Es un tema que me agota. Recientemente publiqué en mis redes sociales un par de vídeos contando curiosidades sobre algunas candidatas a falleras mayores de Valencia 2027. Por cierto, teniendo en cuenta la actualidad y determinadas propuestas sí, cabe resaltar el término «falleras mayores de Valencia» y no «representaciones mayores de Valencia». Cierro inciso.. Todas ellas comparten la misma: ser hijas de alguna componente de la corte de honor o haber ostentado ya el cargo infantil y ahora participar en el proceso para serlo en mayores. Es una simple curiosidad, es algo que a los más amantes del «peineteo» les gusta conocer. Y me pareció curioso para hacer unos vídeos sobre ello. Igual que hice cuando personas notorias en la ciudad de Valencia como son las nietas de Juan Roig y Hortensia Herrero fueron nombradas falleras mayores de la Falla Convento Jerusalén. E igual que habría hecho de haberme dedicado al periodismo cuando Alaska se vistió de valenciana con la Falla Na Jordana. Porque todas ellas no son ni mejores ni más que nadie, pero son noticia. Y en eso consiste el oficio.. Pues bien, me llaman la atención los comentarios respecto a estas candidatas. «Qué pena que solo te centres en ellas, el resto también valen», «ya sabemos quiénes van a salir», etc. Pues lo siento, pero no. En este ilusionante camino los puntos no se ganan por ser familia de alguien, sino por demostrar los conocimientos falleros y demás aspectos en los que se fija el jurado.. Decía en uno de los vídeos que deberán «mostrar su valía» y alguien también lo reprochó. Pues lo mantengo. No es nada malo, pero es la realidad. Sin ir más lejos, yo misma no valdría para ser fallera mayor de Valencia. Y no pasa absolutamente nada. Y no lo digo por mi físico, que algunos se centran únicamente en eso, sino por el resto de cosas. Y sobre todo porque, aunque me lo ofreciesen, yo soy consciente de que no aguantaría el trote que llevan 26 niñas y mujeres valientes cada año. ¿Hay más de 26 que se merecen salir? Sí, estoy completamente segura. Pero como alguien decía también en los comentarios del vídeo, eso ya se deja para la deliberación del jurado. Que me consta lo duro que es para ellos, cada año, tener que quedarse tan solo con 13 de 73 candidatas.. Mención de honor merecen, por cierto, quienes llevaban un año asegurando que las falleras mayores de Valencia 2027 serían las nietas de Roig precisamente por su apellido. Pues bien, ni se presentaron al proceso. Las razones solo las saben ellas, aunque cómo no, se ha especulado mucho. También me dio mucha impotencia leer esos comentarios en su momento. Porque los hubo, y no fueron pocos. Nunca entenderé el por qué, si es una cuestión de celos, de rabia… pero creo que hacen un flaco favor a las Fallas en general. Y da pena ver cómo cada año, por A o por B, el proceso de elección de las falleras mayores de Valencia se ve empañado por algún motivo.. Al margen de todo esto, lo más importante es que en una semana ya conoceremos a las 13 niñas y 13 mujeres que representarán a Valencia durante el próximo ejercicio fallero. Y dos de ellas serán las falleras mayores, aunque para conocer quiénes tocará esperar hasta la Telefonada, programada para el martes 13 de octubre. Desde la vuelta de verano y hasta mediados de octubre son días ilusionantes en el mundo fallero. De hecho, en el momento en el que se publica esta nueva entrega de «Cap i casal», tanto las preseleccionadas como una servidora andamos por tierras menorquinas con la ya tradicional convivencia de las candidatas. Un fin de semana a bordo de un ferry de Trasmed para surcar las aguas del Mediterráneo hasta Ciutadella. Todo, por supuesto, se lo contaremos en LA RAZÓN.. Al igual que contamos informaciones sobre otros aspectos de la fiesta. Ya saben, si llevan aquí desde el principio de estas columnas de opinión, que somos partidarios del equilibrio entre tradición, fiesta, falleras y fallas propiamente dichas. Durante esta semana también se ha inaugurado una exposición impulsada por el Gremio de Artistas Falleros con obras de 50 artistas falleros que repasa la evolución histórica en la creación de ninots. Además de apreciar el arte, también se ofrecen talleres familiares donde los niños pueden aprender, hasta el 11 de octubre que se clausura, cómo se realiza todo el proceso de creación de un ninot.. Nuevamente creo que hace falta celebrar y poner en valor este tipo de proyectos. Y sobre todo, participar. Porque en un mundo actual donde todo lo aprendemos a través de una pantalla, creo que un oficio tan nuestro y tan importante como es el ser artesano y hacer fallas debe estar más presente que nunca. Sin falleras no hay Fallas, pero sobre todo sin fallas no hay Fallas. Y como a los más pequeños no les pique el gusanillo del oficio, estamos apañados. Menos dimes y diretes y más Fallas, en mayúscula. Porque son más que todo ese ruido.
No, ser hija de corte o fallera mayor no es un comodín para serlo tú
Es un tema que me agota. Recientemente publiqué en mis redes sociales un par de vídeos contando curiosidades sobre algunas candidatas a falleras mayores de Valencia 2027. Por cierto, teniendo en cuenta la actualidad y determinadas propuestas sí, cabe resaltar el término «falleras mayores de Valencia» y no «representaciones mayores de Valencia». Cierro inciso.. Todas ellas comparten la misma: ser hijas de alguna componente de la corte de honor o haber ostentado ya el cargo infantil y ahora participar en el proceso para serlo en mayores. Es una simple curiosidad, es algo que a los más amantes del «peineteo» les gusta conocer. Y me pareció curioso para hacer unos vídeos sobre ello. Igual que hice cuando personas notorias en la ciudad de Valencia como son las nietas de Juan Roig y Hortensia Herrero fueron nombradas falleras mayores de la Falla Convento Jerusalén. E igual que habría hecho de haberme dedicado al periodismo cuando Alaska se vistió de valenciana con la Falla Na Jordana. Porque todas ellas no son ni mejores ni más que nadie, pero son noticia. Y en eso consiste el oficio.. Pues bien, me llaman la atención los comentarios respecto a estas candidatas. «Qué pena que solo te centres en ellas, el resto también valen», «ya sabemos quiénes van a salir», etc. Pues lo siento, pero no. En este ilusionante camino los puntos no se ganan por ser familia de alguien, sino por demostrar los conocimientos falleros y demás aspectos en los que se fija el jurado.. Decía en uno de los vídeos que deberán «mostrar su valía» y alguien también lo reprochó. Pues lo mantengo. No es nada malo, pero es la realidad. Sin ir más lejos, yo misma no valdría para ser fallera mayor de Valencia. Y no pasa absolutamente nada. Y no lo digo por mi físico, que algunos se centran únicamente en eso, sino por el resto de cosas. Y sobre todo porque, aunque me lo ofreciesen, yo soy consciente de que no aguantaría el trote que llevan 26 niñas y mujeres valientes cada año. ¿Hay más de 26 que se merecen salir? Sí, estoy completamente segura. Pero como alguien decía también en los comentarios del vídeo, eso ya se deja para la deliberación del jurado. Que me consta lo duro que es para ellos, cada año, tener que quedarse tan solo con 13 de 73 candidatas.. Mención de honor merecen, por cierto, quienes llevaban un año asegurando que las falleras mayores de Valencia 2027 serían las nietas de Roig precisamente por su apellido. Pues bien, ni se presentaron al proceso. Las razones solo las saben ellas, aunque cómo no, se ha especulado mucho. También me dio mucha impotencia leer esos comentarios en su momento. Porque los hubo, y no fueron pocos. Nunca entenderé el por qué, si es una cuestión de celos, de rabia… pero creo que hacen un flaco favor a las Fallas en general. Y da pena ver cómo cada año, por A o por B, el proceso de elección de las falleras mayores de Valencia se ve empañado por algún motivo.. Al margen de todo esto, lo más importante es que en una semana ya conoceremos a las 13 niñas y 13 mujeres que representarán a Valencia durante el próximo ejercicio fallero. Y dos de ellas serán las falleras mayores, aunque para conocer quiénes tocará esperar hasta la Telefonada, programada para el martes 13 de octubre. Desde la vuelta de verano y hasta mediados de octubre son días ilusionantes en el mundo fallero. De hecho, en el momento en el que se publica esta nueva entrega de «Cap i casal», tanto las preseleccionadas como una servidora andamos por tierras menorquinas con la ya tradicional convivencia de las candidatas. Un fin de semana a bordo de un ferry de Trasmed para surcar las aguas del Mediterráneo hasta Ciutadella. Todo, por supuesto, se lo contaremos en LA RAZÓN.. Al igual que contamos informaciones sobre otros aspectos de la fiesta. Ya saben, si llevan aquí desde el principio de estas columnas de opinión, que somos partidarios del equilibrio entre tradición, fiesta, falleras y fallas propiamente dichas. Durante esta semana también se ha inaugurado una exposición impulsada por el Gremio de Artistas Falleros con obras de 50 artistas falleros que repasa la evolución histórica en la creación de ninots. Además de apreciar el arte, también se ofrecen talleres familiares donde los niños pueden aprender, hasta el 11 de octubre que se clausura, cómo se realiza todo el proceso de creación de un ninot.. Nuevamente creo que hace falta celebrar y poner en valor este tipo de proyectos. Y sobre todo, participar. Porque en un mundo actual donde todo lo aprendemos a través de una pantalla, creo que un oficio tan nuestro y tan importante como es el ser artesano y hacer fallas debe estar más presente que nunca. Sin falleras no hay Fallas, pero sobre todo sin fallas no hay Fallas. Y como a los más pequeños no les pique el gusanillo del oficio, estamos apañados. Menos dimes y diretes y más Fallas, en mayúscula. Porque son más que todo ese ruido.
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