Diego Matamoros ha actualizado su estado y se ha querido sincerar con sus seguidores en las redes sociales después de conocerse su último revés de salud que le llevó a ser ingresado en el hospital.»Todo bien», apuntaba hace unos días el influencer, tras lo cual, ahora, ha querido arrojar algo más de luz sobre lo que le ha pasado. «Hoy os voy a contar ciertas cosas que creo que deberían darle más contexto a todo, y que mi círculo más cercano conoce pero que todavía no había querido hablar. Decidí hace ya bastante tiempo cambiar y volver a lo que siempre he sido yo, un físico más natural, una vida sin ‘trampas'», ha comenzado diciendo el hijo de Kiko Matamoros en sus stories de Instagram.En él hace referencia a su forma de pensar hace unos años, concretamente en 2020, momento en el que se sometió a una lipoescultura, una intervención de la que, no obstante, no reniega. «Pensaba de una forma, me relacionaba con un tipo de gente que ya no me movería ni muerto», indica.»No me escondo, ni lo juzgo, ya que he sido parte de ello y mi círculo más cercano sigue haciéndolo. No miro hacia otro lado, simplemente no lo quiero más para mí», explica.Entonces, revela el motivo de su intervención, explicando que la clínica aceptó retirarle la operación anterior y mejorar su estado porque estaba sufriendo «ginecomastia por uso de anabolizantes durante años y con el paso del tiempo ha ido empeorando»: «Mi última vez fue en 2020, pero todo tiene un peaje, y este fue uno de ellos».Además, aborda las críticas «bastante graves» que ha recibido durante estos años y habla «del Body Shaming o lo que es lo mismo: criticar, burlarse o humillar a una persona por su aspecto físico».»Incluso usáis mi imagen para reíros o sentiros por encima, o peor aún, vendéis un «método» para mejorar vuestro físico, vendiendo humo a costa de los demás», indica. «No tengas miedo a exponerte, no tengas reparo en mostrarte y que nadie te humille, confía en ti. No os dejéis humillar por nadie, menos en una red social, cada uno tiene un cuerpo, una situación personal, y la vida no es esto, es lo que hay fuera», zanja.
Diego Matamoros ha actualizado su estado y se ha querido sincerar con sus seguidores en las redes sociales después de conocerse su último revés de salud que le llevó a ser ingresado en el hospital.»Todo bien», apuntaba hace unos días el influencer, tras lo cual, ahora, ha querido arrojar algo más de luz sobre lo que le ha pasado. «Hoy os voy a contar ciertas cosas que creo que deberían darle más contexto a todo, y que mi círculo más cercano conoce pero que todavía no había querido hablar. Decidí hace ya bastante tiempo cambiar y volver a lo que siempre he sido yo, un físico más natural, una vida sin ‘trampas'», ha comenzado diciendo el hijo de Kiko Matamoros en sus stories de Instagram.En él hace referencia a su forma de pensar hace unos años, concretamente en 2020, momento en el que se sometió a una lipoescultura, una intervención de la que, no obstante, no reniega. «Pensaba de una forma, me relacionaba con un tipo de gente que ya no me movería ni muerto», indica.»No me escondo, ni lo juzgo, ya que he sido parte de ello y mi círculo más cercano sigue haciéndolo. No miro hacia otro lado, simplemente no lo quiero más para mí», explica.Entonces, revela el motivo de su intervención, explicando que la clínica aceptó retirarle la operación anterior y mejorar su estado porque estaba sufriendo «ginecomastia por uso de anabolizantes durante años y con el paso del tiempo ha ido empeorando»: «Mi última vez fue en 2020, pero todo tiene un peaje, y este fue uno de ellos».Además, aborda las críticas «bastante graves» que ha recibido durante estos años y habla «del Body Shaming o lo que es lo mismo: criticar, burlarse o humillar a una persona por su aspecto físico».»Incluso usáis mi imagen para reíros o sentiros por encima, o peor aún, vendéis un «método» para mejorar vuestro físico, vendiendo humo a costa de los demás», indica. «No tengas miedo a exponerte, no tengas reparo en mostrarte y que nadie te humille, confía en ti. No os dejéis humillar por nadie, menos en una red social, cada uno tiene un cuerpo, una situación personal, y la vida no es esto, es lo que hay fuera», zanja.
