En el PP de Madrid resumen la situación de forma muy clara de puertas adentro. “Desde México no levantamos cabeza y están encendidas todas las alarmas. Nos hemos confiado y en política no hay que dar nada por hecho”, explica una fuente del más alto nivel. El partido vive un verano tormentoso a cuenta del ático que compró el Gobierno de Madrid en el barrio de Chamberí por 6,3 millones de euros, una operación inmobiliaria que no aparecía en el presupuesto de Planifica Madrid, la empresa pública a través de la cual se adquirió, ni en el Portal de Transparencia. Sencillamente, era irrastreable.. Seguir leyendo
En el partido achacan los problemas con el ático a un exceso de confianza, a cambios en Presidencia y a que no ha logrado recuperar la iniciativa con la Ley del concebido no nacido
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En el PP de Madrid resumen la situación de forma muy clara de puertas adentro. “Desde México no levantamos cabeza y están encendidas todas las alarmas. Nos hemos confiado y en política no hay que dar nada por hecho”, explica una fuente del más alto nivel. El partido vive un verano tormentoso a cuenta del ático que compró el Gobierno de Madrid en el barrio de Chamberí por 6,3 millones de euros, una operación inmobiliaria que no aparecía en el presupuesto de Planifica Madrid, la empresa pública a través de la cual se adquirió, ni en el Portal de Transparencia. Sencillamente, era irrastreable.. Isabel Díaz Ayuso aseguró en un primer momento que la vivienda iba a ser su despacho temporal mientras se realizaban unas obras en Sol, la sede del Gobierno. Unas explicaciones insuficientes puesto que ese inmueble no puede actuar como oficina, ni siquiera como residencia presidencial. El ático no puede tener ningún uso público con la normativa en la mano. El entorno de la presidenta de Madrid asegura que no sabía esto cuando se compró, en abril, y que este error ha quedado subsanado al ponerse a la venta por 6,7 millones. “Adiós muy buenas”, dicen.. Sin embargo, el misterio sigue presente. De hecho, acapara casi toda la actualidad política madrileña. Si el Gobierno hiciera público el expediente con el que justificó la compra, guardado ahora mismo como un secreto de Estado, muchas preguntas quedarían resueltas, pero por ahora no tiene ninguna intención de hacerlo. Ayuso y su gente sostienen que se enseñará “al ritmo de la administración”, sin dar más explicaciones. La existencia del ático era un secreto que apenas conocían un puñado de personas alrededor de la presidenta. “Les pilló de sorpresa que lo publicase EL PAÍS”, dice un miembro del partido y añade: “De ahí el caos y la confusión”. Ha sido el último golpe en imagen que ha acusado la presidenta, que ya venía en una dinámica negativa. Cuando quieren señalar el inicio de esta caída —que ella y su entorno tratan de enderezar— casi todos señalan México como el lugar en el que empezó la mala racha.. En el PP son conscientes del desastre en términos de comunicación que resultó ser ese viaje en mayo. Si la idea era reforzar la imagen internacional de Ayuso, ocurrió lo contrario. La presidenta se enfrentó a Claudia Sheinbaum, la presidenta mexicana, honró al conquistador Hernán Cortés, un gesto muy polémico, y llamó “narcoestado” a México, un país en el que, según ella, pueden matarte “en cualquier esquina”. La presidenta fue repudiada por la izquierda e ignorada por la derecha —ningún político conservador de peso la recibió—. Canceló el viaje cuando todavía le quedaban tres días de agenda. A pesar de que se lo ha exigido la oposición, se niega a revelar quién le costeó el periplo mexicano.. No mucho después se supo que el empresario y comisionista Alberto González Amador, su pareja, facturó al Grupo Quirón 4,4 millones durante sus tres primeros años de noviazgo con ella. Quirón es uno de los principales contratistas de la Comunidad de Madrid. Dos reveses seguidos que el Gobierno quiso atajar de inmediato. “Intentaron colocar la ley del concebido no nacido (desde el momento del embarazo se le reconoce como un miembro más de la familia) para dar un vuelco y ganar el relato. Pero eso tiene un alcance muy limitado, muy para los tuyos”, explica un miembro del PP. Enmarca esa medida dentro de la política de Ayuso de poner un dique de contención ante Vox, que podría poner en peligro su mayoría absoluta el año que viene si continúa creciendo en Madrid. El equipo de Ayuso quiere evitarlo dando lo que para ellos es “la batalla cultural”, un goteo continuo de mensajes y gestos hacia una derecha más dura.. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y el consejero de la Presidencia, Miguel Ángel García Martín (a la izquierda), el 7 de agosto en la Sierra Oeste de Madrid. Comunidad de Madrid. El ático ha puesto la lupa en la Consejería de Presidencia, hasta ahora impermeable a cualquier escándalo. El consejero Miguel Ángel García Martín se ha mostrado estos años como un gestor serio y eficiente con un discurso sobrio, más técnico que político. Es de la máxima confianza de Ayuso, aunque no pertenece todavía al primer círculo que toma las decisiones, en el que sí está, por ejemplo, Miguel Ángel Rodríguez, el principal asesor de la presidenta. Sin embargo, García Martín va a ser uno de los protagonistas de este nuevo curso político en septiembre por su papel de presidente en Planifica Madrid, el lugar en el que se desarrolló toda la enigmática operación inmobiliaria. Además, en Sol y en el PP sus últimos nombramientos han creado runrún de despacho. Ha incluido en su círculo a una asesora que hasta ahora se desempeñaba en la Asamblea de Madrid y ha colocado a Guillermo Kirkpatrick de la Vega como director General de Cooperación con el Estado y la Unión Europea.. La falta de explicaciones contundentes por parte de la Comunidad de Madrid ha sorprendido a muchos. También que no tuviera a mano un plan b u otro hilo desde el que tirar, como muchas veces ha hecho Miguel Ángel Rodríguez para desviar la atención y ganar el relato. En eso, el antiguo asesor de José María Aznar es reconocido como un maestro por amigos y enemigos. Esta vez no lo ha conseguido, aunque nunca hay que darlo por acabado. Si logró convertir el caso presunto fraude fiscal de Amador en la cuestión del fiscal general del Estado, que al final tuvo que dimitir tras ser condenado por revelación de secretos, no es descartable que resurja.. Rodríguez y Ayuso han tratado de enterrar el tema del ático a través de las redes sociales, casi en solitario. Muy pocas figuras del partido les han secundado y han tenido que pedirles a sus diputados que los apoyen en público. En privado, Rodríguez apunta a La Moncloa para cambiar el tercio. “España, invadida por Marruecos (la entrada de 70.000 inmigrantes a Ceuta); la cesta de la compra, por el cielo; los ministros, peleaos entre ellos y buscando un puestazo internacional; presidente y familia a cuerpo de rey de vacaciones; Zapatero, contando joyas; la directiva socialista, a punto de ser procesada; Marlaska en rebeldía en el Senado… Pero tenemos una oficina a la venta…“, le ha escrito a gente en la que intenta influir. Rodríguez habla de ”una oficina” como se si refiriera a las Torres Kio; en realidad, una vivienda de 250 metros y otros 200 de terraza en una de las mejores zonas de la ciudad y a precio de oro. El relato no cala ni resulta creíble, ni siquiera para los propios correligionarios. El PP de Madrid sabe que tiene que acelerar para salir de esta crisis que cada día se enreda más.
