El presidente de FOES y de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, denunció hoy la existencia en España de una “corrupción estructural, sistémica y con mayúsculas” y de una “degradación institucional” que, a su juicio, está desplazando debates fundamentales sobre productividad, industria o futuro. Durante su intervención en la XXXII gala de entrega de los Premios Empresariales FOES, reclamó además “menos ruido, menos política convertida en espectáculo y más soluciones, gestión y proyecto de país”.
Aparicio lamentó que España se encuentre “atrapada en el corto plazo, en la improvisación y en los escándalos”, mientras otras potencias compiten con estrategias industriales y económicas a largo plazo. Frente a ello, defendió la necesidad de que las administraciones entiendan que ayudar a quienes crean empleo “no es un privilegio, sino una obligación colectiva”.
El presidente de FOES advirtió además de que “ningún territorio prospera poniendo en la diana a quienes lo sostienen”, y reivindicó el papel de empresas y autónomos como generadores de riqueza, oportunidades y estabilidad, especialmente en provincias como Soria, marcadas por la despoblación y las dificultades para competir en igualdad de condiciones.
Durante su alocución, Aparicio aseguró que la provincia conoce bien problemas como la falta de trabajadores, el absentismo laboral, las dificultades para garantizar el relevo generacional o el aumento de exigencias burocráticas mientras disminuyen servicios e infraestructuras. También criticó la falta de conexiones, inversiones y capacidad energética suficiente para atraer actividad económica, como recoge Ical.
En este contexto, reclamó más infraestructuras, suelo industrial y energía para favorecer la competitividad de Soria, y alertó del riesgo de caer en “la resignación” ante la falta de respuestas y proyectos estratégicos para el territorio. “No se puede pedir competitividad a los territorios mientras se les obliga a competir en desigualdad”, afirmó.
Aparicio sostuvo además que Europa corre el riesgo de quedarse atrás “entre la hiperregulación, la dependencia exterior y los debates irrelevantes”, mientras China y Estados Unidos avanzan con estrategias económicas y tecnológicas definidas. A su juicio, la falta de visión estratégica provoca que territorios vulnerables como Soria sufran con más intensidad las consecuencias de la pérdida de competitividad y de oportunidades.
El presidente de FOES lamentó también el “silencio” que, según indicó, acompaña desde hace años a muchas de las reivindicaciones de la provincia, en referencia a infraestructuras pendientes, conexiones ferroviarias, inversiones o acceso a suelo industrial con capacidad energética suficiente. “Seguimos oyendo hablar de cohesión territorial mientras seguimos esperando infraestructuras, conexiones, trenes o energía”, manifestó.
Dificultades añadidas en Soria
Asimismo, defendió que emprender en Soria supone asumir dificultades añadidas vinculadas a la despoblación, la falta de trabajadores o la distancia respecto a los centros de decisión, y reivindicó la figura del empresario como alguien que “arriesga, genera oportunidades y sostiene comunidades enteras”.
Aparicio incidió además en que en provincias como Soria el papel de las empresas trasciende la mera actividad económica, ya que muchas de ellas sostienen empleo, fijan población y mantienen vivos municipios y comarcas enteras. “Detrás de cada empresa hay personas que arriesgan, que soportan presión y que sostienen comunidades enteras”, señaló durante su intervención.
En este sentido, advirtió de que la despoblación convierte el emprendimiento en el medio rural en un reto aún más complejo, condicionado por la falta de infraestructuras, las dificultades para encontrar trabajadores y la sensación de estar “fuera de los centros de decisión”. A su juicio, el futuro de territorios como Soria depende en gran medida de que existan condiciones para que empresas y autónomos puedan seguir invirtiendo y generando actividad.
El presidente de FOES alertó también de que la pérdida de servicios, oportunidades e inversiones puede derivar en “resignación” social y económica en la provincia. “Cuando un lugar siente durante demasiado tiempo que siempre recibe menos, acaba apagándose también en silencio”, afirmó, antes de defender la necesidad de garantizar actividad económica y empleo para mantener la vida en los pueblos.
Asimismo, reivindicó el esfuerzo de muchos empresarios sorianos que continúan apostando por la provincia pese a las dificultades y defendió que reconocer públicamente esa labor resulta fundamental para trasladar una imagen positiva del emprendimiento y favorecer el relevo generacional en sectores estratégicos para el territorio.
Aparicio apeló además a recuperar el valor social del esfuerzo, la inversión y la iniciativa empresarial, y pidió dejar de “mirar con sospecha permanente” a quienes crean empleo y riqueza. En este sentido, reclamó que el debate público vuelva a centrarse en la industria, la productividad y el desarrollo económico a largo plazo.
Premio a los mejores
La gala sirvió también para reconocer la trayectoria de distintos empresarios y firmas sorianas. Entre los premiados figuró Samuel Moreno, de Embutidos Moreno Sáez, por su apuesta por la innovación y la modernización de una empresa familiar ligada al torrezno soriano; Grupo Saldos Muñoz, por su capacidad de adaptación y continuidad generacional; y Pablo Cabezón Cascante, distinguido como joven empresario por su apuesta por el medio rural y la hostelería.
Asimismo, FOES reconoció a Ernesto López Cacho, de Grupo Chemik, por su trayectoria internacional y su vinculación con Soria, y a Comercial Ruiz, de El Burgo de Osma, con el premio ‘Toda una Vida’ por más de un siglo de actividad comercial y arraigo en la comarca.
Aparicio concluyó su intervención reclamando “menos silencios”, “menos ruido” y más capacidad de construir proyectos colectivos a largo plazo, y apeló a administraciones, empresarios y sociedad a trabajar conjuntamente para garantizar el futuro de la provincia.
El presidente de la FOES advierte que Soria no puede competir «en condiciones desiguales» e insta a una mayor participación de las empresas y los trabajadores por cuenta propia.
Santiago Aparicio, presidente de FOES y CEOE Castilla y León, denunció hoy la existencia en España de una «corrupción estructural, sistémica y de capital» junto con una «degradación institucional» que, en su opinión, está dejando de lado los debates esenciales sobre la productividad, la industria y el futuro. En su discurso en la XXXII gala de los Premios Empresariales FOES, pidió «menos ruido, menos política convertida en espectáculo, y más soluciones, una gestión sólida y un proyecto nacional genuino». Aparicio lamentó que España se hubiera «atrapado en el corto plazo, en la improvisación y los escándalos», mientras que otras grandes potencias avanzaban con estrategias industriales y económicas a largo plazo. El Parlamento Europeo ha aprobado el informe de la Comisión sobre la aplicación de la legislación comunitaria en materia de protección de los datos personales. El presidente de FOES también advirtió que «ningún territorio prospera si se dirige a quienes lo sostienen», y destacó el papel esencial de las empresas y los autónomos como creadores de riqueza, oportunidades y estabilidad, especialmente en provincias como Soria, que sufren de despoblación y luchan por competir en igualdad de condiciones. En su discurso, Aparicio señaló que la provincia está muy familiarizada con problemas como la escasez de mano de obra, el absentismo laboral, las dificultades para garantizar la renovación generacional y el aumento de las cargas burocráticas en un momento en que los servicios y la infraestructura están disminuyendo. También criticó la escasez de conexiones, inversiones y capacidad energética adecuada necesaria para atraer la actividad económica, según Ical. En este sentido, instó a una mayor inversión en infraestructuras, terrenos industriales y energía para mejorar la competitividad de Soria, al tiempo que advirtió sobre el peligro de caer en la «renuncia» debido a la falta de respuestas y proyectos estratégicos para la región. «No se puede exigir que los territorios sean competitivos y obligarlos a competir en condiciones desiguales», dijo. Aparicio también advirtió que Europa corre el riesgo de quedarse atrás «debido a la hiperregulación, la dependencia externa y los debates sin sentido», incluso cuando China y los Estados Unidos avanzan con estrategias económicas y tecnológicas claras. En su opinión, la ausencia de una visión estratégica clara hace que las zonas vulnerables como Soria sufran más los efectos de la disminución de la competitividad y la pérdida de oportunidades. El presidente de FOES también lamentó el «silencio» que, según él, ha rodeado muchas de las demandas de larga data de la provincia con respecto a la infraestructura pendiente, los enlaces ferroviarios, las inversiones y el acceso a terrenos industriales con capacidad energética adecuada. Señaló que, a pesar de las constantes conversaciones sobre la cohesión territorial, todavía están esperando infraestructura básica como conexiones, trenes y energía. Esto se ve agravado por los desafíos adicionales en Soria. También argumentó que el lanzamiento de una empresa en Soria conlleva desafíos adicionales derivados de la despoblación, la escasez de mano de obra y la distancia de los centros de toma de decisiones. Describió al empresario como alguien que «asume riesgos, crea oportunidades y sostiene comunidades enteras». Aparicio subrayó que en provincias como Soria, las empresas desempeñan un papel que va mucho más allá de la actividad económica pura: muchas de ellas generan empleo, anclan a la población y mantienen vivos a los municipios y a regiones enteras.
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