Skip to content
Crónica Actual
  sábado 10 octubre 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
8 de octubre de 2026Muere Maricarmen, en directo: última hora de la campaña de las elecciones generales del 29N y reacciones políticas hoy 8 de octubre de 2026Las «luces y sombras» de la desamortización de bienes durante el siglo XIX en Salamanca 8 de octubre de 2026El Ibex pierde los 19.000 puntos y queda en mínimos de cuatro meses 8 de octubre de 2026El excasero de Maricarmen, tras su muerte: «No sé si es precisamente la representación de todo el drama que hay con la vivienda» 8 de octubre de 2026Todo pasa por Illa y que se produzca un milagro 8 de octubre de 2026Luis Zahera, actor, sobre su decisión de retirarse lejos de la ciudad: «Mi trabajo es muy urbano, pero lo que tengo claro es que el sitio donde quiero vivir dentro de unos años no es allí» 8 de octubre de 2026Rufián afirma que quiere representar a ERC acompañado de otras fuerzas: «Lo intentaré hasta el final» 8 de octubre de 2026Valladolid se prepara para coronar a la mejor tapa nacional y mundial 8 de octubre de 2026Securitize lanza acciones tokenizadas de Apple, Nvidia y otras grandes cotizadas en EE UU 8 de octubre de 2026Las actas del BCE dejan entrever que el alza de la deuda puede tener “implicaciones” en próximas decisiones
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Cultura  La bandera como máscara: Banksy vuelve a desafiar al Reino Unido
Cultura

La bandera como máscara: Banksy vuelve a desafiar al Reino Unido

1 de mayo de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

A Londres le gusta amanecer con sobresaltos culturales. Una ciudad donde cada piedra parece tener dueño y cada monumento responde a una versión oficial de la historia sigue siendo, sin embargo, territorio fértil para la guerrilla artística de Banksy. Su última irrupción ha vuelto a producirse como mejor sabe hacerlo: de madrugada, sin aviso y dejando a la ciudad preguntándose qué demonios significa lo que acaba de aparecer.. Esta vez no ha sido un grafiti. Ha sido una estatua. Plantada en plena noche en Waterloo Place, en el corazón monumental de Westminster, la nueva obra muestra a un hombre con traje, en lo que parece ser un político, avanzando hacia delante, casi precipitándose fuera de su pedestal, con una gran bandera desplegada que le cubre completamente el rostro. Una imagen sencilla, pero cargada de electricidad política.. La firma apareció garabateada en la base. Y, como suele ocurrir con Banksy, conocido por su estilo artístico urbano, repleto de crítica y sátira, tanto social como política y cultural, confirmó horas después su autoría en Instagram. Lo hizo con un vídeo cuidadosamente construido. En él se ve la escultura siendo transportada de noche hacia su destino definitivo, mientras se intercalan imágenes de la estatua de Winston Churchill, banderas británicas, un Beefeater y uno de esos taxis negros que forman parte del ADN visual de la capital británica.. Nada en Banksy es casual. Tampoco el lugar elegido. Waterloo Place no es una calle cualquiera. Es uno de esos espacios donde la memoria oficial se exhibe en bronce y piedra. Allí conviven Edward VII, Florence Nightingale, la gran reformadora de la enfermería moderna, y el memorial a los caídos en la Guerra de Crimea. La irrupción de esta nueva figura, sin rostro y cubierta por una bandera, introduce una grieta en ese relato.. Porque esa parece ser la pregunta central de la obra: ¿qué ocurre cuando la bandera deja de representar y empieza a ocultar? Banksy siempre ha entendido algo fundamental: que el símbolo nacional es uno de los materiales más inflamables del arte político. Y en el Reino Unido de hoy, con la identidad nacional convertida en campo de batalla permanente —Brexit, inmigración, polarización política, guerra cultural—, cubrir un rostro con una bandera es un gesto que inevitablemente incomoda.. Banksy lleva años utilizando el espacio público como lugar de confrontación. Aunque su lenguaje natural sigue siendo el esténcil, la escultura no es nueva en su repertorio. Ya lo hizo en 2004 con «The Drinker», instalada en Shaftesbury Avenue, una versión ebria y descarada de «The Thinker» («El pensador») de Auguste Rodin. Como tantas de sus intervenciones, desapareció rápidamente. Lo efímero forma parte del mensaje.. También sucedió con aquel mural de diciembre en Bayswater, donde dos niños tumbados señalaban el cielo junto a la Centre Point Tower, una imagen interpretada como denuncia de la crisis de sinhogarismo. Y antes, frente a los Royal Courts of Justice, pintó a un juez golpeando con un mazo a un manifestante indefenso, en pleno debate sobre la criminalización de las protestas propalestinas. Banksy nunca llega en momentos neutros. Siempre aterriza en el punto exacto donde la tensión política ya está latiendo. Quizá por eso sigue siendo tan eficaz.. Su trayectoria ha convertido el sabotaje artístico en una forma de comentario político de alta precisión. Desde la autodestrucción de «Girl with Balloon» en plena subasta hasta «Dismaland», su parodia oscura de Disneyland, pasando por Devolved Parliament, aquella pintura donde el Parlamento británico aparecía tomado por chimpancés, vendida en subasta por más de 10 millones de euros.. Todo esto coincide, además, con el regreso de las especulaciones sobre su identidad. La agencia Reuters ha vuelto a señalar a Robin Gunningham, artista de Bristol, como el hombre detrás del mito. Una teoría antigua que reaparece una y otra vez y que él sigue negando. Su abogado insiste en que el anonimato es parte esencial de su protección. Pero también de su leyenda. Porque Banksy no es solo un artista. Es un mecanismo narrativo. Un creador que ha entendido que, en tiempos saturados de exposición, el misterio sigue siendo una forma de poder.

Más noticias

Estos son los imponentes toros de Victoriano del Río para el gran día de la Beneficencia: Horario y dónde ver por TV

14 de junio de 2026

Pamplona y Santander las grandes apuestas de OneToro TV para reventar el verano en televisión

20 de mayo de 2026

Nace el Premio Aena Narrativa, dotado con un millón de euros

26 de febrero de 2026

De acogedores a agresivos: el (h)odio de la turismofobia

19 de marzo de 2026

 

El artista interviene en Londres con una estatua crítica con la polarización de la sociedad británica, sumergida en la guerra cultural permanente

  

A Londres le gusta amanecer con sobresaltos culturales. Una ciudad donde cada piedra parece tener dueño y cada monumento responde a una versión oficial de la historia sigue siendo, sin embargo, territorio fértil para la guerrilla artística de Banksy. Su última irrupción ha vuelto a producirse como mejor sabe hacerlo: de madrugada, sin aviso y dejando a la ciudad preguntándose qué demonios significa lo que acaba de aparecer.. Esta vez no ha sido un grafiti. Ha sido una estatua. Plantada en plena noche en Waterloo Place, en el corazón monumental de Westminster, la nueva obra muestra a un hombre con traje, en lo que parece ser un político, avanzando hacia delante, casi precipitándose fuera de su pedestal, con una gran bandera desplegada que le cubre completamente el rostro. Una imagen sencilla, pero cargada de electricidad política.. La firma apareció garabateada en la base. Y, como suele ocurrir con Banksy, conocido por su estilo artístico urbano, repleto de crítica y sátira, tanto social como política y cultural, confirmó horas después su autoría en Instagram. Lo hizo con un vídeo cuidadosamente construido. En él se ve la escultura siendo transportada de noche hacia su destino definitivo, mientras se intercalan imágenes de la estatua de Winston Churchill, banderas británicas, un Beefeater y uno de esos taxis negros que forman parte del ADN visual de la capital británica.. Nada en Banksy es casual. Tampoco el lugar elegido. Waterloo Place no es una calle cualquiera. Es uno de esos espacios donde la memoria oficial se exhibe en bronce y piedra. Allí conviven Edward VII, Florence Nightingale, la gran reformadora de la enfermería moderna, y el memorial a los caídos en la Guerra de Crimea. La irrupción de esta nueva figura, sin rostro y cubierta por una bandera, introduce una grieta en ese relato.. Porque esa parece ser la pregunta central de la obra: ¿qué ocurre cuando la bandera deja de representar y empieza a ocultar? Banksy siempre ha entendido algo fundamental: que el símbolo nacional es uno de los materiales más inflamables del arte político. Y en el Reino Unido de hoy, con la identidad nacional convertida en campo de batalla permanente —Brexit, inmigración, polarización política, guerra cultural—, cubrir un rostro con una bandera es un gesto que inevitablemente incomoda.. Banksy lleva años utilizando el espacio público como lugar de confrontación. Aunque su lenguaje natural sigue siendo el esténcil, la escultura no es nueva en su repertorio. Ya lo hizo en 2004 con «The Drinker», instalada en Shaftesbury Avenue, una versión ebria y descarada de «The Thinker» («El pensador») de Auguste Rodin. Como tantas de sus intervenciones, desapareció rápidamente. Lo efímero forma parte del mensaje.. También sucedió con aquel mural de diciembre en Bayswater, donde dos niños tumbados señalaban el cielo junto a la Centre Point Tower, una imagen interpretada como denuncia de la crisis de sinhogarismo. Y antes, frente a los Royal Courts of Justice, pintó a un juez golpeando con un mazo a un manifestante indefenso, en pleno debate sobre la criminalización de las protestas propalestinas. Banksy nunca llega en momentos neutros. Siempre aterriza en el punto exacto donde la tensión política ya está latiendo. Quizá por eso sigue siendo tan eficaz.. Su trayectoria ha convertido el sabotaje artístico en una forma de comentario político de alta precisión. Desde la autodestrucción de «Girl with Balloon» en plena subasta hasta «Dismaland», su parodia oscura de Disneyland, pasando por Devolved Parliament, aquella pintura donde el Parlamento británico aparecía tomado por chimpancés, vendida en subasta por más de 10 millones de euros.. Todo esto coincide, además, con el regreso de las especulaciones sobre su identidad. La agencia Reuters ha vuelto a señalar a Robin Gunningham, artista de Bristol, como el hombre detrás del mito. Una teoría antigua que reaparece una y otra vez y que él sigue negando. Su abogado insiste en que el anonimato es parte esencial de su protección. Pero también de su leyenda. Porque Banksy no es solo un artista. Es un mecanismo narrativo. Un creador que ha entendido que, en tiempos saturados de exposición, el misterio sigue siendo una forma de poder.

 

​Noticias de cultura en La Razón

Tres millones de marroquíes entre 15 y 29 años no estudian ni trabajan
Aproximación a la cúspide
Leer también
Andalucía

Muere Maricarmen, en directo: última hora de la campaña de las elecciones generales del 29N y reacciones políticas hoy

8 de octubre de 2026 7575
Castilla y León

Las «luces y sombras» de la desamortización de bienes durante el siglo XIX en Salamanca

8 de octubre de 2026 13767
Economía

El Ibex pierde los 19.000 puntos y queda en mínimos de cuatro meses

8 de octubre de 2026 10044
Televisión y Cine

El excasero de Maricarmen, tras su muerte: «No sé si es precisamente la representación de todo el drama que hay con la vivienda»

8 de octubre de 2026 4915
Cataluña

Todo pasa por Illa y que se produzca un milagro

8 de octubre de 2026 9863
Andalucía

Luis Zahera, actor, sobre su decisión de retirarse lejos de la ciudad: «Mi trabajo es muy urbano, pero lo que tengo claro es que el sitio donde quiero vivir dentro de unos años no es allí»

8 de octubre de 2026 5058
Cargar más
Entradas Recientes

Muere Maricarmen, en directo: última hora de la campaña de las elecciones generales del 29N y reacciones políticas hoy

8 de octubre de 2026

Las «luces y sombras» de la desamortización de bienes durante el siglo XIX en Salamanca

8 de octubre de 2026

El Ibex pierde los 19.000 puntos y queda en mínimos de cuatro meses

8 de octubre de 2026

El excasero de Maricarmen, tras su muerte: «No sé si es precisamente la representación de todo el drama que hay con la vivienda»

8 de octubre de 2026

Todo pasa por Illa y que se produzca un milagro

8 de octubre de 2026

Luis Zahera, actor, sobre su decisión de retirarse lejos de la ciudad: «Mi trabajo es muy urbano, pero lo que tengo claro es que el sitio donde quiero vivir dentro de unos años no es allí»

8 de octubre de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad