El acuerdo alcanzado entre la República Islámica y EE UU a última hora del domingo fue acogido públicamente por las autoridades iraníes con una mezcla de orgullo y celebración por su supuesta victoria en la contienda y escepticismo y desconfianza hacia la Administración Trump y el gobierno de Israel.. Así las cosas, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán aseguraba este lunes que el acuerdo provisional alcanzado con Estados Unidos supone «completar la superioridad sobre el enemigo», antes de incidir en que la firma del pacto final «será pospuesta hasta que la otra parte haya cumplido sus obligaciones» bajo el memorando de entendimiento alcanzado entre Teherán y Washington.. Prevalece el escepticismo en la República. «Las negociaciones para un acuerdo final se pospondrán hasta que la otra parte haya cumplido con sus obligaciones conforme al memorando de entendimiento», abundaba el Consejo de Seguridad Nacional, según recogía la cadena de televisión pública, IRIB. Además, citando una fuente cercana al equipo negociador de la República Islámica, un despacho de la agencia de noticias Fars ha informado de que el texto del acuerdo -memorando de entendimiento- entre Irán y Estados Unidos experimentó cambios significativos en las últimas horas de las negociaciones para permitir a Teherán concesiones adicionales.. Por su parte, el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmaeil Baghaei, no ha ocultado su escepticismo hacia las autoridades estadounidenses: «Dudamos de los americanos porque hemos tenido experiencias previas con ellos que se remontan a 1953». «Desde ese momento, la confianza entre EE UU e Irán se marchó, y ello tiene raíces profundas. Le queda a EE UU mucho camino hasta que pueda ganarse nuestra confianza», zanjaba.. «Los vencedores indiscutibles». Desde la Cancillería no se disimulaban las dudas existentes en torno al cumplimiento del cese el fuego en el escenario libanés, condición indispensable para Teherán, habida cuenta del rechazo reiterado por parte del gobierno israelí a poner fin a sus actividades militares contra Hizbulá en el país levantino. También el líder supremo -al que se sigue sin ver en carne mortal desde antes de su nombramiento como jefe de Estado iraní-, Mojtaba Jamenei, se hacía verbalmente público para afirmar que los iraníes son «los vencedores indiscutibles» del acuerdo, empleando las mismas palabras que el presidente de la República Masud Pezeshkian.. «Hasta este momento, podemos afirmar con valentía que vosotros, el heroico pueblo de Irán, habéis sido los vencedores indiscutibles de esta contienda», aseguraba en un mensaje recogido por la televisión pública IRIB. Por último, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, hacía hincapié en que con el acuerdo, Teherán «ha forzado» a la Administración Trump a someterse a los términos y líneas rojas de Irán.
El acuerdo alcanzado entre la República Islámica y EE UU a última hora del domingo fue acogido públicamente por las autoridades iraníes con una mezcla de orgullo y celebración por su supuesta victoria en la contienda y escepticismo y desconfianza hacia la Administración Trump y el gobierno de Israel.. Así las cosas, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán aseguraba este lunes que el acuerdo provisional alcanzado con Estados Unidos supone «completar la superioridad sobre el enemigo», antes de incidir en que la firma del pacto final «será pospuesta hasta que la otra parte haya cumplido sus obligaciones» bajo el memorando de entendimiento alcanzado entre Teherán y Washington.. Prevalece el escepticismo en la República. «Las negociaciones para un acuerdo final se pospondrán hasta que la otra parte haya cumplido con sus obligaciones conforme al memorando de entendimiento», abundaba el Consejo de Seguridad Nacional, según recogía la cadena de televisión pública, IRIB. Además, citando una fuente cercana al equipo negociador de la República Islámica, un despacho de la agencia de noticias Fars ha informado de que el texto del acuerdo -memorando de entendimiento- entre Irán y Estados Unidos experimentó cambios significativos en las últimas horas de las negociaciones para permitir a Teherán concesiones adicionales.. Por su parte, el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmaeil Baghaei, no ha ocultado su escepticismo hacia las autoridades estadounidenses: «Dudamos de los americanos porque hemos tenido experiencias previas con ellos que se remontan a 1953». «Desde ese momento, la confianza entre EE UU e Irán se marchó, y ello tiene raíces profundas. Le queda a EE UU mucho camino hasta que pueda ganarse nuestra confianza», zanjaba.. «Los vencedores indiscutibles». Desde la Cancillería no se disimulaban las dudas existentes en torno al cumplimiento del cese el fuego en el escenario libanés, condición indispensable para Teherán, habida cuenta del rechazo reiterado por parte del gobierno israelí a poner fin a sus actividades militares contra Hizbulá en el país levantino. También el líder supremo -al que se sigue sin ver en carne mortal desde antes de su nombramiento como jefe de Estado iraní-, Mojtaba Jamenei, se hacía verbalmente público para afirmar que los iraníes son «los vencedores indiscutibles» del acuerdo, empleando las mismas palabras que el presidente de la República Masud Pezeshkian.. «Hasta este momento, podemos afirmar con valentía que vosotros, el heroico pueblo de Irán, habéis sido los vencedores indiscutibles de esta contienda», aseguraba en un mensaje recogido por la televisión pública IRIB. Por último, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, hacía hincapié en que con el acuerdo, Teherán «ha forzado» a la Administración Trump a someterse a los términos y líneas rojas de Irán.
Teherán avisa de que no habrá firma del pacto final hasta que «la otra parte cumpla con sus obligaciones»
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