A pesar de que, claramente, el público de las corridas de rejones en Madrid es completamente diferente al del resto de la feria, fue llegar al tendido y percibir en el ambiente, todavía latente, la conmoción de lo sucedido apenas 24 horas antes en esta misma plaza, cuando Sebastián Castella y “Cantaor” sacudieron los cimientos de este ya casi centenario templo de la bravura, precisamente, con eso, con entrega brava y sincera por parte de ambos. Qué maravilloso encuentro de toro y torero, qué privilegio haber podido vivir aquello y qué pena que el francés no consiguiera redondearlo con la espada…. Pero, ya digo, aunque el público sea diferente, sabe emocionarse por igual con el toreo a pie y el ecuestre. Hoy tocaba el otro, y también aguardaba un encuentro de alto voltaje, porque hay que remontarse muchos años, demasiados ya, para encontrar anunciados en esta plaza a Diego Ventura con un Hermoso de Mendoza, aunque ahora sea Guillermo y no Pablo. Y encima, con el reciente triunfador de Sevilla abriendo cartel. La guinda la ponían los toros, pues este año ha decidido la empresa renovar las ganaderías para los jinetes y eligió, para esta tarde, la de Sánchez y Sánchez, conocida por el picante que suele poner al tradicional tranco murubeño. Precisamente, este hierro salmantino es el único anunciado en este San Isidro que pertenece a la Asociación de Ganaderías de Lidia (AGL), que este año celebra su 75º aniversario, motivo por el que su presidente, Iñigo Gamazo, titular también del hierro decano de las ganaderías españolas, el de Raso del Portillo, recibió en la arena, antes del paseíllo, una placa conmemorativa del hecho.. Ya el primer toro dejó ver la transmisión y nobleza del hierro salmantino en una lidia centrada y vistosa de Andy Cartagena que bien mereció ser premiada, tanto por la mayoritaria petición, como por la cabal obra creada por el alicantino. Solo con el sincero embroque de «Cartago», como por la emoción de las carreras de costado, o las cedidos piruetas de «Baena» lo justificaban. Quizás por eso salió a exponer más de la cuenta con el cuarto, que embistió por arreones, y que llegó a alcanzar poniendo en verdadero peligro tanto a «Copo de Nieve» como a «Bandolero». Al salir ilesos (de milagro), el público se vino arriba, y por eso hasta le perdonaron también el pinchazo previo para exigir la oreja.. La verdadera exhibición llegó cuando Ventura aprovechó la noble fijeza del quinto para, con «Quirico» y «Lio», transformar su mansa condición en una emotiva lección de toreo a caballo, atacando siempre, pues el toro jamás tuvo la iniciativa de acometer. Con «Bronce», sin cabezada, llegó a la misma cara del toro para clavar arriba y sobre «Brillante» tubo un cierre ídem para refrendar por qué es la máxima figura del rejoneo actual, por mucho que tuviera que echar pie a tierra para descabellar. Antes, la distraída y sosa condición del segundo apenas permitió ver un ejercicio de doma y gran sentido de la lidia, jugando con los terrenos, las querencias y las distancias a lomos de «Nómada».. Menos suerte tuvo Guillermo con un lote anodino. Aun así,el navarro, con el tercero, demostró su capacidad con unos arriesgados quiebros, de tercio a tercio, sobre «Ecuador» y unas miliméteicas hermosinas con «Berlín» que subieron con fuerza al tendido. Y tampoco eludió riesgos con el sexto metiéndose en los terrenos del toro para encelarlo con precisión. Sin embargo, el aceró apagó el calor alcanzado con las batidas y las piruetas de «Pasodoble».. FICHA DEL FESTEJO:. Sábado 23 de mayo de 2026. Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Décimo cuarta de San Isidro. Lleno de «No hay billetes».. Toros de Hros. de Ángel Sánchez y Sánchez, bien presentados. 1º, bueno; 2º, manso a menos; 3º, manso; 4º, embistió por arreones; 5º, manso agradecido; y 6º, manso parado.. Andy Cartagena, de chaqueta gris, rejonazo (vuelta); y pinchazo y rejón atravesado (oreja).. Diego Ventura, de chaqueta caldera, rejón (silencio); y rejón y descabello (oreja).. Guillermo Hermoso de Mendoza, de chaqueta marrón, rejón y dos descabellos (silencio); y tres pinchazos, rejón y tres descabellos (silencio).. Antes del paseíllo se hizo entrega de una placa conmemorativa de su 75º aniversario a la Asociación de Ganaderías de Lidia (AGL), que representa a más de 360 ganaderías y a la que pertenece el hierro de hoy. La placa la recogió el presidente Iñigo Gamazo, propietario de la ganadería más antigua de España, Raso de Portillo.
Los toros de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez reducen el entusiasmo del primer festejo de rejones de la feria. Oreja para Ventura y Andy
A pesar de que, claramente, el público de las corridas de rejones en Madrid es completamente diferente al del resto de la feria, fue llegar al tendido y percibir en el ambiente, todavía latente, la conmoción de lo sucedido apenas 24 horas antes en esta misma plaza, cuando Sebastián Castella y “Cantaor” sacudieron los cimientos de este ya casi centenario templo de la bravura, precisamente, con eso, con entrega brava y sincera por parte de ambos. Qué maravilloso encuentro de toro y torero, qué privilegio haber podido vivir aquello y qué pena que el francés no consiguiera redondearlo con la espada…. Pero, ya digo, aunque el público sea diferente, sabe emocionarse por igual con el toreo a pie y el ecuestre. Hoy tocaba el otro, y también aguardaba un encuentro de alto voltaje, porque hay que remontarse muchos años, demasiados ya, para encontrar anunciados en esta plaza a Diego Ventura con un Hermoso de Mendoza, aunque ahora sea Guillermo y no Pablo. Y encima, con el reciente triunfador de Sevilla abriendo cartel. La guinda la ponían los toros, pues este año ha decidido la empresa renovar las ganaderías para los jinetes y eligió, para esta tarde, la de Sánchez y Sánchez, conocida por el picante que suele poner al tradicional tranco murubeño. Precisamente, este hierro salmantino es el único anunciado en este San Isidro que pertenece a la Asociación de Ganaderías de Lidia (AGL), que este año celebra su 75º aniversario, motivo por el que su presidente, Iñigo Gamazo, titular también del hierro decano de las ganaderías españolas, el de Raso del Portillo, recibió en la arena, antes del paseíllo, una placa conmemorativa del hecho.. Ya el primer toro dejó ver la transmisión y nobleza del hierro salmantino en una lidia centrada y vistosa de Andy Cartagena que bien mereció ser premiada, tanto por la mayoritaria petición, como por la cabal obra creada por el alicantino. Solo con el sincero embroque de «Cartago», como por la emoción de las carreras de costado, o las cedidos piruetas de «Baena» lo justificaban. Quizás por eso salió a exponer más de la cuenta con el cuarto, que embistió por arreones, y que llegó a alcanzar poniendo en verdadero peligro tanto a «Copo de Nieve» como a «Bandolero». Al salir ilesos (de milagro), el público se vino arriba, y por eso hasta le perdonaron también el pinchazo previo para exigir la oreja.. La verdadera exhibición llegó cuando Ventura aprovechó la noble fijeza del quinto para, con «Quirico» y «Lio», transformar su mansa condición en una emotiva lección de toreo a caballo, atacando siempre, pues el toro jamás tuvo la iniciativa de acometer. Con «Bronce», sin cabezada, llegó a la misma cara del toro para clavar arriba y sobre «Brillante» tubo un cierre ídem para refrendar por qué es la máxima figura del rejoneo actual, por mucho que tuviera que echar pie a tierra para descabellar. Antes, la distraída y sosa condición del segundo apenas permitió ver un ejercicio de doma y gran sentido de la lidia, jugando con los terrenos, las querencias y las distancias a lomos de «Nómada».. Menos suerte tuvo Guillermo con un lote anodino. Aun así,el navarro, con el tercero, demostró su capacidad con unos arriesgados quiebros, de tercio a tercio, sobre «Ecuador» y unas miliméteicas hermosinas con «Berlín» que subieron con fuerza al tendido. Y tampoco eludió riesgos con el sexto metiéndose en los terrenos del toro para encelarlo con precisión. Sin embargo, el aceró apagó el calor alcanzado con las batidas y las piruetas de «Pasodoble».. Sábado 23 de mayo de 2026. Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Décimo cuarta de San Isidro. Lleno de «No hay billetes».. Toros de Hros. de Ángel Sánchez y Sánchez, bien presentados. 1º, bueno; 2º, manso a menos; 3º, manso; 4º, embistió por arreones; 5º, manso agradecido; y 6º, manso parado.. Andy Cartagena, de chaqueta gris, rejonazo (vuelta); y pinchazo y rejón atravesado (oreja).. Diego Ventura, de chaqueta caldera, rejón (silencio); y rejón y descabello (oreja).. Guillermo Hermoso de Mendoza, de chaqueta marrón, rejón y dos descabellos (silencio); y tres pinchazos, rejón y tres descabellos (silencio).. Antes del paseíllo se hizo entrega de una placa conmemorativa de su 75º aniversario a la Asociación de Ganaderías de Lidia (AGL), que representa a más de 360 ganaderías y a la que pertenece el hierro de hoy. La placa la recogió el presidente Iñigo Gamazo, propietario de la ganadería más antigua de España, Raso de Portillo.
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