El especial del regreso del Artemis II a la Tierra ha sido una lección de periodismo televisivo. Lorenzo Milá, junto a Mónica López, no eran meros observadores del acontecimiento. Se adelantaban con pedagogía a lo que iba a pasar. Como consecuencia, era más fácil de comprender desde la ciencia la emoción de la imagen del aterrizaje de la misión espacial. Y te quedabas en emisión con más interés, pues te habían avanzado aquello que debía acontecer y nos despertaba la curiosidad de cotejar si todo salía como estaba previsto. Lo que para algunos podía parecer que perdía magia porque destripaba «lo siguiente», añadía capacidad de atención a la cuenta atrás.. Así, este fin de semana, TVE ha demostrado la función clásica del periodismo televisivo. Y, así, el Canal 24 Horas está viviendo un impulso en su función, cuando queda poco más de un año para su 30 aniversario. Con la llegada de la plataforma de pago Vía Digital, se planteó, por fin, un canal de información continúa al estilo de CNN desde la televisión pública y alguien pensó que Telediario sería un buen nombre para el canal. La idea era aprovechar una de las marcas más poderosas de RTVE. Y no iban mal encaminados, pues la versión española de BBC News iba a ser una sucesión de Telediarios de treinta minutos. Microtelediarios muy centrados en la política nacional y, por cierto, poco planteados para proyectar nuestra mirada periodística desde España al mundo. Como hacen otras cadenas europeas. Nuestro país atesora la ventaja de contar con uno de los idiomas más hablados del planeta. Sin embargo, la política nacional nos marca y remarca la agenda sin demasiadas treguas.. Al final, el 15 de septiembre de 1997, nació el esperado canal de TVE bajo la marca Canal 24 Horas. El título buscaba incidir en el valor añadido de la emisión continúa. Aún las cadenas generalistas paraban sus programaciones un ratico en la madrugada. Los primeros pasos fueron en un pequeño estudio virtual. Más tarde, pasó a un plató panorámico a los pies del Pirulí y, ahora, se realiza desde el que antiguamente era el estudio principal de informativos de Torrespaña. Se cierra el círculo. Con más espacio, con más pantallas, con más posibilidades. Con más Telediario y menos bucle de «paso a vídeo paso a vídeo», el Canal 24 Horas ha mejorado la agilidad periodística de sus boletines, que antes eran muy encorsetados.. La edición de sus informativos apuesta por más conexiones en directo y más tipos de formas de presentación de las noticias, fuera y dentro del estudio. La escenografía está más viva. Las pantallas de fondo no son alimentadas solamente con la imagen borrosa de los monitores del control de realización del plató y se incorporan señales de cámaras situadas, por ejemplo, en las alturas de las instalaciones de Televisión Española en Torrespaña. De esta manera, se rompe con la monotonía del mismo plató durante el paso de las horas. Hay diferentes texturas visuales a través de distintas tomas del skyline de Madrid, que impregna al estudio de la luminosidad del exterior. Y el informativo se contagia del lenguaje de la climatología del día. Al estilo de la cadena de información francesa, France 24, que halla la calidez de su inmaculado plató dotándolo del color del cielo parisino que se cuela por las pantallas del set.. No obstante, el fuerte de la cadena está en cómo se cuenta la información. En este sentido, ya se lleva años intentando dar más autoría a la programación a través de comunicadores reconocibles al estar vinculados a cada franja principal del día. Autoría que, a menudo, se confunde con opinión. Y no, no es lo mismo. De hecho, la virtud distintiva del Canal 24 Horas es la información pura y dura en una televisión saturada de tertulias. Aquí, el debate se focaliza en La Noche en 24 horas, dirigida y presentada por Xabier Fortes.. El resto de los tramos horarios se centran en las noticias, abriendo prismas con entrevistas en directo e incluso con las actuaciones musicales en el propio plató. Pero el protagonismo recae en transmitir que si ocurre cualquier acontecimiento el Canal 24 Horas está ya informando. Hasta hace bien poco no siempre sucedía. Incluso ante hechos relevantes no había margen de reacción y se priorizaba el localismo de la teatralización política del día. Esa polémica efímera que al día siguiente ya se olvida.. En este sentido, el Canal 24 Horas no debe embaucarse del argumentario instantáneo de las redes sociales y debe proteger el periodismo televisivo clásico que pisa la calle y aprende de los avances tecnológicos. Y lo consigue sin confundir estruendo con modernidad. La modernidad sigue siendo ir a los expertos, a los protagonistas y retransmitirlo con la capacidad de intentar comprender más que impactar por impactar. Ahí el Canal 24 Horas se mueve como nunca.. Óscar Martínez, jefe de redacción de El Faro, resume con una buena alegoría el fondo del oficio de informar: «Un periodista no es la persona que está en el lugar adecuado a la hora adecuada, ése es un repartidor de pizzas». La clave está en la perspectiva que se aporta, como, este fin de semana, sucedió en el especial del Artemis II. En ese equilibrio, entre previsión, reflejos, estudio y conocimiento, se encuentra el porvenir del Canal 24 Horas: el periodismo de contexto que narra más que afirma. Porque sabe que siempre hay más preguntas que respuestas.
«Un periodista no es la persona que está en el lugar adecuado a la hora adecuada, ése es un repartidor de pizzas».
20MINUTOS.ES – Televisión
El especial del regreso del Artemis II a la Tierra ha sido una lección de periodismo televisivo. Lorenzo Milá, junto a Mónica López, no eran meros observadores del acontecimiento. Se adelantaban con pedagogía a lo que iba a pasar. Como consecuencia, era más fácil de comprender desde la ciencia la emoción de la imagen del aterrizaje de la misión espacial. Y te quedabas en emisión con más interés, pues te habían avanzado aquello que debía acontecer y nos despertaba la curiosidad de cotejar si todo salía como estaba previsto. Lo que para algunos podía parecer que perdía magia porque destripaba «lo siguiente», añadía capacidad de atención a la cuenta atrás.. Así, este fin de semana, TVE ha demostrado la función clásica del periodismo televisivo. Y, así, el Canal 24 Horas está viviendo un impulso en su función, cuando queda poco más de un año para su 30 aniversario. Con la llegada de la plataforma de pago Vía Digital, se planteó, por fin, un canal de información continúa al estilo de CNN desde la televisión pública y alguien pensó que Telediario sería un buen nombre para el canal. La idea era aprovechar una de las marcas más poderosas de RTVE.Y no iban mal encaminados, pues la versión española de BBC News iba a ser una sucesión de Telediarios de treinta minutos. Microtelediarios muy centrados en la política nacional y, por cierto, poco planteados para proyectar nuestra mirada periodística desde España al mundo. Como hacen otras cadenas europeas. Nuestro país atesora la ventaja de contar con uno de los idiomas más hablados del planeta. Sin embargo, la política nacional nos marca y remarca la agenda sin demasiadas treguas.. Al final, el 15 de septiembre de 1997, nació el esperado canal de TVE bajo la marca Canal 24 Horas. El título buscaba incidir en el valor añadido de la emisión continúa. Aún las cadenas generalistas paraban sus programaciones un ratico en la madrugada. Los primeros pasos fueron en un pequeño estudio virtual. Más tarde, pasó a un plató panorámico a los pies del Pirulí y, ahora, se realiza desde el que antiguamente era el estudio principal de informativos de Torrespaña. Se cierra el círculo. Con más espacio, con más pantallas, con más posibilidades. Con más Telediario y menos bucle de «paso a vídeo paso a vídeo», el Canal 24 Horas ha mejorado la agilidad periodística de sus boletines, que antes eran muy encorsetados.. La edición de sus informativos apuesta por más conexiones en directo y más tipos de formas de presentación de las noticias, fuera y dentro del estudio. La escenografía está más viva. Las pantallas de fondo no son alimentadas solamente con la imagen borrosa de los monitores del control de realización del plató y se incorporan señales de cámaras situadas, por ejemplo, en las alturas de las instalaciones de Televisión Española en Torrespaña. De esta manera, se rompe con la monotonía del mismo plató durante el paso de las horas. Hay diferentes texturas visuales a través de distintas tomas del skyline de Madrid, que impregna al estudio de la luminosidad del exterior. Y el informativo se contagia del lenguaje de la climatología del día. Al estilo de la cadena de información francesa, France 24, que halla la calidez de su inmaculado plató dotándolo del color del cielo parisino que se cuela por las pantallas del set.. No obstante, el fuerte de la cadena está en cómo se cuenta la información. En este sentido, ya se lleva años intentando dar más autoría a la programación a través de comunicadores reconocibles al estar vinculados a cada franja principal del día. Autoría que, a menudo, se confunde con opinión. Y no, no es lo mismo. De hecho, la virtud distintiva del Canal 24 Horas es la información pura y dura en una televisión saturada de tertulias. Aquí, el debate se focaliza en La Noche en 24 horas, dirigida y presentada por Xabier Fortes.. El resto de los tramos horarios se centran en las noticias, abriendo prismas con entrevistas en directo e incluso con las actuaciones musicales en el propio plató. Pero el protagonismo recae en transmitir que si ocurre cualquier acontecimiento el Canal 24 Horas está ya informando. Hasta hace bien poco no siempre sucedía. Incluso ante hechos relevantes no había margen de reacción y se priorizaba el localismo de la teatralización política del día. Esa polémica efímera que al día siguiente ya se olvida.. En este sentido, el Canal 24 Horas no debe embaucarse del argumentario instantáneo de las redes sociales y debe proteger el periodismo televisivo clásico que pisa la calle y aprende de los avances tecnológicos. Y lo consigue sin confundir estruendo con modernidad. La modernidad sigue siendo ir a los expertos, a los protagonistas y retransmitirlo con la capacidad de intentar comprender más que impactar por impactar.Ahí el Canal 24 Horas se mueve como nunca.. Óscar Martínez, jefe de redacción de El Faro, resume con una buena alegoría el fondo del oficio de informar: «Un periodista no es la persona que está en el lugar adecuado a la hora adecuada, ése es un repartidor de pizzas». La clave está en la perspectiva que se aporta, como, este fin de semana, sucedió en el especial del Artemis II. En ese equilibrio, entre previsión, reflejos, estudio y conocimiento, se encuentra el porvenir del Canal 24 Horas: el periodismo de contexto que narra más que afirma. Porque sabe que siempre hay más preguntas que respuestas.
