Jairo Zavala ofreció el pasado 22 de mayo de 2026 un concierto muy especial en el espacio IM26 del hotel Barceló Imagine, una demostración de cercanía, madurez artística y conexión con el público en un entorno pensado precisamente para celebrar la música.. Un escenario perfecto en un lugar cuya identidad gira alrededor de los sonidos, los estilos musicales y la experiencia cultural. Desde la decoración hasta la atmósfera, todo en el Barceló Imagine parece diseñado para que la música no sea solo un acompañamiento, sino el verdadero hilo conductor de la experiencia.. Ese contexto encajó especialmente bien con el universo de Depedro. Su propuesta, siempre cálida y honesta, ganó todavía más fuerza en un formato acústico e íntimo, donde cada canción parecía contada al oído. Lejos de grandes artificios, el artista se mostró cercano junto a su guitarra, relajado y muy consciente del camino recorrido durante todos estos años.. Uno de los momentos más especiales de la noche llegó cuando compartió una anécdota que provocó risas y complicidad entre los asistentes. Antes de interpretar una de sus canciones, confesó que estaba especialmente emocionado de ver la sala llena porque hubo un tiempo en el que tenía que tocar prácticamente para nadie y dedicar las canciones “una, dos y hasta tres veces al camarero”. La frase, contada con humor y naturalidad, resumía perfectamente la evolución de su carrera: de los pequeños escenarios casi vacíos a conciertos donde el público conoce cada letra y acude precisamente para escucharle desde la cercanía.. Esa evolución artística también se percibe en su forma de estar sobre el escenario. Depedro mantiene la esencia nómada y mestiza que siempre ha caracterizado su música, pero ahora transmite una seguridad serena, la de alguien que ha encontrado una voz propia después de años de carretera, colaboraciones y aprendizaje. Sus canciones siguen teniendo esa mezcla de raíz latina, folk y rock fronterizo, aunque interpretadas desde una madurez que convierte cada tema en algo más profundo y emocional.. El concierto en Barceló Imagine dejó claro que el crecimiento de Depedro no se mide solo en aforos o reconocimiento, sino en la capacidad de convertir una actuación en una conversación cercana con el público.
El artista junto a su guitarra, convirtieron el Imagine Music Fest en una noche íntima de canciones y recuerdos, marcada por la cercanía con el público y una anécdota que resumió su evolución
Jairo Zavala ofreció el pasado 22 de mayo de 2026 un concierto muy especial en el espacio IM26 del hotel Barceló Imagine, una demostración de cercanía, madurez artística y conexión con el público en un entorno pensado precisamente para celebrar la música.. Un escenario perfecto en un lugar cuya identidad gira alrededor de los sonidos, los estilos musicales y la experiencia cultural. Desde la decoración hasta la atmósfera, todo en el Barceló Imagine parece diseñado para que la música no sea solo un acompañamiento, sino el verdadero hilo conductor de la experiencia.. Ese contexto encajó especialmente bien con el universo de Depedro. Su propuesta, siempre cálida y honesta, ganó todavía más fuerza en un formato acústico e íntimo, donde cada canción parecía contada al oído. Lejos de grandes artificios, el artista se mostró cercano junto a su guitarra, relajado y muy consciente del camino recorrido durante todos estos años.. Uno de los momentos más especiales de la noche llegó cuando compartió una anécdota que provocó risas y complicidad entre los asistentes. Antes de interpretar una de sus canciones, confesó que estaba especialmente emocionado de ver la sala llena porque hubo un tiempo en el que tenía que tocar prácticamente para nadie y dedicar las canciones “una, dos y hasta tres veces al camarero”. La frase, contada con humor y naturalidad, resumía perfectamente la evolución de su carrera: de los pequeños escenarios casi vacíos a conciertos donde el público conoce cada letra y acude precisamente para escucharle desde la cercanía.. Esa evolución artística también se percibe en su forma de estar sobre el escenario. Depedro mantiene la esencia nómada y mestiza que siempre ha caracterizado su música, pero ahora transmite una seguridad serena, la de alguien que ha encontrado una voz propia después de años de carretera, colaboraciones y aprendizaje. Sus canciones siguen teniendo esa mezcla de raíz latina, folk y rock fronterizo, aunque interpretadas desde una madurez que convierte cada tema en algo más profundo y emocional.. El concierto en Barceló Imagine dejó claro que el crecimiento de Depedro no se mide solo en aforos o reconocimiento, sino en la capacidad de convertir una actuación en una conversación cercana con el público.
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