Cáritas ha marcado un hito en su labor social durante el ejercicio 2025. Según el último informe de Economía Solidaria, la confederación logró facilitar el acceso al empleo a 14.639 personas, lo que supone la mayor tasa de inserción sociolaboral de su historia en España, alcanzando el 22,33 % de los participantes.. Los datos, presentados en Barcelona, reflejan un crecimiento de dos puntos porcentuales respecto al año anterior. En total, 65.560 personas participaron en acciones grupales, individuales y formativas de la entidad, que destinó una inversión récord de 157,3 millones de euros a iniciativas de economía solidaria para fomentar la autonomía de las personas que acompaña, lo que supone un 8,63 % más.. Del conjunto, 40,4 millones de euros se destinaron específicamente a itinerarios de inserción sociolaboral. Estos programas no solo incluyen formación, sino también orientación laboral personalizada e intermediación directa con empresas. «Desde Cáritas seguimos apostando hacia un empleo digno para todas las personas», ha señalado la coordinadora del equipo de Economía Solidaria de Cáritas, Ana Heras.. El éxito del Proyecto Maná. El Proyecto Maná es la última iniciativa en incorporarse al ecosistema de economía social de Cáritas. Financiado por el Fondo Social Europeo, su objetivo es transferir a otras Cáritas diocesanas la experiencia de éxito desarrollada por Formació i Treball en la utilización de alimentos recuperados para generar empleo inclusivo en el sector de la hostelería.. Este programa se desarrolla conjuntamente en Albacete, Vizcaya y Barcelona. Desde su sede central en la capital catalana, principal núcleo operativo del programa, se lograron recuperar más de 250.000 kilos de alimentos que fueron transformados en productos destinados a restauración, catering y servicios de comida a domicilio.. Esta actividad no solo reduce el desperdicio, sino que ha generado 13 puestos de inserción laboral directa para personas en exclusión. «Esta iniciativa crea oportunidades reales de inclusión para quienes encuentran un obstáculo para acceder al empleo», ha explicado el director de Cáritas Diocesana de Barcelona.. El rostro de la inserción. Detrás de las Cifras y los procesos logísticos se encuentran historias de superación.. En la planta de procesamiento y en el centro D’ins Escola Restaurant, donde el 70 % de la plantilla realiza un itinerario formativo o de inserción laboral, se forman personas como Emilie Halima. A sus 22 años, Emilie asegura que su paso por el programa ha transformado su visión profesional: «Ahora tengo más cuidado al tirar la comida y con la higiene», destaca la joven, cuyo sueño es abrir su propio restaurante de cocina fusión.. Otro ejemplo de éxito es el de Thierno Fall, un senegalés de 41 años que emigró en 2020 dejando a su mujer embarazada y solo ha podido ver a su hijo cuando este tenía 4 años Tras años de sacrificio y distancia familiar, Thierno trabaja actualmente en la cafetería-restaurante de la residencia Xior, en el campus del Besòs de la UPC. Para él, este empleo es una gran oportunidad para pagar sus gastos y ayudar a su familia.
La entidad invirtió una cifra histórica de 157,3 millones de euros en economía solidaria y logra que el 22% de sus participantes accedan al mercado de trabajo.
Cáritas ha marcado un hito en su labor social durante el ejercicio 2025. Según el último informe de Economía Solidaria, la confederación logró facilitar el acceso al empleo a 14.639 personas, lo que supone la mayor tasa de inserción sociolaboral de su historia en España, alcanzando el 22,33 % de los participantes.. Los datos, presentados en Barcelona, reflejan un crecimiento de dos puntos porcentuales respecto al año anterior. En total, 65.560 personas participaron en acciones grupales, individuales y formativas de la entidad, que destinó una inversión récord de 157,3 millones de euros a iniciativas de economía solidaria para fomentar la autonomía de las personas que acompaña, lo que supone un 8,63 % más.. Del conjunto, 40,4 millones de euros se destinaron específicamente a itinerarios de inserción sociolaboral. Estos programas no solo incluyen formación, sino también orientación laboral personalizada e intermediación directa con empresas. «Desde Cáritas seguimos apostando hacia un empleo digno para todas las personas», ha señalado la coordinadora del equipo de Economía Solidaria de Cáritas, Ana Heras.. Uno de los pilares de este crecimiento ha sido el Proyecto Maná, una iniciativa financiada por el Fondo Social Europeo, que lucha contra el desperdicio de alimentos y genera oportunidades para las personas en situación de exclusión social, al tiempo que promueve un modelo sostenible y saludable.. Este programa que se está desarrollado conjuntamente en Albacete, Vizcaya y Barcelona, la logrado recuperar más de 250.000 kilos de alimentos que se han destinado a comedores sociales, cáterin, restaurantes y servicios de comida a domicilio para personas dependientes. «Esta iniciativa crea oportunidades reales de inclusión para quienes encuentran un obstáculo para acceder al empleo», ha explicado el director de Cáritas Diocesana de Barcelona, Eduard Sala.
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