La actriz Àngels Gonyalons se adentra en el universo literario de uno de los grandes referentes de las letras del siglo XIX como es el siempre necesario Oscar Wilde. La actriz se mueve entre dos personajes: el propio Wilde, pero también el joven Dorian Gray, el pintor Basyl Hayward o el depravado Lord Henry en «El retrat de Dorian Gray» que, dentro de la programación del Grec Festival, llega al Teatre Romea el próximo día 30.. Con dirección de escena y dramaturgia de Marc Rosich, dirección musical y composición de Jordi Cornudella, la gran Àngels Gonyalons estará acompañada por Jordi Vidal, Pau Oliver, Pol Blancafort y el Leos Quintet en un espectáculo que defiende, con discurso propio, el culto a uno mismo, la belleza, el hedonismo, la frivolidad y el esnobismo: temas de una vigencia abrumadora, como ella misma subrayó ayer en rueda de Prensa.. Gonyalons, junto al resto del equipo artístico, no ocultó su emoción por formar parte de una obra que figuraba en su lista de deseos desde hace más de treinta años. Cuando surgió la posibilidad concreta de llevarla a escena, dudó: «Entonces estaba en la treintena y hoy tengo el doble de años».. Sin embargo, Marc Rosich no albergó la menor vacilación. Desde el primer instante vio en ella a la protagonista ideal de un montaje diferente a otros musicales, donde texto y música caminan de la mano y Gonyalons se multiplica en todas las voces de la novela, convertida ella misma en Oscar Wilde explicando «El retrat de Dorian Gray».. «Conociendo el instrumento portentoso de la señora Gonyalons —afirmó el director en alusión a su voz—, hemos construido una pieza en la que pueda lucirse y demostrar la bestia escénica que es», añadió Rosich. La actriz, rodeada de tanto talento, destacó además el carácter artesanal del proyecto, concebido en un espacio de un blanco impoluto que evoca un museo. No obstante, como apuntó el compositor Jordi Cornudella, se trata de una historia que comienza «victoriana y frívola» para terminar sumergiéndose en las tinieblas.. Rosich insistió en que, aunque pueda catalogarse como musical, el código es otro: una sonoridad sustentada en un quinteto de cuerda con reminiscencias clásicas. «Esperemos que guste», precisó con la prudencia del creador exigente.. Jordi Cornudella explicó que la voluntad del equipo era narrar una historia a través de la música, pero esta solo cobra pleno sentido unida al texto de Marc Rosich. La partitura se basa en la segunda versión de la novela, más extensa y con acentos marcadamente homoeróticos.. Al compositor también le seduce que Gonyalons asuma los papeles masculinos mientras tres hombres actúan como coro. Jordi Vidal resaltó la «fragilidad tan alta» del espectáculo: «Cuando no falla nada se crea una magia y sube el suflé, porque el talento de todos es tan alto que hace que todo vaya hacia arriba». Pau Oliver y Pol Blancafort invitaron al público a las funciones, programadas hasta el 2 de agosto, subrayando «una música de gran belleza y unas letras que provienen del original de Wilde, pero con una adaptación de Marc Rosich preciosa, algo nuevo, que no ha escuchado nadie, que suena diferente y que tiene mucho sentido hacer hoy».. De esta obra que defiende el arte por el arte, más allá de cualquier moral, Gonyalons subrayó su condición de «espectáculo delicado», un reto actoral por el número de personajes que encarna. Por ello, pidió respeto al trabajo y, si es posible, que los espectadores guarden sus móviles.
La actriz protagoniza en el Romea el clásico texto de Oscar Wilde dentro del Grec Festival
La actriz Àngels Gonyalons se adentra en el universo literario de uno de los grandes referentes de las letras del siglo XIX como es el siempre necesario Oscar Wilde. La actriz se mueve entre dos personajes: el propio Wilde, pero también el joven Dorian Gray, el pintor Basyl Hayward o el depravado Lord Henry en «El retrat de Dorian Gray» que, dentro de la programación del Grec Festival, llega al Teatre Romea el próximo día 30.. Con dirección de escena y dramaturgia de Marc Rosich, dirección musical y composición de Jordi Cornudella, la gran Àngels Gonyalons estará acompañada por Jordi Vidal, Pau Oliver, Pol Blancafort y el Leos Quintet en un espectáculo que defiende, con discurso propio, el culto a uno mismo, la belleza, el hedonismo, la frivolidad y el esnobismo: temas de una vigencia abrumadora, como ella misma subrayó ayer en rueda de Prensa.. Gonyalons, junto al resto del equipo artístico, no ocultó su emoción por formar parte de una obra que figuraba en su lista de deseos desde hace más de treinta años. Cuando surgió la posibilidad concreta de llevarla a escena, dudó: «Entonces estaba en la treintena y hoy tengo el doble de años».. Sin embargo, Marc Rosich no albergó la menor vacilación. Desde el primer instante vio en ella a la protagonista ideal de un montaje diferente a otros musicales, donde texto y música caminan de la mano y Gonyalons se multiplica en todas las voces de la novela, convertida ella misma en Oscar Wilde explicando «El retrat de Dorian Gray».. «Conociendo el instrumento portentoso de la señora Gonyalons —afirmó el director en alusión a su voz—, hemos construido una pieza en la que pueda lucirse y demostrar la bestia escénica que es», añadió Rosich. La actriz, rodeada de tanto talento, destacó además el carácter artesanal del proyecto, concebido en un espacio de un blanco impoluto que evoca un museo. No obstante, como apuntó el compositor Jordi Cornudella, se trata de una historia que comienza «victoriana y frívola» para terminar sumergiéndose en las tinieblas.. Rosich insistió en que, aunque pueda catalogarse como musical, el código es otro: una sonoridad sustentada en un quinteto de cuerda con reminiscencias clásicas. «Esperemos que guste», precisó con la prudencia del creador exigente.. Jordi Cornudella explicó que la voluntad del equipo era narrar una historia a través de la música, pero esta solo cobra pleno sentido unida al texto de Marc Rosich. La partitura se basa en la segunda versión de la novela, más extensa y con acentos marcadamente homoeróticos.. Al compositor también le seduce que Gonyalons asuma los papeles masculinos mientras tres hombres actúan como coro. Jordi Vidal resaltó la «fragilidad tan alta» del espectáculo: «Cuando no falla nada se crea una magia y sube el suflé, porque el talento de todos es tan alto que hace que todo vaya hacia arriba». Pau Oliver y Pol Blancafort invitaron al público a las funciones, programadas hasta el 2 de agosto, subrayando «una música de gran belleza y unas letras que provienen del original de Wilde, pero con una adaptación de Marc Rosich preciosa, algo nuevo, que no ha escuchado nadie, que suena diferente y que tiene mucho sentido hacer hoy».. De esta obra que defiende el arte por el arte, más allá de cualquier moral, Gonyalons subrayó su condición de «espectáculo delicado», un reto actoral por el número de personajes que encarna. Por ello, pidió respeto al trabajo y, si es posible, que los espectadores guarden sus móviles.
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