El 96% de los entornos escolares catalanes superan los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así lo corroboran los últimos datos de la entidad Ecologistas en Acción en Cataluña, en el marco de la campaña «Clean Cities», que plantea concienciar a la población sobre «la movilidad sostenible» y «los efectos de la contaminación del aire sobre la población infantil y juvenil».. La investigación analiza 147 centros educativos de 28 núcleos urbanos y 412 de 66 núcleos de diez comunidades autónomas españolas. Sobre los resultados obtenidos en Cataluña, la organización señala que solamente siete del total de los lugares estudiados cumplen con el límite recomendado por la OMS de menos de 10 microgramos por metro cúbico. Estos se ubican en Balaguer, Caldes de Montbuí, Castellar del Vallès, Perafort y Tossa de Mar.. Fecha límite. La entidad, además, indica que el 61,2% de las escuelas superan el límite marcado por la nueva Directiva europea de Calidad del Aire: los 20 microgramos por metro cúbico. El plazo para las escuelas para situarse dentro de este baremo llega hasta el mes de enero del año 2030.. En conjunto, los datos son «especialmente preocupantes», sugiere la entidad, pues la mayoría de valores están entre 20 y 40 microgramos: el rango al que se le atribuyen cerca de la mitad de las defunciones prematuras en Europa por NO2.. «Las comunidades científicas y médicas están convencidas de que se puede cumplir esa pauta», afirma para LA RAZÓN Dídac Navarro, responsable de la calidad del aire de Ecologistas en Acción Cataluña, que insta a las instituciones a «ponerse las pilas» a la hora de aplicar medidas que garanticen «el derecho a la salud y al medio ambiente» a la ciudadanía.. Por ejemplo, enumera acciones a seguir como la implementación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) para «descarbonizar y descontaminar» las urbes, la promoción del uso del transporte público y compartido o la pacificación integral del 100% de los entornos escolares. También, enfatiza en la restricción al tránsito motorizado alrededor de las escuelas o el descarte de proyectos que impliquen destruir la naturaleza.. «Es imprescindible mejorar la infraestructura del transporte público, sobre todo el electrificado, además de limitar el aparcamiento y el tránsito en las calles del entorno y destinarlos a espacios públicos verdes o áreas de juego», sentencia la organización ambiental.. El estudio, así pues, plantea una «correlación clara entre el tráfico motorizado y la contaminación» y señala la «vulneración» de la población infantil frente a la contaminación del aire. «Más del 60% del espacio público en Barcelona está orientado al vehículo privado», asegura Dídac Navarro quien alega destinar gran parte de esta superficie a «carriles bici seguros y amplios» para la población, frente a la «mentalidad favorable a los coches de la ciudadanía».. «Voluntad política». Según la organización, cerca del 40% de los entornos escolares más contaminados del informe se sitúan en las comarcas del Vallès, en Barcelona. Por ejemplo, en la Escuela Instituto La Salut de Sabadell, donde se superan los límites legales vigentes de 40 microgramos por metro cúbico.. Ante esta situación, Navarro llama a la «voluntad política» para revertir este panorama medioambiental y lanza el siguiente mensaje «esperanzador»: «Hay un gran porcentaje de escuelas que están haciendo las cosas bien. Ahora solo hay que intentar emular lo que hacen ellas en el resto de centros educativos».
Un estudio de Ecologistas en Acción Cataluña advierte de que tan solo 7 de los 147 centros educativos analizados en la comunidad cumplen con las recomendaciones de la OMS
El 96% de los entornos escolares catalanes superan los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así lo corroboran los últimos datos de la entidad Ecologistas en Acción en Cataluña, en el marco de la campaña «Clean Cities», que plantea concienciar a la población sobre «la movilidad sostenible» y «los efectos de la contaminación del aire sobre la población infantil y juvenil».. La investigación analiza 147 centros educativos de 28 núcleos urbanos y 412 de 66 núcleos de diez comunidades autónomas españolas. Sobre los resultados obtenidos en Cataluña, la organización señala que solamente siete del total de los lugares estudiados cumplen con el límite recomendado por la OMS de menos de 10 microgramos por metro cúbico. Estos se ubican en Balaguer, Caldes de Montbuí, Castellar del Vallès, Perafort y Tossa de Mar.. Fecha límite. La entidad, además, indica que el 61,2% de las escuelas superan el límite marcado por la nueva Directiva europea de Calidad del Aire: los 20 microgramos por metro cúbico. El plazo para las escuelas para situarse dentro de este baremo llega hasta el mes de enero del año 2030.. En conjunto, los datos son «especialmente preocupantes», sugiere la entidad, pues la mayoría de valores están entre 20 y 40 microgramos: el rango al que se le atribuyen cerca de la mitad de las defunciones prematuras en Europa por NO2.. «Las comunidades científicas y médicas están convencidas de que se puede cumplir esa pauta», afirma para LA RAZÓN Dídac Navarro, responsable de la calidad del aire de Ecologistas en Acción Cataluña, que insta a las instituciones a «ponerse las pilas» a la hora de aplicar medidas que garanticen «el derecho a la salud y al medio ambiente» a la ciudadanía.. Por ejemplo, enumera acciones a seguir como la implementación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) para «descarbonizar y descontaminar» las urbes, la promoción del uso del transporte público y compartido o la pacificación integral del 100% de los entornos escolares. También, enfatiza en la restricción al tránsito motorizado alrededor de las escuelas o el descarte de proyectos que impliquen destruir la naturaleza.. «Es imprescindible mejorar la infraestructura del transporte público, sobre todo el electrificado, además de limitar el aparcamiento y el tránsito en las calles del entorno y destinarlos a espacios públicos verdes o áreas de juego», sentencia la organización ambiental.. El estudio, así pues, plantea una «correlación clara entre el tráfico motorizado y la contaminación» y señala la «vulneración» de la población infantil frente a la contaminación del aire. «Más del 60% del espacio público en Barcelona está orientado al vehículo privado», asegura Dídac Navarro quien alega destinar gran parte de esta superficie a «carriles bici seguros y amplios» para la población, frente a la «mentalidad favorable a los coches de la ciudadanía».. «Voluntad política». Según la organización, cerca del 40% de los entornos escolares más contaminados del informe se sitúan en las comarcas del Vallès, en Barcelona. Por ejemplo, en la Escuela Instituto La Salut de Sabadell, donde se superan los límites legales vigentes de 40 microgramos por metro cúbico.. Ante esta situación, Navarro llama a la «voluntad política» para revertir este panorama medioambiental y lanza el siguiente mensaje «esperanzador»: «Hay un gran porcentaje de escuelas que están haciendo las cosas bien. Ahora solo hay que intentar emular lo que hacen ellas en el resto de centros educativos».
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