Las empresas de la Región de Murcia viven un buen momento a nivel económico, eso sí, la situación geopolítica internacional les obliga a mirar al futuro con cierta prudencia e incertidumbre. Así lo recoge el último Índice de Confianza Empresarial de la Región de Murcia, correspondiente al segundo semestre de 2025 y que ha sido elaborado por la prestigiosa consultora Price Waterhouse Coopers (PwC), que ha sido presentado este lunes en la Cámara de Comercio de Murcia. Dicho informe recoge, según sus promotores, datos fidedignos aportados por algo más de 300 empresas murcianas, en los que se han tenido en cuenta variables como la facturación, el empleo, la inversión, los precios y las exportaciones. De esta forma, las compañías regionales otorgan una nota de 30,6 puntos a esa confianza empresarial en los últimos 6 meses del año pasado, respecto a los 32,3 puntos del primer semestre de 2025. Es decir, baja ligeramente.
El director de PwC en Murcia, Javier Celdrán, ha asegurado que “la confianza en la actividad económica murciana sigue siendo elevada, aunque se evidencia cierta cautela por la situación actual”, lo que apuntaría a una cierta “desaceleración”, según este índice. Sin embargo, la gran mayoría de empresas encuestadas revelan que el año pasado fue un buen ejercicio, ya que dos de cada tres aumentaron su volumen de negocio y, en torno a un 50 % de ellas, creen que continuarán en una senda de crecimiento durante este año. En términos de empleabilidad, un 69 % de esas compañías murcianas estiman que van a mantenerse estables en cuanto a número de trabajadores y, en torno a una de cada cuatro, consideran que podrían crecer en número de empleados en los próximos meses.
En lo que se refiere a la política de precios, según ha apuntado el director de PwC en la Región, la gran mayoría los mantuvieron estables durante el segundo semestre del año pasado y prevén que así se mantengan durante este año, aunque eso depende de la coyuntura de los mercados que atraviesan, como saben, momentos de mucha inestabilidad, debido al conflicto bélico en Oriente Próximo. Las cifras referentes a volumen de inversión o a las exportaciones también son positivas, de hecho, en torno a un 40 % incrementaron sus ventas al exterior, una senda alcista que podría continuar durante este 2026.
A pesar de estas variables, Javier Celdrán ha explicado que “la escasez de personal cualificado y el aumento de costes y de competencia son los principales factores que lastran la actividad empresarial en la región de Murcia” y, por tanto, son los enemigos a combatir por parte del tejido empresarial murciano. Si hablamos de sectores, el industrial es el que acusa un mayor estancamiento, mientras que el comercio, los servicios o la construcción mantienen una situación estable. Mención aparte merece el sector agrícola que, según los analistas, “acusa una mayor desconfianza con respecto al clima de negocios”, probablemente, marcado por las estrictas políticas europeas, el exceso de burocracia, o factores como la sequía y el cambio climático.
El Índice de Confianza Empresarial murciano señala algunos condicionantes, que dificultarían el normal funcionamiento de la actividad económica empresarial, como el aumento en los costes de producción, los aspectos legales y burocráticos, a lo que hay que sumar el absentismo laboral. Los casos de bajas prolongadas desde 2018 se han disparado cerca de un 48 % entre los trabajadores de la Región, lo que preocupa sobremanera a los empresarios murcianos.
El presidente de la CROEM, Miguel López Abad, ha exigido un mayor control acerca de esta cuestión y ha afirmado que “las mutuas tienen que actuar de oficio porque, si no, la administración no da basto para hacer las pruebas”, en referencia a estos empleados que se ausentan durante largos meses de su puesto de trabajo -a veces años- por motivos médicos. Esto perjudica lógicamente la actividad empresarial, ya que son otros los trabajadores que tienen que asumir estas tareas, lo que implica una sobrecarga, un estrés y una merma en la productividad. Además, López Abad ha abogado también por una cuarta ley de Simplificación Administrativa, que reduzca los trámites a las empresas, acuciadas por la sobrecarga burocrática.
Por su parte, la presidenta de la Cámara de Comercio de Murcia, Miriam Fuertes, ha recordado que este informe de PwC no tiene en cuenta las consecuencias económicas del reciente conflicto entre Israel e Irán, a pesar de que las exportaciones de la Región de Murcia tiene un peso muy reducido en la zona, ya que apenas llegan a los 44 millones de euros. Sin embargo, hay otros países como Turquía que sí son estratégicos para la comunidad autónoma, donde se facturan cerca de 300 millones de euros en sectores como el farmaquímico, la alimentación (frutas, verduras y hortalizas), los zumos o las golosinas.
Fuertes ha afirmado que “las claves para la adaptación fundamentalmente pasan por la diversificación geográfica, tenemos que buscar otros mercados”, ya que existe una dependencia comercial y energética de la zona, lo que aumenta la exposición a posibles crisis.
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Las empresas de la Región de Murcia viven un buen momento a nivel económico, eso sí, la situación geopolítica internacional les obliga a mirar al futuro con cierta prudencia e incertidumbre. Así lo recoge el último Índice de Confianza Empresarial de la Región de Murcia, correspondiente al segundo semestre de 2025 y que ha sido elaborado por la prestigiosa consultora Price Waterhouse Coopers (PwC), que ha sido presentado este lunes en la Cámara de Comercio de Murcia. Dicho informe recoge, según sus promotores, datos fidedignos aportados por algo más de 300 empresas murcianas, en los que se han tenido en cuenta variables como la facturación, el empleo, la inversión, los precios y las exportaciones. De esta forma, las compañías regionales otorgan una nota de 30,6 puntos a esa confianza empresarial en los últimos 6 meses del año pasado, respecto a los 32,3 puntos del primer semestre de 2025. Es decir, baja ligeramente.. El director de PwC en Murcia, Javier Celdrán, ha asegurado que “la confianza en la actividad económica murciana sigue siendo elevada, aunque se evidencia cierta cautela por la situación actual”, lo que apuntaría a una cierta “desaceleración”, según este índice. Sin embargo, la gran mayoría de empresas encuestadas revelan que el año pasado fue un buen ejercicio, ya que dos de cada tres aumentaron su volumen de negocio y, en torno a un 50 % de ellas, creen que continuarán en una senda de crecimiento durante este año. En términos de empleabilidad, un 69 % de esas compañías murcianas estiman que van a mantenerse estables en cuanto a número de trabajadores y, en torno a una de cada cuatro, consideran que podrían crecer en número de empleados en los próximos meses.. En lo que se refiere a la política de precios, según ha apuntado el director de PwC en la Región, la gran mayoría los mantuvieron estables durante el segundo semestre del año pasado y prevén que así se mantengan durante este año, aunque eso depende de la coyuntura de los mercados que atraviesan, como saben, momentos de mucha inestabilidad, debido al conflicto bélico en Oriente Próximo. Las cifras referentes a volumen de inversión o a las exportaciones también son positivas, de hecho, en torno a un 40 % incrementaron sus ventas al exterior, una senda alcista que podría continuar durante este 2026.. A pesar de estas variables, Javier Celdrán ha explicado que “la escasez de personal cualificado y el aumento de costes y de competencia son los principales factores que lastran la actividad empresarial en la región de Murcia” y, por tanto, son los enemigos a combatir por parte del tejido empresarial murciano. Si hablamos de sectores, el industrial es el que acusa un mayor estancamiento, mientras que el comercio, los servicios o la construcción mantienen una situación estable. Mención aparte merece el sector agrícola que, según los analistas, “acusa una mayor desconfianza con respecto al clima de negocios”, probablemente, marcado por las estrictas políticas europeas, el exceso de burocracia, o factores como la sequía y el cambio climático.. Enemigos a batir. El Índice de Confianza Empresarial murciano señala algunos condicionantes, que dificultarían el normal funcionamiento de la actividad económica empresarial, como el aumento en los costes de producción, los aspectos legales y burocráticos, a lo que hay que sumar el absentismo laboral. Los casos de bajas prolongadas desde 2018 se han disparado cerca de un 48 % entre los trabajadores de la Región, lo que preocupa sobremanera a los empresarios murcianos.. El presidente de la CROEM, Miguel López Abad, ha exigido un mayor control acerca de esta cuestión y ha afirmado que “las mutuas tienen que actuar de oficio porque, si no, la administración no da basto para hacer las pruebas”, en referencia a estos empleados que se ausentan durante largos meses de su puesto de trabajo -a veces años- por motivos médicos. Esto perjudica lógicamente la actividad empresarial, ya que son otros los trabajadores que tienen que asumir estas tareas, lo que implica una sobrecarga, un estrés y una merma en la productividad. Además, López Abad ha abogado también por una cuarta ley de Simplificación Administrativa, que reduzca los trámites a las empresas, acuciadas por la sobrecarga burocrática.. Por su parte, la presidenta de la Cámara de Comercio de Murcia, Miriam Fuertes, ha recordado que este informe de PwC no tiene en cuenta las consecuencias económicas del reciente conflicto entre Israel e Irán, a pesar de que las exportaciones de la Región de Murcia tiene un peso muy reducido en la zona, ya que apenas llegan a los 44 millones de euros. Sin embargo, hay otros países como Turquía que sí son estratégicos para la comunidad autónoma, donde se facturan cerca de 300 millones de euros en sectores como el farmaquímico, la alimentación (frutas, verduras y hortalizas), los zumos o las golosinas.. Fuertes ha afirmado que “las claves para la adaptación fundamentalmente pasan por la diversificación geográfica, tenemos que buscar otros mercados”, ya que existe una dependencia comercial y energética de la zona, lo que aumenta la exposición a posibles crisis.
El último Índice de Confianza Empresarial de la Región de Murcia revela una cierta “desaceleración” y señala al absentismo laboral como una lacra, que lastra la producción
