Carmen Thyssen, de soltera, Carmen Cervera, ha concedido una entrevista a Vanity Fair, en la que habla de sus relaciones con los políticos y de otros aspectos desconocidos de ella. La baronesa ha cumplido este 23 de abril 83 años.. «Me hace mucha ilusión que mis sueños se hagan realidad. Pero hay muchas cosas que no he conseguido. Como todos. No es fácil. No me acuerdo de ninguno, si no, te lo diría (risas)», comenta una de las mujeres más ricas de nuestro país y dueña de una colección de arte inigualable. Dice de sí misma que no caza y que hizo que su marido, el baron Thyssen dejara esta práctica durante una cacería. Y recuerda cómo salvó a un ciervo. «En cuanto le vi los ojitos… agité mi capa. ¡Zas! Y se largó (el ciervo). Heini miró para atrás. No dijo nada. No volvió a cazar más. Yo, como la Brigitte Bardot».. Sobre su relación con los políticos que ha tenido que tratar por la gestión de su museo, dice: «Yo soy como los cuadros: atemporal. Jamás hablo de política. Soy como un cuadro. Me cuelgan en una pared y gusto a todos. Me he llevado bien con todos, de verdad. Ya que en esos momentos están en el poder… Mi educación está por encima de todo. Es inútil buscar tonterías que no vienen a cuento. Estar en contra de este, del otro. No me gusta ofender a nadie».. Sociable como pocas, la baronesa tiene mucha fe en las relaciones personales. «De entrada, siempre creo en la gente. Ese es un poco mi punto débil. Siempre creo en las personas. ¿Me fallan? No las veo más. Prefiero eso y que dejen de hacerme daño».. Portada de ‘Vanity Fair’CEDIDA. «Lo malo que tengo es que no soy rencorosa. Me han hecho mucho daño por eso. Es la razón por la que dejo de verlos. Si sigo viéndolos, olvido todo», comenta.. Admite, además, que también ella ha causado daño a otros. «Sí, y lo siento mucho. He pedido perdón. Algunos ni siquiera están en este mundo», recuerda.. Y sobre su aportación al mundo del arte, no espera nada. «Mira, hacer las cosas esperando algo a cambio es una pérdida de tiempo. ¿Para qué? Yo las hago porque me hace mucha ilusión. Porque me siento feliz. Hay grandes personajes de la historia que han caído en el olvido. Y no pasa nada».. El reportaje, cuentan en Vanity Fair, ha requerido varios meses de negociaciones y dos jornadas en sus residencias en España, en Mas Mañanas, en la Costa Brava, donde concedió la entrevista; y en La Moraleja (Madrid).
Carmen Thyssen, de soltera, Carmen Cervera, ha concedido una entrevista a Vanity Fair, en la que habla de sus relaciones con los políticos y de otros aspectos desconocidos de ella. La baronesa ha cumplido este 23 de abril 83 años.. «Me hace mucha ilusión que mis sueños se hagan realidad. Pero hay muchas cosas que no he conseguido. Como todos. No es fácil. No me acuerdo de ninguno, si no, te lo diría (risas)», comenta una de las mujeres más ricas de nuestro país y dueña de una colección de arte inigualable. Dice de sí misma que no caza y que hizo que su marido, el baron Thyssen dejara esta práctica durante una cacería. Y recuerda cómo salvó a un ciervo. «En cuanto le vi los ojitos… agité mi capa. ¡Zas! Y se largó (el ciervo). Heini miró para atrás. No dijo nada. No volvió a cazar más. Yo, como la Brigitte Bardot».. Sobre su relación con los políticos que ha tenido que tratar por la gestión de su museo, dice: «Yo soy como los cuadros: atemporal. Jamás hablo de política. Soy como un cuadro. Me cuelgan en una pared y gusto a todos. Me he llevado bien con todos, de verdad. Ya que en esos momentos están en el poder… Mi educación está por encima de todo. Es inútil buscar tonterías que no vienen a cuento. Estar en contra de este, del otro. No me gusta ofender a nadie».. Sociable como pocas, la baronesa tiene mucha fe en las relaciones personales. «De entrada, siempre creo en la gente. Ese es un poco mi punto débil. Siempre creo en las personas. ¿Me fallan? No las veo más. Prefiero eso y que dejen de hacerme daño».. «Lo malo que tengo es que no soy rencorosa. Me han hecho mucho daño por eso. Es la razón por la que dejo de verlos. Si sigo viéndolos, olvido todo», comenta.. Admite, además, que también ella ha causado daño a otros. «Sí, y lo siento mucho. He pedido perdón. Algunos ni siquiera están en este mundo», recuerda.. Y sobre su aportación al mundo del arte, no espera nada. «Mira, hacer las cosas esperando algo a cambio es una pérdida de tiempo. ¿Para qué? Yo las hago porque me hace mucha ilusión. Porque me siento feliz. Hay grandes personajes de la historia que han caído en el olvido. Y no pasa nada».. El reportaje, cuentan en Vanity Fair, ha requerido varios meses de negociaciones y dos jornadas en sus residencias en España, en Mas Mañanas, en la Costa Brava, donde concedió la entrevista; y en La Moraleja (Madrid).
