La política municipal en Conil ha vivido esta semana un nuevo giro de guion. Lo que durante meses fue un secreto a voces terminó por hacerse oficial cuando la alcaldesa, Inmaculada Sánchez, anunció la ruptura definitiva del pacto de gobierno que mantenía con el Partido Popular y los independientes de Siempre Conil, ahora integrados en 100×100. El acuerdo que había sostenido el ejecutivo local desde las elecciones municipales de 2023 saltaba así por los aires, dejando al Ayuntamiento frente a un escenario de minoría y negociación permanente.. La regidora ha explicado los motivos. El argumento central: las diferencias internas y la imposibilidad de mantener una convivencia política que, a su juicio, se había vuelto insostenible. Durante su intervención, defendió que «la política solo tiene sentido cuando sirve al bien común y no a los intereses privados ni a siglas de ningún partido», dejando claro que la ruptura no era improvisada, sino el resultado de meses de fricciones.. La estabilidad del tripartito había mostrado señales de desgaste desde hace tiempo. Los choques entre socios, las críticas públicas y los cambios en delegaciones municipales habían ido debilitando la confianza entre los integrantes del gobierno local. Uno de los episodios más tensos se produjo cuando la alcaldesa retiró competencias a una concejala de Siempre Conil tras un enfrentamiento público sobre la gestión de recursos municipales, un movimiento que evidenció la fractura interna.. A este clima se sumó la creciente presión derivada de la investigación abierta por la Fiscalía Anticorrupción sobre la gestión urbanística del municipio. La causa analiza una supuesta inacción municipal frente a la proliferación de viviendas ilegales –un fenómeno enquistado desde hace décadas en la costa gaditana– y que ha situado al Ayuntamiento bajo el foco judicial. La alcaldesa ya ha declarado como investigada junto a otros responsables políticos y técnicos, mientras se analiza si existió pasividad ante numerosos expedientes por obras sin licencia.. En este contexto, la regidora insistió en que existían «desacuerdos insalvables en cuestiones clave de gestión pública», lo que hacía inviable mantener la colaboración con sus socios.. Aunque las tensiones venían de atrás, el conflicto se agudizó tras una denuncia relacionada con la denegación de una licencia urbanística. Sánchez defendió que los tribunales han respaldado su actuación y aseguró que el procedimiento judicial no prosperó al considerar que no existía delito. En su relato, el hecho de que la denuncia procediera del entorno de un socio del propio gobierno fue el punto de no retorno.. «No puedo gobernar con quienes utilizan los juzgados para intentar ir contra sus propios socios», afirmó durante la comparecencia, en la que también denunció que parte del equipo había actuado como «caballo de Troya» dentro del ejecutivo municipal.. A partir de ese momento, la alcaldesa anunció el cese de competencias de los concejales del PP y de Siempre Conil y confirmó que asumirá personalmente las áreas que gestionaban hasta reorganizar el nuevo gobierno.. La ruptura deja a Andalucía Por Sí gobernando con solo cinco concejales en un pleno de 21 miembros, un equilibrio que complica la estabilidad. Aunque la alcaldesa pidió responsabilidad a la oposición y aseguró que la decisión busca garantizar la continuidad administrativa, el escenario abre la puerta a negociaciones constantes e incluso a una eventual moción de censura, posibilidad que ella misma reconoció como parte del juego político. El reparto de fuerzas tras las elecciones de 2023 sitúa a Izquierda Unida como el grupo más numeroso, con siete concejales, seguida de AxSí, el PP, el PSOE y Siempre Conil.
La ruptura del pacto entre AxSí, PP y Siempre Conil deja al Ayuntamiento en minoría
La política municipal en Conil ha vivido esta semana un nuevo giro de guion. Lo que durante meses fue un secreto a voces terminó por hacerse oficial cuando la alcaldesa, Inmaculada Sánchez, anunció la ruptura definitiva del pacto de gobierno que mantenía con el Partido Popular y los independientes de Siempre Conil, ahora integrados en 100×100. El acuerdo que había sostenido el ejecutivo local desde las elecciones municipales de 2023 saltaba así por los aires, dejando al Ayuntamiento frente a un escenario de minoría y negociación permanente.. La regidora ha explicado los motivos. El argumento central: las diferencias internas y la imposibilidad de mantener una convivencia política que, a su juicio, se había vuelto insostenible. Durante su intervención, defendió que «la política solo tiene sentido cuando sirve al bien común y no a los intereses privados ni a siglas de ningún partido», dejando claro que la ruptura no era improvisada, sino el resultado de meses de fricciones.. La estabilidad del tripartito había mostrado señales de desgaste desde hace tiempo. Los choques entre socios, las críticas públicas y los cambios en delegaciones municipales habían ido debilitando la confianza entre los integrantes del gobierno local. Uno de los episodios más tensos se produjo cuando la alcaldesa retiró competencias a una concejala de Siempre Conil tras un enfrentamiento público sobre la gestión de recursos municipales, un movimiento que evidenció la fractura interna.. A este clima se sumó la creciente presión derivada de la investigación abierta por la Fiscalía Anticorrupción sobre la gestión urbanística del municipio. La causa analiza una supuesta inacción municipal frente a la proliferación de viviendas ilegales –un fenómeno enquistado desde hace décadas en la costa gaditana– y que ha situado al Ayuntamiento bajo el foco judicial. La alcaldesa ya ha declarado como investigada junto a otros responsables políticos y técnicos, mientras se analiza si existió pasividad ante numerosos expedientes por obras sin licencia.. En este contexto, la regidora insistió en que existían «desacuerdos insalvables en cuestiones clave de gestión pública», lo que hacía inviable mantener la colaboración con sus socios.. Aunque las tensiones venían de atrás, el conflicto se agudizó tras una denuncia relacionada con la denegación de una licencia urbanística. Sánchez defendió que los tribunales han respaldado su actuación y aseguró que el procedimiento judicial no prosperó al considerar que no existía delito. En su relato, el hecho de que la denuncia procediera del entorno de un socio del propio gobierno fue el punto de no retorno.. «No puedo gobernar con quienes utilizan los juzgados para intentar ir contra sus propios socios», afirmó durante la comparecencia, en la que también denunció que parte del equipo había actuado como «caballo de Troya» dentro del ejecutivo municipal.. A partir de ese momento, la alcaldesa anunció el cese de competencias de los concejales del PP y de Siempre Conil y confirmó que asumirá personalmente las áreas que gestionaban hasta reorganizar el nuevo gobierno.. La ruptura deja a Andalucía Por Sí gobernando con solo cinco concejales en un pleno de 21 miembros, un equilibrio que complica la estabilidad. Aunque la alcaldesa pidió responsabilidad a la oposición y aseguró que la decisión busca garantizar la continuidad administrativa, el escenario abre la puerta a negociaciones constantes e incluso a una eventual moción de censura, posibilidad que ella misma reconoció como parte del juego político. El reparto de fuerzas tras las elecciones de 2023 sitúa a Izquierda Unida como el grupo más numeroso, con siete concejales, seguida de AxSí, el PP, el PSOE y Siempre Conil.
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