El machismo interiorizado se perpetúa en las alfombras rojas. No sólo en cómo deben posar las mujeres, también en las preguntas que reciben de los micrófonos más indiscretos. Si Chenoa ha estado décadas soportando preguntas sobre David Bisbal cuando a David Bisbal jamás se le preguntaba por Chenoa, Almudena Cid sigue padeciendo preguntas sobre Christian Gálvez cuando a Christian Gálvez no se le pregunta con el mismo ahínco por Almudena Cid: la única gimnasta rítmica que ha disputado cuatro finales olímpicas.. La diferencia es que Almudena, tras años en educado silencio, ya no se ha quedado callada por no molestar a nadie. Y, en la fiesta de presentación del FesTVal de Vitoria, ha rebatido con su propia pregunta a las periodistas que estaban allí buscando el titular sobre su ex. Como si Almudena Cid, con una trayectoria brillante profesionalmente en el que nunca ha tenido que hablar de su vida para destacar socialmente, no tuviera nada que aportar por sí misma.. “¿Por qué a él no le preguntáis por mí? Me parece tan injusto, que me tenga que enfrentar a esto después de cinco años. Es de muy mal gusto. No lo estáis haciendo en igualdad de condiciones”, subrayó la deportista y añadió: “Todo este tiempo que estamos aquí no me sirve en la vida”. Hay que saber parar y explicarlo para poder cambiar actitudes que ahondan el dolor de las personas.. Así lo ha hecho Almudena Cid, que además de excelente deportista siempre ha sido una gran comunicadora. Y así, comunicando con su naturalidad, ha evidenciando un problema de nuestro tiempo. Podía haber esquivado la pregunta, pero ha compartido la frustración a la prensa que deja a las mujeres públicas supeditadas a lo que hagan o no sus ex novios. Las mujeres profesionales siempre reducidas a lo doméstico. Muchos defenderán esta actitud con “es un tema de actualidad” pero, en en el fondo, delata unos medios del corazón enquistados en otra época que perdonaba todo am los hombres, siempre galanes. Y, en cambio, obligaban a justificarles siempre a ellas. Aunque ya no tuvieran nada que ver con ellos. Perdonen el trabalenguas para resumir toxicidades naturalizadas que no son periodismo. Porque no aportan absolutamente nada noticioso. Solo alimentan el morbo que duele a la persona que solo fue respetuosa y se paró a contestar sin nada a cambio.
Almudena Cid desmonta el machismo que llevamos bien dentro.
20MINUTOS.ES – Televisión
El machismo interiorizado se perpetúa en las alfombras rojas. No sólo en cómo deben posar las mujeres, también en las preguntas que reciben de los micrófonos más indiscretos. Si Chenoa ha estado décadas soportando preguntas sobre David Bisbal cuando a David Bisbal jamás se le preguntaba por Chenoa, Almudena Cid sigue padeciendo preguntas sobre Christian Gálvez cuando a Christian Gálvez no se le pregunta con el mismo ahínco por Almudena Cid: la única gimnasta rítmica que ha disputado cuatro finales olímpicas.. La diferencia es que Almudena, tras años en educado silencio, ya no se ha quedado callada por no molestar a nadie. Y, en la fiesta de presentación del FesTVal de Vitoria, ha rebatido con su propia pregunta a las periodistas que estaban allí buscando el titular sobre su ex. Como si Almudena Cid, con una trayectoria brillante profesionalmente en el que nunca ha tenido que hablar de su vida para destacar socialmente,no tuviera nada que aportar por sí misma.. “¿Por qué a él no le preguntáis por mí? Me parece tan injusto, que me tenga que enfrentar a esto después de cinco años. Es de muy mal gusto. No lo estáis haciendo en igualdad de condiciones”, subrayó la deportista y añadió: “Todo este tiempo que estamos aquí no me sirve en la vida”. Hay que saber parar y explicarlo para poder cambiar actitudes que ahondan el dolor de las personas.. Así lo ha hecho Almudena Cid, que además de excelente deportista siempre ha sido una gran comunicadora. Y así, comunicando con su naturalidad, ha evidenciando un problema de nuestro tiempo. Podía haber esquivado la pregunta, pero ha compartido la frustración a la prensa que deja a las mujeres públicas supeditadas a lo que hagan o no sus ex novios. Las mujeres profesionales siempre reducidas a lo doméstico. Muchos defenderán esta actitud con “es un tema de actualidad” pero, en en el fondo, delata unos medios del corazón enquistados en otra época que perdonaba todo am los hombres, siempre galanes. Y, en cambio, obligaban a justificarles siempre a ellas. Aunque ya no tuvieran nada que ver con ellos. Perdonen el trabalenguas para resumir toxicidades naturalizadas que no son periodismo. Porque no aportan absolutamente nada noticioso. Solo alimentan el morbo que duele a la persona que solo fue respetuosa y se paró a contestar sin nada a cambio.
