Pocos alimentos son capaces de dividir tanto a los comensales como la lamprea. Para unos es un manjar reservado para ocasiones especiales; para otros, un producto tan peculiar que cuesta incluso probarlo. Pero lo cierto es que este animal prehistórico, prácticamente idéntico al que existía hace cientos de millones de años, es uno de los grandes símbolos gastronómicos de Galicia.. Este viernes 7 de agosto, Arbo volverá a rendir homenaje a su versión más exclusiva: la lamprea seca. El municipio pontevedrés inaugura una nueva edición de su Semana Gastronómica, una cita declarada Fiesta de Galicia de Interés Turístico que durante todo el fin de semana combinará degustaciones, conciertos, actividades familiares y propuestas para descubrir la historia de este producto único.. Un «fósil viviente». La lamprea es considerada uno de los vertebrados más antiguos que aún existen. Su origen se remonta a más de 470 millones de años, mucho antes de la aparición de los dinosaurios. Carece de mandíbulas, escamas y aletas pectorales, y su característica boca circular en forma de ventosa, rodeada de dientes córneos, la ha convertido en uno de los animales más llamativos del medio acuático.. Su ciclo vital también resulta extraordinario. Nace en los ríos, permanece varios años enterrada en el fondo alimentándose de microorganismos y posteriormente viaja al océano. Allí vive durante años hasta alcanzar la madurez sexual, momento en el que emprende el camino de regreso a los ríos donde nació para reproducirse. Tras el desove, muere, cerrando un ciclo que lleva repitiéndose millones de años.. Aunque puede encontrarse en distintos puntos del norte de Europa, en España sus principales poblaciones sobreviven en los ríos Miño, Tea y Ulla, donde está considerada una especie vulnerable.. Arbo, la capital gallega de la lamprea. Si existe un lugar donde la lamprea forma parte de la identidad local, ese es Arbo. Cada invierno, durante la temporada de pesca, este municipio vive pendiente del Miño y de una tradición que ha pasado de generación en generación.. La captura sigue realizándose mediante técnicas artesanales. En el tramo final del río predominan las redes manejadas manualmente por los pescadores, mientras que aguas arriba siguen utilizándose las históricas pesqueiras, construcciones de piedra heredadas de época romana que canalizan el agua hasta unos embudos de red llamados butirones, donde quedan atrapadas las lampreas durante su migración río arriba.. Precisamente esa tradición pesquera es la que dio origen a una gastronomía muy particular, donde la lamprea se cocina de múltiples formas: a la bordelesa, en su propia sangre; rellena; o ahumada, una elaboración que permite conservarla durante meses y que protagoniza la fiesta de agosto.. Tres días de gastronomía, música y actividades. La programación arranca este viernes 7 de agosto con las primeras visitas guiadas al Centro Arabo desde las 11.30 horas. Ya por la tarde abrirán los puestos gastronómicos y la feria de artesanía y antigüedades en la Carballeira de Turbela, que volverá a ser el corazón de la celebración. La jornada concluirá con un tributo a Joaquín Sabina y una nueva edición del festival Lamprey’Music.. El sábado será el turno de la tradicional andaina popular de la Lamprea Seca, que alcanza ya su trigésimo primera edición, además de actuaciones musicales, pasacalles, actividades infantiles gratuitas y el concierto nocturno de Xisco Feijóo.. La fiesta se despedirá el domingo con la Festa da Bicicleta, nuevas degustaciones gastronómicas, música tradicional gallega y el concierto del grupo folk Malvela, encargado de poner el broche final a tres días de celebración.. Mucho más que una fiesta gastronómica. La Semana Gastronómica de la Lamprea Seca es también una oportunidad para acercarse a uno de los productos más singulares de la cocina gallega y comprender la estrecha relación entre el río Miño, la tradición pesquera y un animal que apenas ha cambiado desde hace cientos de millones de años.. Para quienes nunca la han probado, la cita ofrece la ocasión perfecta para descubrir uno de los sabores más característicos de Galicia. Y para quienes ya son aficionados, supone una nueva oportunidad para reencontrarse con un producto que sigue despertando tanta fascinación como debate alrededor de la mesa.
Se trata de uno de los productos más singulares de la gastronomía gallega; un animal que lleva más de 470 millones de años habitando la Tierra
Pocos alimentos son capaces de dividir tanto a los comensales como la lamprea. Para unos es un manjar reservado para ocasiones especiales; para otros, un producto tan peculiar que cuesta incluso probarlo. Pero lo cierto es que este animal prehistórico, prácticamente idéntico al que existía hace cientos de millones de años, es uno de los grandes símbolos gastronómicos de Galicia.. Este viernes 7 de agosto, Arbo volverá a rendir homenaje a su versión más exclusiva: la lamprea seca. El municipio pontevedrés inaugura una nueva edición de su Semana Gastronómica, una cita declarada Fiesta de Galicia de Interés Turístico que durante todo el fin de semana combinará degustaciones, conciertos, actividades familiares y propuestas para descubrir la historia de este producto único.. Un «fósil viviente». La lamprea es considerada uno de los vertebrados más antiguos que aún existen. Su origen se remonta a más de 470 millones de años, mucho antes de la aparición de los dinosaurios. Carece de mandíbulas, escamas y aletas pectorales, y su característica boca circular en forma de ventosa, rodeada de dientes córneos, la ha convertido en uno de los animales más llamativos del medio acuático.. Su ciclo vital también resulta extraordinario. Nace en los ríos, permanece varios años enterrada en el fondo alimentándose de microorganismos y posteriormente viaja al océano. Allí vive durante años hasta alcanzar la madurez sexual, momento en el que emprende el camino de regreso a los ríos donde nació para reproducirse. Tras el desove, muere, cerrando un ciclo que lleva repitiéndose millones de años.. Aunque puede encontrarse en distintos puntos del norte de Europa, en España sus principales poblaciones sobreviven en los ríos Miño, Tea y Ulla, donde está considerada una especie vulnerable.. Arbo, la capital gallega de la lamprea. Si existe un lugar donde la lamprea forma parte de la identidad local, ese es Arbo. Cada invierno, durante la temporada de pesca, este municipio vive pendiente del Miño y de una tradición que ha pasado de generación en generación.. La captura sigue realizándose mediante técnicas artesanales. En el tramo final del río predominan las redes manejadas manualmente por los pescadores, mientras que aguas arriba siguen utilizándose las históricas pesqueiras, construcciones de piedra heredadas de época romana que canalizan el agua hasta unos embudos de red llamados butirones, donde quedan atrapadas las lampreas durante su migración río arriba.. Precisamente esa tradición pesquera es la que dio origen a una gastronomía muy particular, donde la lamprea se cocina de múltiples formas: a la bordelesa, en su propia sangre; rellena; o ahumada, una elaboración que permite conservarla durante meses y que protagoniza la fiesta de agosto.. Tres días de gastronomía, música y actividades. La programación arranca este viernes 7 de agosto con las primeras visitas guiadas al Centro Arabo desde las 11.30 horas. Ya por la tarde abrirán los puestos gastronómicos y la feria de artesanía y antigüedades en la Carballeira de Turbela, que volverá a ser el corazón de la celebración. La jornada concluirá con un tributo a Joaquín Sabina y una nueva edición del festival Lamprey’Music.. El sábado será el turno de la tradicional andaina popular de la Lamprea Seca, que alcanza ya su trigésimo primera edición, además de actuaciones musicales, pasacalles, actividades infantiles gratuitas y el concierto nocturno de Xisco Feijóo.. La fiesta se despedirá el domingo con la Festa da Bicicleta, nuevas degustaciones gastronómicas, música tradicional gallega y el concierto del grupo folk Malvela, encargado de poner el broche final a tres días de celebración.. Mucho más que una fiesta gastronómica. La Semana Gastronómica de la Lamprea Seca es también una oportunidad para acercarse a uno de los productos más singulares de la cocina gallega y comprender la estrecha relación entre el río Miño, la tradición pesquera y un animal que apenas ha cambiado desde hace cientos de millones de años.. Para quienes nunca la han probado, la cita ofrece la ocasión perfecta para descubrir uno de los sabores más característicos de Galicia. Y para quienes ya son aficionados, supone una nueva oportunidad para reencontrarse con un producto que sigue despertando tanta fascinación como debate alrededor de la mesa.
Noticias de Galicia: última hora y actualidad de A Coruña, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela
