La compraventa de edificios enteros en Barcelona cayó un 31% en 2025, el primer año completo tras la entrada en vigor de la regulación del precio del alquiler en marzo de 2024. Según el informe semestral de seguimiento de la Zona de Mercado Residencial Tensionado (ZMRT), elaborado por el Observatori Metropolità de l’Habitatge de Barcelona (O-HB), en la ciudad se registraron 149 operaciones, frente a las 217 del año anterior, una cifra que el Ayuntamiento interpreta como una señal de pérdida de atractivo para la inversión especulativa.. Se trata, además, del dato más bajo del último lustro. Las cifras facilitadas por el consistorio muestran una evolución irregular, aunque habitualmente por encima de las 200 operaciones anuales: 202 edificios adquiridos en 2021, 167 en 2022, 212 en 2023, 217 en 2024 y 149 en 2025.. El gobierno de Jaume Collboni trabaja con la hipótesis de que el aumento de la regulación en materia de vivienda ha reducido los incentivos económicos para que fondos de inversión y grandes empresas inmobiliarias compren edificios enteros. La lógica, según el consistorio, es que la limitación del precio del alquiler reduce el margen para elevar rentas y rentabilizar grandes adquisiciones.. El comisionado de Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, Joan Ramon Riera, defendió esta lectura al presentar el informe junto al codirector del O-HB, Carles Donat. “Esto nos hace pensar que estamos en el buen camino. Desde el momento en que regulamos los precios del alquiler, el alquiler de temporada y los colivings, la posibilidad de ganancias en la compraventa de fincas es menor. Por tanto, podemos estimar que ya no vendrán más fondos buitres de los que ya hay”, afirmó.. Riera sostuvo además que la demanda especulativa va a la baja “gracias a la regulación”, lo que, a su juicio, permite preservar la demanda residencial. En este contexto, comparó la situación con Madrid, donde aseguró que los precios de compraventa están aumentando con más intensidad. “Expulsan la demanda de familias en favor de la inversora, mientras que aquí los precios de propiedad también suben, pero la demanda inversora está bastante desincentivada y sigue la residencial”, señaló.. El alquiler se contiene, pero no baja. El Ayuntamiento vincula directamente esta caída de compraventas con la consolidación de los límites al alquiler de larga duración y con la tramitación de nuevas regulaciones, como el tope a los contratos de temporada y al alquiler por habitaciones.. Carles Donat defendió que la regulación está cumpliendo el objetivo para el que fue diseñada: contener la subida de precios, no necesariamente rebajarlos. El informe concluye que el precio medio de los nuevos contratos de alquiler se situó en 1.161 euros mensuales en el cuarto trimestre de 2025, frente a los 1.193,4 euros del primer trimestre de 2024, cuando entró en vigor la normativa.. Según el Observatori, si el mercado hubiera mantenido la tendencia de crecimiento registrada durante la última década, el precio medio del alquiler ya alcanzaría los 1.318,6 euros mensuales. En un escenario de aumentos más acelerados, como el vivido entre 2022 y 2024, el coste medio habría escalado hasta los 1.429 euros. Tal y como defendió Donat, el objetivo de la ley es que deje de aumentar y que, en caso de que suba, lo haga por debajo de la inflación.. Menor distancia entre salarios y alquiler. Otro de los indicadores que el Observatori considera relevantes es la evolución de la brecha entre ingresos familiares y coste de la vivienda. Entre 2000 y 2023, los ingresos medios de los hogares aumentaron un 87,8%, mientras que el precio del alquiler lo hizo un 178,3%, más del doble.. Desde la aplicación de la regulación en marzo de 2024, esa distancia se habría reducido en 21,1 puntos, pasando de 90,5 a 70,4, un dato que el O-HB considera uno de los principales efectos de la contención de rentas.. El alquiler de temporada también cae. El informe también detecta un descenso significativo del alquiler de temporada. En el último trimestre de 2025 se contabilizaron 1.282 contratos, un 53% menos que un año antes. El Ayuntamiento y el Observatori atribuyen esta caída al efecto disuasorio generado por el debate parlamentario sobre la regulación de este tipo de contratos, aprobada finalmente en diciembre. Donat sostuvo que esta evolución refuerza la hipótesis de que parte del mercado había desplazado alquileres habituales hacia fórmulas temporales para esquivar la contención de precios.. “Aunque se aprobó en diciembre, el debate de la normativa hizo efecto disuasorio a este tipo de contratos”, argumentó. Pese a este primer descenso, ni el Ayuntamiento ni el Observatori se atreven a anticipar si la tendencia se mantendrá en los próximos años.. El tanteo y retracto: una herramienta poco utilizada. Ante la venta de edificios enteros, tanto el Ayuntamiento como la Generalitat tienen la posibilidad de ejercer el derecho de tanteo y retracto, un mecanismo que permite adquirir la finca en las mismas condiciones pactadas entre privados. Sin embargo, su uso ha sido muy limitado.. Según datos obtenidos por SER Catalunya, entre 2019 y mediados de 2025 se registraron 1.228 compraventas de bloques enteros y el consistorio solo intervino en siete operaciones, alrededor del 2% de los casos. La principal razón es económica: el Ayuntamiento suele descartar adquisiciones a precio de mercado y prioriza oportunidades por debajo de ese umbral, teniendo en cuenta además el coste posterior de rehabilitación de los inmuebles.
La ciudad cerró 149 operaciones en 2025, frente a las 217 del año anterior, mientras el Ayuntamiento atribuye el descenso a la contención de rentas y al freno al alquiler de temporada
La compraventa de edificios enteros en Barcelona cayó un 31% en 2025, el primer año completo tras la entrada en vigor de la regulación del precio del alquiler en marzo de 2024. Según el informe semestral de seguimiento de la Zona de Mercado Residencial Tensionado (ZMRT), elaborado por el Observatori Metropolità de l’Habitatge de Barcelona (O-HB), en la ciudad se registraron 149 operaciones, frente a las 217 del año anterior, una cifra que el Ayuntamiento interpreta como una señal de pérdida de atractivo para la inversión especulativa.. Se trata, además, del dato más bajo del último lustro. Las cifras facilitadas por el consistorio muestran una evolución irregular, aunque habitualmente por encima de las 200 operaciones anuales: 202 edificios adquiridos en 2021, 167 en 2022, 212 en 2023, 217 en 2024 y 149 en 2025.. El gobierno de Jaume Collboni trabaja con la hipótesis de que el aumento de la regulación en materia de vivienda ha reducido los incentivos económicos para que fondos de inversión y grandes empresas inmobiliarias compren edificios enteros. La lógica, según el consistorio, es que la limitación del precio del alquiler reduce el margen para elevar rentas y rentabilizar grandes adquisiciones.. El comisionado de Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, Joan Ramon Riera, defendió esta lectura al presentar el informe junto al codirector del O-HB, Carles Donat. “Esto nos hace pensar que estamos en el buen camino. Desde el momento en que regulamos los precios del alquiler, el alquiler de temporada y los colivings, la posibilidad de ganancias en la compraventa de fincas es menor. Por tanto, podemos estimar que ya no vendrán más fondos buitres de los que ya hay”, afirmó.. Riera sostuvo además que la demanda especulativa va a la baja “gracias a la regulación”, lo que, a su juicio, permite preservar la demanda residencial. En este contexto, comparó la situación con Madrid, donde aseguró que los precios de compraventa están aumentando con más intensidad. “Expulsan la demanda de familias en favor de la inversora, mientras que aquí los precios de propiedad también suben, pero la demanda inversora está bastante desincentivada y sigue la residencial”, señaló.. El alquiler se contiene, pero no baja. El Ayuntamiento vincula directamente esta caída de compraventas con la consolidación de los límites al alquiler de larga duración y con la tramitación de nuevas regulaciones, como el tope a los contratos de temporada y al alquiler por habitaciones.. Carles Donat defendió que la regulación está cumpliendo el objetivo para el que fue diseñada: contener la subida de precios, no necesariamente rebajarlos. El informe concluye que el precio medio de los nuevos contratos de alquiler se situó en 1.161 euros mensuales en el cuarto trimestre de 2025, frente a los 1.193,4 euros del primer trimestre de 2024, cuando entró en vigor la normativa.. Según el Observatori, si el mercado hubiera mantenido la tendencia de crecimiento registrada durante la última década, el precio medio del alquiler ya alcanzaría los 1.318,6 euros mensuales. En un escenario de aumentos más acelerados, como el vivido entre 2022 y 2024, el coste medio habría escalado hasta los 1.429 euros. Tal y como defendió Donat, el objetivo de la ley es que deje de aumentar y que, en caso de que suba, lo haga por debajo de la inflación.. Menor distancia entre salarios y alquiler. Otro de los indicadores que el Observatori considera relevantes es la evolución de la brecha entre ingresos familiares y coste de la vivienda. Entre 2000 y 2023, los ingresos medios de los hogares aumentaron un 87,8%, mientras que el precio del alquiler lo hizo un 178,3%, más del doble.. Desde la aplicación de la regulación en marzo de 2024, esa distancia se habría reducido en 21,1 puntos, pasando de 90,5 a 70,4, un dato que el O-HB considera uno de los principales efectos de la contención de rentas.. El alquiler de temporada también cae. El informe también detecta un descenso significativo del alquiler de temporada. En el último trimestre de 2025 se contabilizaron 1.282 contratos, un 53% menos que un año antes. El Ayuntamiento y el Observatori atribuyen esta caída al efecto disuasorio generado por el debate parlamentario sobre la regulación de este tipo de contratos, aprobada finalmente en diciembre. Donat sostuvo que esta evolución refuerza la hipótesis de que parte del mercado había desplazado alquileres habituales hacia fórmulas temporales para esquivar la contención de precios.. “Aunque se aprobó en diciembre, el debate de la normativa hizo efecto disuasorio a este tipo de contratos”, argumentó. Pese a este primer descenso, ni el Ayuntamiento ni el Observatori se atreven a anticipar si la tendencia se mantendrá en los próximos años.. El tanteo y retracto: una herramienta poco utilizada. Ante la venta de edificios enteros, tanto el Ayuntamiento como la Generalitat tienen la posibilidad de ejercer el derecho de tanteo y retracto, un mecanismo que permite adquirir la finca en las mismas condiciones pactadas entre privados. Sin embargo, su uso ha sido muy limitado.. Según datos obtenidos por SER Catalunya, entre 2019 y mediados de 2025 se registraron 1.228 compraventas de bloques enteros y el consistorio solo intervino en siete operaciones, alrededor del 2% de los casos. La principal razón es económica: el Ayuntamiento suele descartar adquisiciones a precio de mercado y prioriza oportunidades por debajo de ese umbral, teniendo en cuenta además el coste posterior de rehabilitación de los inmuebles.
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