Los disturbios que el pasado miércoles convirtieron el centro de A Coruña en escenario de enfrentamientos entre manifestantes y policías han dado el salto a los tribunales. Vox ha presentado una querella contra el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y contra los responsables de Galiza Nova, las juventudes del BNG, por los incidentes registrados durante la concentración convocada en la plaza de María Pita coincidiendo con la visita de Santiago Abascal.. La acción judicial, presentada este jueves, atribuye al delegado del Gobierno presuntos delitos electorales, contra los derechos cívicos y de prevaricación administrativa. También se dirige contra los organizadores de la protesta nacionalista por posibles delitos de incitación al odio, perturbación violenta de una reunión lícita, atentado contra agentes de la autoridad, desórdenes públicos, lesiones y daños.. La querella, de 32 páginas, solicita además identificar a los autores materiales de los actos violentos, que dejaron doce policías nacionales heridos, además de otros lesionados y daños materiales.. Las advertencias previas a los disturbios. El principal argumento de Vox contra Pedro Blanco se encuentra en la cronología de las convocatorias. La formación comunicó el 16 de octubre su intención de celebrar un acto político en María Pita el miércoles 21, a las 12.00 horas, con la presencia de Santiago Abascal. Un día después, Galiza Nova comunicó una concentración en el mismo escenario para las 11.30 horas, apenas media hora antes.. Según recoge la querella, Vox presentó el 20 de octubre escritos ante la Junta Electoral Provincial y la Subdelegación del Gobierno alertando expresamente del riesgo de enfrentamientos y reclamando medidas para garantizar el desarrollo de su convocatoria.. Pese a ello, sostiene que la Delegación no prohibió la protesta contraria ni propuso modificar su ubicación u horario.. «La Delegación del Gobierno conocía la convocatoria de Vox y permitió también la concentración de los manifestantes contrarios a la formación, pese a las advertencias sobre posibles incidentes», ha denunciado la coordinadora nacional jurídica del partido, Marta Castro.. La formación asegura también que el dispositivo policial relegó su acto a una esquina de María Pita, mientras los participantes en la protesta ocupaban la zona central de la plaza. La jornada terminó con enfrentamientos, cargas policiales y lanzamiento de piedras, adoquines, bengalas y mobiliario urbano contra los agentes.. La Delegación defiende su actuación. Frente a estas acusaciones, la Delegación del Gobierno ha sostenido que las concentraciones no requieren autorización previa, sino únicamente comunicación, y que las convocatorias fueron trasladadas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sin que se emitiera un informe desfavorable.. Pedro Blanco ha atribuido los altercados a un grupo reducido de radicales y antisistema y ha defendido la actuación policial ante los ataques sufridos por los agentes.. Vox, por su parte, considera que existían razones suficientes para modificar las condiciones de la concentración de Galiza Nova y sostiene que la Delegación incumplió su obligación de proteger el derecho de reunión.. Por ello, solicita a los tribunales que reclamen los expedientes de ambas convocatorias, los informes policiales previos, las instrucciones del dispositivo y las grabaciones de los incidentes. También pide que, una vez examinada la documentación, Pedro Blanco declare en calidad de investigado.. La querella se extiende a los responsables de Galiza Nova y a quienes puedan ser identificados como autores de los actos violentos. Su presentación no implica que haya sido admitida a trámite, decisión que corresponderá adoptar al órgano judicial.
Acusa a Pedro Blanco de no impedir que coincidieran dos concentraciones enfrentadas en María Pita pese a las advertencias previas
Los disturbios que el pasado miércoles convirtieron el centro de A Coruña en escenario de enfrentamientos entre manifestantes y policías han dado el salto a los tribunales. Vox ha presentado una querella contra el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y contra los responsables de Galiza Nova, las juventudes del BNG, por los incidentes registrados durante la concentración convocada en la plaza de María Pita coincidiendo con la visita de Santiago Abascal.. La acción judicial, presentada este jueves, atribuye al delegado del Gobierno presuntos delitos electorales, contra los derechos cívicos y de prevaricación administrativa. También se dirige contra los organizadores de la protesta nacionalista por posibles delitos de incitación al odio, perturbación violenta de una reunión lícita, atentado contra agentes de la autoridad, desórdenes públicos, lesiones y daños.. La querella, de 32 páginas, solicita además identificar a los autores materiales de los actos violentos, que dejaron doce policías nacionales heridos, además de otros lesionados y daños materiales.. Las advertencias previas a los disturbios. El principal argumento de Vox contra Pedro Blanco se encuentra en la cronología de las convocatorias. La formación comunicó el 16 de octubre su intención de celebrar un acto político en María Pita el miércoles 21, a las 12.00 horas, con la presencia de Santiago Abascal. Un día después, Galiza Nova comunicó una concentración en el mismo escenario para las 11.30 horas, apenas media hora antes.. Según recoge la querella, Vox presentó el 20 de octubre escritos ante la Junta Electoral Provincial y la Subdelegación del Gobierno alertando expresamente del riesgo de enfrentamientos y reclamando medidas para garantizar el desarrollo de su convocatoria.. Pese a ello, sostiene que la Delegación no prohibió la protesta contraria ni propuso modificar su ubicación u horario.. «La Delegación del Gobierno conocía la convocatoria de Vox y permitió también la concentración de los manifestantes contrarios a la formación, pese a las advertencias sobre posibles incidentes», ha denunciado la coordinadora nacional jurídica del partido, Marta Castro.. La formación asegura también que el dispositivo policial relegó su acto a una esquina de María Pita, mientras los participantes en la protesta ocupaban la zona central de la plaza. La jornada terminó con enfrentamientos, cargas policiales y lanzamiento de piedras, adoquines, bengalas y mobiliario urbano contra los agentes.. La Delegación defiende su actuación. Frente a estas acusaciones, la Delegación del Gobierno ha sostenido que las concentraciones no requieren autorización previa, sino únicamente comunicación, y que las convocatorias fueron trasladadas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sin que se emitiera un informe desfavorable.. Pedro Blanco ha atribuido los altercados a un grupo reducido de radicales y antisistema y ha defendido la actuación policial ante los ataques sufridos por los agentes.. Vox, por su parte, considera que existían razones suficientes para modificar las condiciones de la concentración de Galiza Nova y sostiene que la Delegación incumplió su obligación de proteger el derecho de reunión.. Por ello, solicita a los tribunales que reclamen los expedientes de ambas convocatorias, los informes policiales previos, las instrucciones del dispositivo y las grabaciones de los incidentes. También pide que, una vez examinada la documentación, Pedro Blanco declare en calidad de investigado.. La querella se extiende a los responsables de Galiza Nova y a quienes puedan ser identificados como autores de los actos violentos. Su presentación no implica que haya sido admitida a trámite, decisión que corresponderá adoptar al órgano judicial.
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