta los 90: historia política, inquietudes sentimentales, usos y costumbres… Le pones la discografía de Serrat y podría entender lo que es España durante décadas. Eso no pasa con muchos artistas. No somos conscientes de la aportación de Serrat. Se jugó el pellejo cuando te lo jugabas de verdad. Hasta se negó a cantar en Eurovisión diciendo que quería cantar en catalán y sin saber el precio que eso podía tener para su carrera».. Y hace hincapié Serrano en este apartado eurovisivo a pocos días de haberse celebrado su última edición sin la participación de España: «Todo es política. Pero este tipo de fenómenos culturales han sido utilizados como propaganda para Israel. Y a mí me enorgulleció ver la postura de Televisión Española».
El cantautor da un triple salto mortal y abre la puerta a la interpretación teatral con un montaje en el que repasa la vida del autor de ‘Campos de Castilla’ a través de la obra de otro «gigante»: Serrat
Ismael Serrano vuelve a Antonio Machado porque todos los caminos llevan al poeta. El cantautor revisita la catedralicia figura del padre de ‘Campos de Castilla’ a través del álbum que le dedicó Serrat en 1969. Una empresa que, con estas cartas sobre la mesa, bien podría presentarse en un disco o un concierto. Pero no. Serrano ha optado esta vez por el teatro para dar un triple salto mortal hacia adelante en su carrera y probar suerte en estas lides con ‘Golpe a golpe verso a verso’, en el Infanta Isabel, Madrid.. No esconde el músico su vértigo al pisar un nuevo terreno. Sin embargo, es su nueva realidad por mucho que, de vez en cuando, le entre «un arrebato de cordura» y se pregunte «qué estoy haciendo aquí». Lo asegura un hombre que ya en sus últimos conciertos había optado por una fórmula más «teatralizada», indica. «Incluso una de las últimas giras, la anterior al ‘Sinfónico’, la hacía con una actriz con la que tenía como un diálogo, pero no dejaba de interpretarme a mí mismo». Esto es diferente. Teatro puro y duro. «Aquí tengo que ponerme en la piel de otro personaje. Antes ni estaba a las órdenes de un director ni en un proyecto de esta envergadura, así que se puede decir que es otra cosa, es otro código. Otra forma de estar. Y sí, me da miedo».. Aun así, sonríe. «Me estoy divirtiendo mucho».. El músico define este paso como la «fantasía» de alguien al que le «gusta mucho contar historias», confiesa quien ya se había acercado al teatro con ‘El absurdo de los delfines’. Aquella obra, que llegó publicarse y a leerse en la Sala Mirador, la resume ahora su autor como la historia de «una oficina en la que poco a poco va desapareciendo gente. Habla de la incomunicación, de la incapacidad para atender al otro, para escuchar. La sociedad en la que vivíamos…». «Y vivimos», corrige.. –¿Y quién es el culpable de la incomunicación en 2026?. –Podríamos pensar en las redes sociales, que han demostrado no funcionar o no cumplir con aquellas promesas que nos hicieron al respecto de la comunicación. Nos iban a tener más informados, nos iban a unir más… Y lo que hacen es precisamente lo contrario. El algoritmo fomenta nuestros prejuicios. Genera grupos cerrados de gente con intereses afines. Nos deseduca en la idea en la pluralidad, en escuchar a gente que piensa diferente o músicas distintas… El algoritmo te propone cosas que tienen que ver con tus hábitos y tu forma de pensar. Te vuelve dogmático y te lleva a abandonar el hábito de hablar con gente que piensa diferente a ti.. No obstante, Serrano no es optimista si de derrotar al algoritmo se trata: «No se ajusta a la realidad. Los dueños de las grandes empresas, de las redes sociales y demás, no van a permitir que hagamos un uso diferente al que se plantea. Las redes podrían ser de otra manera, pero están diseñadas para amplificar el ruido y la crispación; y están pensadas así porque el ser humano es mucho más activo a través de la indignación –desarrolla–. Hay que ponerle coto a ese tecnofederalismo que nos trata como servidores de contenido. Estamos al servicio de esas plataformas. Tienen más poder que los Estados en muchos aspectos. De hecho, se enfrentan de tú a tú a ellos: tratan de influir en elecciones e intentan legislar. Es una pugna que parece simétrica cuando no debiera serlo, el Estado debería estar por encima».. Activo en redes, pero poco. El artista, activo («cada vez menos», apunta) en X, reconoce no saber cómo poner paz en mitad del ruido. Está al límite de tirar la toalla. «Sirven de poco», lamenta. «Sabes que te van a insultar y a mí cada vez me llegan menos cosas interesantes a través de las redes sociales. Se está potenciando el conflicto y se están priorizando voces en una dirección intencionada. Pero la solución no solo pasa por buscar cómo torcer el brazo del algoritmo, que también, no dudo que haya que hacerlo, sino en levantar la mirada de las pantallas y buscar otro tipo de vínculo».. Serrano apuesta por el asociacionismo, por artes como el teatro y la música en vivo y por «volver a mirarnos a mirarnos a la cara». «De hecho», se detiene, «creo que va a haber una vuelta a eso porque se está generando una desconfianza con respecto a la información que nos llega a través de internet. Ya no sabemos qué es real y qué no. Vamos a volver a las voces autorizadas, a los medios de comunicación más convencionales y a otro tipo de vínculos que tienen que ver con lo personal, con lo real».. Y en ese «mirarnos a la cara» aparece este ‘Golpe a golpe…’ en el que se apoya en Serrat para centrarse en Antonio Machado. Se presenta: «Es un repaso a la vida del poeta a través de canciones que sirven para hacer esas transiciones entre las diferentes partes de la historia de Machado. Desde su infancia, a su primer contacto con la intelectualidad y con la bohemia en Madrid, primero, y, luego, en París». Dibuja al protagonista de la función como «una persona que era más bien retraída, que no es muy diferente a su hermano Manuel». Aborda sus desencuentros, sus episodios sentimentales y, sobre todo, «el gran drama de Antonio Machado, y por lo que se muere de pena más allá de por ver cómo España sucumbe al fascismo: le rompe el corazón ver a su hermano del alma haciendo loas al caudillo por una cuestión de supervivencia. Ese drama está sobre la mesa porque yo creo que es lo que más le marcó y fue lo que acabó con él, más allá que la neumonía».. –¿Qué nos sigue enseñando Machado?. –Es un hombre que no ha cambiado tanto. Es comprometido con su tiempo, vivió de manera apasionada, aunque era, fíjate, era un hombre discreto. No era nada sevillano. Cosa que sí era su hermano. Era más bien soso. Era conflictivo en sus relaciones con el amor; todo era difícil y complicado. Encontró en la poesía una manera de decir cosas que de otra forma no sabía decir. Era la forma de expresar no solamente desde lo sentimental, sino también desde el compromiso político. Me parece notable que tuviera que inventarse a alguien como Juan de Mairena para expresarse también políticamente desde la hondura filosófica. Eso también define bastante el personaje. Y, sobre todo eso, era hombre de paz, un hombre comprometido con la modernidad. Pensaba que la República traía aires de modernidad que a él le parecieran absolutamente necesarios. Podríamos tener un país muy diferente si esa república no hubiera sido truncada en el contexto de una preguerra mundial».. Machado como arma arrojadiza. También se detiene Ismael Serrano en ese otro Antonio Machado empleado (o malempleado) como arma arrojadiza en mitad del barrizal: sin quererlo, el cantautor se convirtió en viral cuando Alberto Feijóo, en 2023, confundió una ampliación del músico como obra del poeta: «Se pusieron en evidencia las dinámicas del zasca y del efectismo en el discurso político que viene impuesto por las redes sociales. Y es que las redes tienen carácter performativo: la polarización y ese rollo de humillar al otro, ridiculizarlo. Se aleja del ideal de la retórica política: discutir ideas de posturas confrontadas de lo que debe ser un país. Pero eso no se pone sobre la mesa, que sería el debate sano».. Entiende así a Machado como «una figura a reivindicar por todo demócrata, como otros tantos»: «Cuando dicen que a Lorca lo mataron no por su postura política sino por su homosexualidad, se trata de amoldar el personaje a la conveniencia política. Todo demócrata debe saber que en aquel contexto la exposición política tenía consecuencias, en el caso de Machado fue el exilio; y en el de Lorca, su fusilamiento, su asesinato».. –Un exilio al que Antonio Machado llegó a pie a través de los Pirineos, junto a su madre. ¿Aquel Antonio son los migrantes africanos que cruzan hoy el estrecho?. –Los exiliados que llegaron a Francia no encontraron un país muy acogedor; y luego, muchos de ellos acabaron luchando en la resistencia. Más tarde, los exiliados españoles tienen más homenajes en Francia de los que puedan tener aquí en España. Hay que entender que a nosotros también nos ha tocado ser exiliados por cuestiones políticas y económicas. Mi tía Martina tuvo que viajar a Nuremberg en los 70 en busca de un futuro mejor. Y según algunos sectores de la sociedad alemana no eran vistos con agrado. En general, en Europa, el emigrante siempre es el primero al que se señala. Deberíamos aprender. Los inmigrantes son el chivo expiatorio para no señalar el verdadero problema estructural, que es un modelo social económico que no funciona y que no está dando respuestas a los problemas de la gente.. –¿El inmigrante o el pobre?. –El pobre, el inmigrante pobre. Porque no tenemos tantos problemas con el jugador de fútbol o con el emir que viene a comprar casas a Canarias o Levante.. El rubor del artista. De este modo, es músico se alinea con Machado y Serrat en un triángulo que ruboriza al propio Serrano, seguidor acérrimo del autor de ‘Mediterráneo’: «Es una figura icónica por lo que representa, y no solo desde el punto de vista musical, aquí y en Latinoamérica. Su nombre tiene que ver con la llegada de la democracia». El maestro, continúa, es «de esos artistas indispensable si tuvieras que explicarle a un marciano cómo ha sido la historia de este país desde los 60 hasta los 90: historia política, inquietudes sentimentales, usos y costumbres… Le pones la discografía de Serrat y podría entender lo que es España durante décadas. Eso no pasa con muchos artistas. No somos conscientes de la aportación de Serrat. Se jugó el pellejo cuando te lo jugabas de verdad. Hasta se negó a cantar en Eurovisión diciendo que quería cantar en catalán y sin saber el precio que eso podía tener para su carrera».. Y hace hincapié Serrano en este apartado eurovisivo a pocos días de haberse celebrado su última edición sin la participación de España: «Todo es política. Pero este tipo de fenómenos culturales han sido utilizados como propaganda para Israel. Y a mí me enorgulleció ver la postura de Televisión Española».
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