El fallecimiento de una paciente de 69 años en el interior de los aseos del servicio de urgencias del hospital central de Nancy ha activado una investigación judicial y ha sumido a la plantilla del centro en una consternación difícil de disimular.. La dirección del Centro Hospitalario Regional Universitario (CHRU) de la ciudad, contactada por el diario regional L’Est Républicain, confirmó el suceso y desgranó la cronología de una espera que acabó de la peor manera posible.. La mujer había llegado al servicio sobre las cinco de la tarde del viernes 22 de mayo en una ambulancia privada. El enfermero de acogida la recibió, tomó sus constantes vitales y, al comprobar que estas eran normales, la acompañó a la sala de espera. A partir de ese momento, dejó de responder a las reiteradas llamadas del personal sanitario que debía continuar con su atención.. Siete horas de silencio y un desenlace sobrecogedor. La dirección del hospital detalló que la paciente fue instalada en la zona de espera sin que su estado «inspirara inquietud», una expresión que también empleó el fiscal de la República de Nancy, François Capin-Dulhoste, al ser consultado por el mismo medio.. Sin embargo, cuando los profesionales la requirieron en varias ocasiones para seguir con el tratamiento, nadie obtuvo respuesta. Ante la falta de noticias, el personal inició una búsqueda por las instalaciones del servicio. El cuerpo sin vida de la sexagenaria fue finalmente hallado sobre las once y cincuenta de la noche en uno de los cubículos de los baños, cuya puerta se encontraba cerrada. En total transcurrieron casi siete horas desde que la mujer pisó el área de urgencias hasta que se produjo el descubrimiento.. El médico que certificó el óbito interpuso un obstáculo médico-legal, una medida que, según aclara el periódico francés, no implica por ahora la sospecha sobre un tercero, obece al lugar en que apareció el cadáver y a la necesidad de esclarecer las causas exactas de la muerte en un entorno tan sensible como un servicio de urgencias.. La sala de espera de este hospital, como la de tantos otros, suele estar colapsada por pacientes de perfiles muy diversos, lo que añade complejidad a la investigación.. Autopsia y una familia a la espera de respuestas. El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal para la práctica de una autopsia que se llevará a cabo en los próximos días, según confirmó el fiscal. Capin-Dulhoste insistió en que, en el momento de la admisión, la paciente presentaba unas constantes estables y no había ningún signo que hiciera presagiar un desenlace fatal. La familia ya ha sido recibida por el equipo médico del centro, mientras la dirección del CHRU ha tratado de contener el impacto emocional que el episodio ha causado entre los trabajadores y los pacientes que aquella noche compartían la misma sala de espera.. El caso, reportado este sábado por L’Est Républicain, continúa bajo investigación abierta. Las autoridades deberán determinar si la mujer falleció por causas naturales mientras aguardaba en los baños o si se produjo alguna otra circunstancia aún por esclarecer.
La mujer había ingresado la tarde del viernes en el servicio de urgencias del hospital central de Nancy tras llegar en ambulancia privada, fue valorada por el enfermero de acogida con constantes estables y acomodada en la sala de espera, donde dejó de contestar a los sucesivos avisos para proseguir con las pruebas médicas hasta que su cuerpo fue localizado sin vida pasadas las once de la noche
El fallecimiento de una paciente de 69 años en el interior de los aseos del servicio de urgencias del hospital central de Nancy ha activado una investigación judicial y ha sumido a la plantilla del centro en una consternación difícil de disimular.. La dirección del Centro Hospitalario Regional Universitario (CHRU) de la ciudad, contactada por el diario regional L’Est Républicain, confirmó el suceso y desgranó la cronología de una espera que acabó de la peor manera posible.. La mujer había llegado al servicio sobre las cinco de la tarde del viernes 22 de mayo en una ambulancia privada. El enfermero de acogida la recibió, tomó sus constantes vitales y, al comprobar que estas eran normales, la acompañó a la sala de espera. A partir de ese momento, dejó de responder a las reiteradas llamadas del personal sanitario que debía continuar con su atención.. Siete horas de silencio y un desenlace sobrecogedor. La dirección del hospital detalló que la paciente fue instalada en la zona de espera sin que su estado «inspirara inquietud», una expresión que también empleó el fiscal de la República de Nancy, François Capin-Dulhoste, al ser consultado por el mismo medio.. Sin embargo, cuando los profesionales la requirieron en varias ocasiones para seguir con el tratamiento, nadie obtuvo respuesta. Ante la falta de noticias, el personal inició una búsqueda por las instalaciones del servicio. El cuerpo sin vida de la sexagenaria fue finalmente hallado sobre las once y cincuenta de la noche en uno de los cubículos de los baños, cuya puerta se encontraba cerrada. En total transcurrieron casi siete horas desde que la mujer pisó el área de urgencias hasta que se produjo el descubrimiento.. El médico que certificó el óbito interpuso un obstáculo médico-legal, una medida que, según aclara el periódico francés, no implica por ahora la sospecha sobre un tercero, obece al lugar en que apareció el cadáver y a la necesidad de esclarecer las causas exactas de la muerte en un entorno tan sensible como un servicio de urgencias.. La sala de espera de este hospital, como la de tantos otros, suele estar colapsada por pacientes de perfiles muy diversos, lo que añade complejidad a la investigación.. Autopsia y una familia a la espera de respuestas. El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal para la práctica de una autopsia que se llevará a cabo en los próximos días, según confirmó el fiscal. Capin-Dulhoste insistió en que, en el momento de la admisión, la paciente presentaba unas constantes estables y no había ningún signo que hiciera presagiar un desenlace fatal. La familia ya ha sido recibida por el equipo médico del centro, mientras la dirección del CHRU ha tratado de contener el impacto emocional que el episodio ha causado entre los trabajadores y los pacientes que aquella noche compartían la misma sala de espera.. El caso, reportado estesábado por L’Est Républicain, continúa bajo investigación abierta. Las autoridades deberán determinar si la mujer falleció por causas naturales mientras aguardaba en los baños o si se produjo alguna otra circunstancia aún por esclarecer.
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