Cuando tienes entre las manos un libro verdaderamente hermoso —de esos que producen placer al tacto y despiertan de inmediato la curiosidad por hojearlos—, es inevitable detenerse a disfrutarlos. Sus imágenes invitan a mirar con calma sus textos, a quedarse un rato más. Entonces surge una pregunta sencilla: ¿quién tuvo la idea de crear algo tan bello? Hay editoriales que publican libros. Y hay editoriales que construyen patrimonio cultural. Hace cuarenta y cinco años, en 1981, Santiago Saavedra fundó Ediciones El Viso con una idea que parecía tan sencilla como ambiciosa: crear en España libros capaces de dialogar de tú a tú con los mejores del mundo. Lo que comenzó como una aventura editorial especializada en arte se ha convertido en una de las grandes referencias internacionales del libro ilustrado, con más de dos mil títulos publicados y colaboraciones con algunos de los museos más prestigiosos del planeta y ahora está de celebración con sus 45 años de vida. En los años ’80 la cultura en España “explotó”. Esa década marcó un punto de inflexión cultural. Tras la aprobación de la Constitución de 1978 y la consolidación democrática, el país vivió un proceso acelerado de modernización que se reflejó en todos los ámbitos creativos. Entre 1982 y 1986, coincidiendo con los primeros gobiernos de Felipe González, el presupuesto destinado a cultura aumentó más del 300 %, según datos del Ministerio de Cultura, impulsando la creación de nuevas instituciones, festivales, centros de arte y políticas de apoyo a la edición. Explosión editorial y auge de las librerías El sector del libro fue uno de los grandes beneficiados de este clima de efervescencia. Entre 1980 y 1989, la producción editorial española pasó de 27.000 títulos anuales a más de 45.000, situando al país entre los más dinámicos de Europa. Este crecimiento vino acompañado de la expansión de las librerías independientes y especializadas, que se convirtieron en espacios de encuentro cultural. El Viso inició su trayectoria de la mano de Santiago Saavedra a inicios de los años ochenta y pronto recibieron encargos procedentes del mundo del arte, tanto de estudiosos y de los grandes museos interesados en editar sus catálogos como del Ministerio de Cultura de España. La primera publicación fue “Historia de la fotografía en España”. Desde sus orígenes hasta 1900 (1981), escrito por el historiador Lee Fontanella pero ese fue solo el inicio, porque siguió un encargo muy especial, el catálogo de la gran exposición dedicada a Velázquez celebrada en el Museo del Prado. Se vendieron más de 300.000 ejemplares, unas cifras nunca antes alcanzadas por un catálogo a nivel mundial. Allí queda para la historia Madrid amaneció el 23 de enero de 1990 con una expectación poco habitual para una exposición de arte. El Museo del Prado inauguraba la que pronto sería considerada una de las muestras más importantes de su historia: una retr
Cuarenta y cinco años de trabajo que han tejido un legado que une imagen, palabra y patrimonio, una historia construida desde la mirada y la cultura.
Cuando tienes entre las manos un libro verdaderamente hermoso —de esos que producen placer al tacto y despiertan de inmediato la curiosidad por hojearlos—, es inevitable detenerse a disfrutarlos. Sus imágenes invitan a mirar con calma sus textos, a quedarse un rato más. Entonces surge una pregunta sencilla: ¿quién tuvo la idea de crear algo tan bello?Hay editoriales que publican libros. Y hay editoriales que construyen patrimonio cultural. Hace cuarenta y cinco años, en 1981, Santiago Saavedra fundó Ediciones El Viso con una idea que parecía tan sencilla como ambiciosa: crear en España libros capaces de dialogar de tú a tú con los mejores del mundo. Lo que comenzó como una aventura editorial especializada en arte se ha convertido en una de las grandes referencias internacionales del libro ilustrado, con más de dos mil títulos publicados y colaboraciones con algunos de los museos más prestigiosos del planeta y ahora está de celebración con sus 45 años de vida.En los años ’80 la cultura en España “explotó”. Esa década marcó un punto de inflexión cultural. Tras la aprobación de la Constitución de 1978 y la consolidación democrática, el país vivió un proceso acelerado de modernización que se reflejó en todos los ámbitos creativos. Entre 1982 y 1986, coincidiendo con los primeros gobiernos de Felipe González, el presupuesto destinado a cultura aumentó más del 300 %, según datos del Ministerio de Cultura, impulsando la creación de nuevas instituciones, festivales, centros de arte y políticas de apoyo a la edición.Explosión editorial y auge de las libreríasEl sector del libro fue uno de los grandes beneficiados de este clima de efervescencia. Entre 1980 y 1989, la producción editorial española pasó de 27.000 títulos anuales a más de 45.000, situando al país entre los más dinámicos de Europa. Este crecimiento vino acompañado de la expansión de las librerías independientes y especializadas, que se convirtieron en espacios de encuentro cultural.El Viso inició su trayectoria de la mano de Santiago Saavedra a inicios de los años ochenta y pronto recibieron encargos procedentes del mundo del arte, tanto de estudiosos y de los grandes museos interesados en editar sus catálogos como del Ministerio de Cultura de España.La primera publicación fue “Historia de la fotografía en España”. Desde sus orígenes hasta 1900 (1981), escrito por el historiador Lee Fontanella pero ese fue solo el inicio, porque siguió un encargo muy especial, el catálogo de la gran exposición dedicada a Velázquez celebrada en el Museo del Prado. Se vendieron más de 300.000 ejemplares, unas cifras nunca antes alcanzadas por un catálogo a nivel mundial. Allí queda para la historia Madrid amaneció el 23 de enero de 1990 con una expectación poco habitual para una exposición de arte. El Museo del Prado inauguraba la que pronto sería considerada una de las muestras más importantes de su historia: una retrospe
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