Keir Starmer nunca despertó el entusiasmo entre los votantes que logró Tony Blair al convertirse en primer ministro. Su victoria fue el cauce elegido por los británicos en julio de 2024 para poner fin a 14 años de gobiernos conservadores, que habían causado el caos del Brexit y protagonizado la pésima gestión de la pandemia, además de ser incapaces de levantar una economía que languidecía. El sistema electoral mayoritario del Reino Unido, que premia sobremanera al partido más votado, otorgó al Partido Laborista una mayoría aplastante en el Parlamento, 412 diputados de un total de 650, una ventaja que no se correspondía con el 33% de los votos en las urnas.. Seguir leyendo
El fracaso del primer ministro laborista ha sido su incapacidad de cerrar el ciclo inestable del Brexit; su logro, el acercamiento a Europa
Keir Starmer nunca despertó el entusiasmo entre los votantes que logró Tony Blair al convertirse en primer ministro. Su victoria fue el cauce elegido por los británicos en julio de 2024 para poner fin a 14 años de gobiernos conservadores, que habían causado el caos del Brexit y protagonizado la pésima gestión de la pandemia, además de ser incapaces de levantar una economía que languidecía. El sistema electoral mayoritario del Reino Unido, que premia sobremanera al partido más votado, otorgó al Partido Laborista una mayoría aplastante en el Parlamento, 412 diputados de un total de 650, una ventaja que no se correspondía con el 33% de los votos en las urnas.. Seguir leyendo
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