Los alliums se han convertido en una de las plantas de moda en jardinería. Estas flores ornamentales, de la misma familia que el ajo y la cebolla, destacan por sus grandes flores redondas, normalmente en tonos violetas, y por la facilidad con la que llenan de color jardines y terrazas.. Cada vez son más habituales en parques y jardines por su aspecto llamativo y porque florecen durante semanas entre primavera y verano. Además, atraen abejas y mariposas, resisten bastante bien el calor y muchas variedades vuelven a crecer cada año sin necesidad de replantarlas.. Resistentes, vistosos y fáciles de cuidar. Aunque el morado es el color más conocido, también existen alliums blancos, rosados, rojizos o verdosos. Entre los más populares están Purple Sensation, con sus grandes esferas violetas; Gladiator, que puede superar el metro y medio de altura; o Schubertii, apodado el “allium fuegos artificiales” por la forma de sus flores.. También hay variedades más discretas, como Nectaroscordum siculum, conocido como ajo siciliano, con flores colgantes en tonos verdes, amarillos y púrpuras que suelen llenarse de abejas durante la floración.. Uno de los motivos de su éxito es que apenas necesitan mantenimiento. Los bulbos suelen plantarse en otoño y florecen entre mayo y agosto, según la variedad.. Los expertos recomiendan colocarlos en zonas soleadas y con tierra bien drenada, ya que el exceso de humedad puede dañar los bulbos durante el invierno. En terrenos más húmedos o pesados, muchas personas prefieren plantarlos primero en macetas y trasladarlos después al jardín.. Otra de sus ventajas es que combinan bien con plantas como lavandas, salvias o gramíneas, que además ayudan a disimular una de las pocas desventajas de los alliums: sus hojas se secan bastante rápido mientras las flores siguen en buen estado.. Incluso después de la floración continúan siendo decorativos. Muchas personas utilizan las flores secas en jarrones o las dejan en el jardín por su aspecto escultórico.. Entre las variedades más recomendadas por expertos destacan Allium giganteum, una de las especies más grandes, con flores lilas sobre tallos de hasta 1,8 metros; Allium sphaerocephalon, con pequeñas flores ovaladas que pasan del verde al color vino; Allium nigrum, de flores blancas; Allium atropurpureum, muy apreciado por sus tonos púrpura oscuros; y Allium cernuum, una variedad más pequeña con flores colgantes rosadas.
Estas variedades ornamentales, cada vez más presentes en parques y jardines, destacan además por atraer abejas y florecer durante semanas
Los alliums se han convertido en una de las plantas de moda en jardinería. Estas flores ornamentales, de la misma familia que el ajo y la cebolla, destacan por sus grandes flores redondas, normalmente en tonos violetas, y por la facilidad con la que llenan de color jardines y terrazas.. Cada vez son más habituales en parques y jardines por su aspecto llamativo y porque florecen durante semanas entre primavera y verano. Además, atraen abejas y mariposas, resisten bastante bien el calor y muchas variedades vuelven a crecer cada año sin necesidad de replantarlas.. Aunque el morado es el color más conocido, también existen alliums blancos, rosados, rojizos o verdosos. Entre los más populares están Purple Sensation, con sus grandes esferas violetas; Gladiator, que puede superar el metro y medio de altura; o Schubertii, apodado el “allium fuegos artificiales” por la forma de sus flores.. También hay variedades más discretas, como Nectaroscordum siculum, conocido como ajo siciliano, con flores colgantes en tonos verdes, amarillos y púrpuras que suelen llenarse de abejas durante la floración.. Uno de los motivos de su éxito es que apenas necesitan mantenimiento. Los bulbos suelen plantarse en otoño y florecen entre mayo y agosto, según la variedad.. Los expertos recomiendan colocarlos en zonas soleadas y con tierra bien drenada, ya que el exceso de humedad puede dañar los bulbos durante el invierno. En terrenos más húmedos o pesados, muchas personas prefieren plantarlos primero en macetas y trasladarlos después al jardín.. Otra de sus ventajas es que combinan bien con plantas como lavandas, salvias o gramíneas, que además ayudan a disimular una de las pocas desventajas de los alliums: sus hojas se secan bastante rápido mientras las flores siguen en buen estado.. Incluso después de la floración continúan siendo decorativos. Muchas personas utilizan las flores secas en jarrones o las dejan en el jardín por su aspecto escultórico.. Entre las variedades más recomendadas por expertos destacan Allium giganteum, una de las especies más grandes, con flores lilas sobre tallos de hasta 1,8 metros; Allium sphaerocephalon, con pequeñas flores ovaladas que pasan del verde al color vino; Allium nigrum, de flores blancas; Allium atropurpureum, muy apreciado por sus tonos púrpura oscuros; y Allium cernuum, una variedad más pequeña con flores colgantes rosadas.
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