Tres pacientes, casi sin saberlo, han marcado un antes y un después en la cardiología española. Sus intervenciones, realizadas en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, han servido para estrenar en España una nueva válvula cardíaca diseñada específicamente para tratar la insuficiencia aórtica grave, una enfermedad para la que hasta ahora no existía un dispositivo creado de forma exclusiva. El éxito de las operaciones sitúa al centro vigués a la vanguardia nacional en el tratamiento de esta compleja patología y abre una nueva esperanza para decenas de pacientes que cada año necesitan una alternativa menos agresiva que la cirugía convencional. La Unidad de Cardiología Intervencionista implantó con éxito tres válvulas de nueva generación, denominadas Jenavalve, a otros tantos pacientes, que ya han recibido el alta hospitalaria y evolucionan favorablemente. La insuficiencia aórtica se produce cuando la válvula del corazón no cierra correctamente, provocando que parte de la sangre regrese al ventrículo izquierdo y obligando al corazón a trabajar con un esfuerzo adicional. Con el paso del tiempo, esta situación puede derivar en síntomas como fatiga, dificultad para respirar o hinchazón de las piernas. El jefe de sección de la Unidad de Cardiología Intervencionista, José A. Baz, explica que hasta ahora los especialistas recurrían a las mismas válvulas utilizadas para tratar la estenosis aórtica, aunque los resultados eran desiguales y existía un mayor riesgo de complicaciones. La principal novedad de este dispositivo reside en su sistema de anclaje, formado por tres clips que permiten una fijación completa y segura sobre las tres valvas del corazón, adaptándose con precisión a la anatomía de cada paciente. Las intervenciones se realizaron mediante una técnica mínimamente invasiva. En lugar de abrir el tórax, los especialistas introducen la válvula a través de un catéter por una punción en la arteria femoral, evitando detener el corazón durante la operación. Este procedimiento reduce la agresividad de la cirugía, disminuye las complicaciones en pacientes de alto riesgo y acorta de forma significativa la estancia hospitalaria y el tiempo de recuperación. La elección del Hospital Álvaro Cunqueiro para estrenar esta tecnología en España no ha sido casual. El centro vigués cuenta con una amplia trayectoria en cardiología estructural y realiza cada año alrededor de 350 implantes de válvulas cardíacas mediante técnicas transcatéter, tanto aórticas como mitrales y tricúspides. Esa experiencia fue determinante para que el hospital reuniera las condiciones técnicas exigidas para introducir este nuevo dispositivo. Los responsables del servicio consideran que esta innovación abre una nueva vía terapéutica para pacientes que hasta ahora disponían de opciones limitadas. Según las previsiones de la Área Sanitaria de Vigo, alrededor de 25 personas al año podrán beneficiarse de estas nuevas válvu
Estrena un dispositivo diseñado para la insuficiencia aórtica grave y logra con éxito las tres primeras intervenciones
Tres pacientes, casi sin saberlo, han marcado un antes y un después en la cardiología española. Sus intervenciones, realizadas en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, han servido para estrenar en España una nueva válvula cardíaca diseñada específicamente para tratar la insuficiencia aórtica grave, una enfermedad para la que hasta ahora no existía un dispositivo creado de forma exclusiva.El éxito de las operaciones sitúa al centro vigués a la vanguardia nacional en el tratamiento de esta compleja patología y abre una nueva esperanza para decenas de pacientes que cada año necesitan una alternativa menos agresiva que la cirugía convencional.La Unidad de Cardiología Intervencionista implantó con éxito tres válvulas de nueva generación, denominadas Jenavalve, a otros tantos pacientes, que ya han recibido el alta hospitalaria y evolucionan favorablemente.La insuficiencia aórtica se produce cuando la válvula del corazón no cierra correctamente, provocando que parte de la sangre regrese al ventrículo izquierdo y obligando al corazón a trabajar con un esfuerzo adicional. Con el paso del tiempo, esta situación puede derivar en síntomas como fatiga, dificultad para respirar o hinchazón de las piernas.El jefe de sección de la Unidad de Cardiología Intervencionista, José A. Baz, explica que hasta ahora los especialistas recurrían a las mismas válvulas utilizadas para tratar la estenosis aórtica, aunque los resultados eran desiguales y existía un mayor riesgo de complicaciones. La principal novedad de este dispositivo reside en su sistema de anclaje, formado por tres clips que permiten una fijación completa y segura sobre las tres valvas del corazón, adaptándose con precisión a la anatomía de cada paciente.Las intervenciones se realizaron mediante una técnica mínimamente invasiva. En lugar de abrir el tórax, los especialistas introducen la válvula a través de un catéter por una punción en la arteria femoral, evitando detener el corazón durante la operación. Este procedimiento reduce la agresividad de la cirugía, disminuye las complicaciones en pacientes de alto riesgo y acorta de forma significativa la estancia hospitalaria y el tiempo de recuperación.La elección del Hospital Álvaro Cunqueiro para estrenar esta tecnología en España no ha sido casual. El centro vigués cuenta con una amplia trayectoria en cardiología estructural y realiza cada año alrededor de 350 implantes de válvulas cardíacas mediante técnicas transcatéter, tanto aórticas como mitrales y tricúspides. Esa experiencia fue determinante para que el hospital reuniera las condiciones técnicas exigidas para introducir este nuevo dispositivo.Los responsables del servicio consideran que esta innovación abre una nueva vía terapéutica para pacientes que hasta ahora disponían de opciones limitadas. Según las previsiones de la Área Sanitaria de Vigo, alrededor de 25 personas al año podrán beneficiarse de estas nuevas válvulas par
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