Desde que hace tres meses la República Democrática del Congo (RDC) declarase un brote de ébola, el virus ha matado a 2.272 personas, y el número de casos confirmados asciende a 4.843, lo que aporta una letalidad de 46,9%, según los últimos datos del Gobierno centroafricano. Es el mayor brote de los 17 que ha sufrido el país desde que hace medio siglo se identificase la enfermedad y se está propagando con mayor rapidez que cualquier otro registrado en ningún lugar. Cada media hora fallece un enfermo, recalcó el viernes el responsable de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). A este ritmo va camino de convertirse en la peor epidemia de ébola de la historia, como alertó la semana pasada la Organización Mundial de la Salud (OMS), superando a la que de 2014 a 2016 causó más de 28.600 contagios y más de 11.300 muertos, concentrados en Sierra Leona, Liberia y Guinea.. Seguir leyendo
Es urgente la reacción mundial frente al brote en la República Democrática del Congo, que avanza a un ritmo jamás visto
EDITORIAL. Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional. Es urgente la reacción mundial frente al brote en la República Democrática del Congo, que avanza a un ritmo jamás visto. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. Dos trabajadores sanitarios atendían a mediados de junio a un paciente con ébola en el centro de tratamiento de Rwampara, en la provincia congoleña de Ituri.Moses Sawasawa (AP / LaPresse). Desde que hace tres meses la República Democrática del Congo (RDC) declarase un brote de ébola, el virus ha matado a 2.272 personas, y el número de casos confirmados asciende a 4.843, lo que aporta una letalidad de 46,9%, según los últimos datos del Gobierno centroafricano. Es el mayor brote de los 17 que ha sufrido el país desde que hace medio siglo se identificase la enfermedad y se está propagando con mayor rapidez que cualquier otro registrado en ningún lugar. Cada media hora fallece un enfermo, recalcó el viernes el responsable de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). A este ritmo va camino de convertirse en la peor epidemia de ébola de la historia, como alertó la semana pasada la Organización Mundial de la Salud (OMS), superando a la que de 2014 a 2016 causó más de 28.600 contagios y más de 11.300 muertos, concentrados en Sierra Leona, Liberia y Guinea.. La OMS declaró en mayo la emergencia de salud pública internacional, pero sus esfuerzos, junto a los de los centros de control y prevención de enfermedades africanos y de ONG como Médicos Sin Fronteras, no han podido evitar que en zonas del este del país el ébola avance a un ritmo alarmante y superior a la capacidad de respuesta.. El brote está causado por la cepa Bundibugyo, para la que no existen vacunas ni tratamientos homologados, a diferencia de la cepa Zaire, responsable de la mayoría de los grandes brotes recientes. Están en marcha tres proyectos de vacuna con financiación internacional, y hay que confiar en que den un resultado rápido. La única inmunización existente se desarrolló durante la epidemia de la pasada década en un tiempo récord y supuso un año de trabajos.. La enfermedad avanza en medio de una inseguridad persistente. En el este del país sigue activa la guerra entre el Gobierno y el Movimiento 23 de Marzo (M23). El conflicto, sin la atención internacional de otros, no se cerró tras la firma en diciembre del acuerdo de paz, patrocinado por Washington, entre la RDC y Ruanda, que apoya a las milicias congoleñas, aunque siempre lo ha negado. Además de causar miles de muertos, decenas de miles de personas se han visto obligadas a huir y vivir en campamentos en unas condiciones muy precarias que complican la prevención y detección precoz de los casos. La provincia de Ituri, en el noreste, donde se declaró el brote en mayo y donde se han registrado casi el 90% de los casos y el 80% de las muertes, es una de las zonas que mayor violencia soporta en toda África, y acoge a más de 900.000 desplazados internos. Solo en el primer trimestre de este año se contabilizaron allí más de 100.000 desplazados, personas que ya padecían unas condiciones sanitarias catastróficas. En una región que ha soportado años de violencia, el miedo ha generado una profunda desconfianza, alimentada por la desinformación, hacia las autoridades y equipos sanitarios.. La epidemia pone de relieve el brutal impacto del cierre de la agencia de cooperación estadounidense (USAID) por Trump y sus drásticos recortes, imitados por otros países. El egoísmo de Occidente cuesta vidas. La financiación del ya frágil sistema sanitario de la RDC ha caído el 70%. Programas como los de suministro de agua y saneamiento, críticos para frenar el ébola, se han recortado el 73%. Occidente debe reaccionar y no mirar, como tantas veces, a otro lado. Pasadas pandemias nos han dejado la dura lección de que es frívolo pretender que no nos afectará lo que ocurre lejos de casa. Decenas de miles de vidas dependen de que el mundo actúe ya, aunque solo sea porque la desidia no se nos vuelva en contra.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Sociedad. África. África subsahariana. República Democrática del Congo. Ébola. Enfermedades. Epidemia. Virología. Vacunas. Salud pública. OMS. ONU. MSF. Guerra. Ruanda. Víctimas guerra. Desplazados. USAID. Ayuda humanitaria. Cooperación y desarrollo. Emergencia sanitaria. Estados Unidos. Donald Trump. Recortes sociales. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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