Las controvertidas decisiones del Gobierno de José Antonio Kast no le han sido ajenas al mundo de la cultura. Hace algunas semanas, el Ejecutivo paralizó la ampliación del Centro Cultural Gabriela Mistral, dejando en suspenso la construcción de una nueva gran sala de artes escénicas en uno de los principales espacios culturales del país. Las razones invocadas, al menos en abstracto, parecen atendibles: prioridades urgentes, estrechez fiscal y reasignaciones presupuestarias. Pero la decisión ha sido recibida por muchos—y me incluyo—con desconcierto, sobre todo porque va acompañada de recomendaciones de realizar recortes significativos en el presupuesto del ministerio de Cultura y de descontinuar diversos programas vinculados a infraestructura, patrimonio y fomento cultural.. Seguir leyendo
Un país que reduce sus espacios culturales no solo ahorra recursos. También estrecha los lugares donde una sociedad puede mirarse, reconocerse y, a veces, reconciliarse consigo misma
Las controvertidas decisiones del Gobierno de José Antonio Kast no le han sido ajenas al mundo de la cultura. Hace algunas semanas, el Ejecutivo paralizó la ampliación del Centro Cultural Gabriela Mistral, dejando en suspenso la construcción de una nueva gran sala de artes escénicas en uno de los principales espacios culturales del país. Las razones invocadas, al menos en abstracto, parecen atendibles: prioridades urgentes, estrechez fiscal y reasignaciones presupuestarias. Pero la decisión ha sido recibida por muchos—y me incluyo—con desconcierto, sobre todo porque va acompañada de recomendaciones de realizar recortes significativos en el presupuesto del ministerio de Cultura y de descontinuar diversos programas vinculados a infraestructura, patrimonio y fomento cultural.
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