Argentina es la actual campeona del Mundo y juega con Lionel Messi como líder absoluto de la selección y todos los demás dispuestos a dejarse la vida por él. Es una selección con un plan muy claro cuyo camino se ha aclarado de camino a la semifinal. Sólo la posible presencia de Portugal en cuartos (que está por confirmar) podría plantear algún problema. El cuadro se dibuja con claridad La Scaloneta ya tiene asegurado el primer puesto de su grupo y cerrará la fase inicial ante Jordania, un partido que Lionel Scaloni puede usar para gestionar el desgaste del plantel antes de lo que viene. Porque lo importante ya tiene nombre y fecha: Cabo Verde, el viernes 3 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami, a las 19 hora argentina. Los africanos llegaron a los 16avos tras empatar 0-0 ante Arabia Saudí y terminar segundos en su grupo, y el resultado que los dejó ahí llegó desde otro partido: la derrota de Uruguay ante España por 1-0 fue la que terminó de sellar el cuadro y confirmó el cruce. El camino que le tocó a Argentina parece muy manejable en comparación con el que concentra el grueso de las potencias europeas, donde quedaron Francia, España, Alemania y Países Bajos. Del lado albiceleste aparecen Brasil, México e Inglaterra, y la posibilidad de un duelo entre los dos gigantes sudamericanos queda descartada hasta las semifinales, porque Neymar y compañía terminaron como líderes de su grupo tras vencer a Escocia. Si Argentina despacha a Cabo Verde, los octavos de final llegarán el martes 7 de julio en Atlanta, a la 1 de la tarde hora argentina. El rival saldrá del cruce entre Australia y Egipto, ambos segundos en sus respectivos grupos, lo que representa una de las llaves más asequibles de esa ronda. La Selección tendría así dos eliminatorias seguidas ante rivales que, sobre el papel, están por debajo del nivel que Argentina maneja con normalidad. El horizonte cambia si se avanza hasta los cuartos de final, fijados para el sábado 11 de julio a las 22 hora argentina. Ahí aparecería el ganador del grupo K, y ese liderato se lo están disputando Colombia y Portugal. Un cruce ante la selección de Cristiano Ronaldo sería el primer gran examen real para la campeona del Mundo, el único punto del recorrido donde el camino dejaría de ser cómodo antes de las últimas rondas. Esa es la incógnita que todavía flota sobre la planificación albiceleste, porque todo lo anterior invita al optimismo pero ese partido concreto puede cambiar la perspectiva del torneo. La final, en el horizonte neoyorquino Argentina es el equipo más compacto del torneo, el que mejor combina la jerarquía individual de Messi con la solidez colectiva que el técnico santafesino ha construido en estos años. El camino hasta la final del 19 de julio en Nueva York pasa por rivales que no deberían poner en peligro esa estructura siempre que la selección mantenga la concentración y la intensidad que la llevaron a ganar en Qatar. El calendario a
El equipo liderado por Leo Messi se enfrentará a Cabo Verde en dieciseisavos y tendrá un cruce igual de sencillo en octavos
Argentina es la actual campeona del Mundo y juega con Lionel Messi como líder absoluto de la selección y todos los demás dispuestos a dejarse la vida por él. Es una selección con un plan muy claro cuyo camino se ha aclarado de camino a la semifinal. Sólo la posible presencia de Portugal en cuartos (que está por confirmar) podría plantear algún problema.El cuadro se dibuja con claridadLa Scaloneta ya tiene asegurado el primer puesto de su grupo y cerrará la fase inicial ante Jordania, un partido que Lionel Scaloni puede usar para gestionar el desgaste del plantel antes de lo que viene. Porque lo importante ya tiene nombre y fecha: Cabo Verde, el viernes 3 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami, a las 19 hora argentina. Los africanos llegaron a los 16avos tras empatar 0-0 ante Arabia Saudí y terminar segundos en su grupo, y el resultado que los dejó ahí llegó desde otro partido: la derrota de Uruguay ante España por 1-0 fue la que terminó de sellar el cuadro y confirmó el cruce.El camino que le tocó a Argentina parece muy manejable en comparación con el que concentra el grueso de las potencias europeas, donde quedaron Francia, España, Alemania y Países Bajos. Del lado albiceleste aparecen Brasil, México e Inglaterra, y la posibilidad de un duelo entre los dos gigantes sudamericanos queda descartada hasta las semifinales, porque Neymar y compañía terminaron como líderes de su grupo tras vencer a Escocia.Si Argentina despacha a Cabo Verde, los octavos de final llegarán el martes 7 de julio en Atlanta, a la 1 de la tarde hora argentina. El rival saldrá del cruce entre Australia y Egipto, ambos segundos en sus respectivos grupos, lo que representa una de las llaves más asequibles de esa ronda. La Selección tendría así dos eliminatorias seguidas ante rivales que, sobre el papel, están por debajo del nivel que Argentina maneja con normalidad.El horizonte cambia si se avanza hasta los cuartos de final, fijados para el sábado 11 de julio a las 22 hora argentina. Ahí aparecería el ganador del grupo K, y ese liderato se lo están disputando Colombia y Portugal. Un cruce ante la selección de Cristiano Ronaldo sería el primer gran examen real para la campeona del Mundo, el único punto del recorrido donde el camino dejaría de ser cómodo antes de las últimas rondas. Esa es la incógnita que todavía flota sobre la planificación albiceleste, porque todo lo anterior invita al optimismo pero ese partido concreto puede cambiar la perspectiva del torneo.La final, en el horizonte neoyorquinoArgentina es el equipo más compacto del torneo, el que mejor combina la jerarquía individual de Messi con la solidez colectiva que el técnico santafesino ha construido en estos años. El camino hasta la final del 19 de julio en Nueva York pasa por rivales que no deberían poner en peligro esa estructura siempre que la selección mantenga la concentración y la intensidad que la llevaron a ganar en Qatar. El calendario aprieta, los pla
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