El hantavirus es una enfermedad respiratoria poco frecuente, pero potencialmente grave, que se transmite principalmente a través del contacto con roedores infectados o con sus secreciones, como la orina, las heces o la saliva. La vía más habitual de contagio es la inhalación de partículas contaminadas que quedan suspendidas en el aire, especialmente cuando estos restos se secan y se mezclan con el polvo.. No obstante, la infección también puede producirse si estas partículas entran en contacto con heridas abiertas en la piel o con mucosas, como los ojos, la nariz o la boca. Otra vía menos común es la ingesta de alimentos o agua que hayan sido contaminados previamente por estos animales. En casos más excepcionales, el contagio puede darse por la mordedura de un roedor infectado.. El riesgo de exposición aumenta de forma significativa en espacios cerrados o poco ventilados donde haya presencia de roedores, como almacenes, cobertizos, graneros o viviendas que han permanecido deshabitadas durante un tiempo. Actividades como limpiar o acceder a estos lugares sin las medidas de protección adecuadas pueden favorecer la inhalación de partículas contaminadas y, por tanto, incrementar la probabilidad de infección.. El Ministerio de Sanidad deberá decidir en las próximas horas si permite que el crucero afectado por un brote de hantavirus atraque en un puerto de Canarias. Antes de tomar una decisión, el departamento dirigido por Mónica García ha acordado con la Organización Mundial de la Salud realizar una inspección sanitaria previa del buque.. Para ello, un equipo de epidemiólogos se desplazará esta misma tarde hasta la embarcación con el objetivo de evaluar el estado de salud de los pasajeros, detectar posibles nuevos contagios y rastrear contactos estrechos de riesgo. A partir de este análisis, Sanidad definirá los siguientes pasos, que abarcan desde la ruta del crucero hasta eventuales medidas sobre desembarcos o repatriaciones.. Mientras tanto, la OMS sostiene que el origen del brote podría situarse fuera del barco. Según explicó Maria Van Kerkhove, teniendo en cuenta que el periodo de incubación del hantavirus puede variar entre una y seis semanas, la hipótesis más probable es que los contagios se produjeran antes de que los pasajeros embarcaran. El brote ha dejado hasta el momento tres fallecidos, y 147 personas continúan a bordo del crucero, que permanece frente a la costa de Cabo Verde.
La Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Sanidad han decidido que un equipo de epidemiólogos inspeccione esta tarde el barco afectado por el brote de hantavirus, como paso previo a determinar cuál será su destino
El hantavirus es una enfermedad respiratoria poco frecuente, pero potencialmente grave, que se transmite principalmente a través del contacto con roedores infectados o con sus secreciones, como la orina, las heces o la saliva. La vía más habitual de contagio es la inhalación de partículas contaminadas que quedan suspendidas en el aire, especialmente cuando estos restos se secan y se mezclan con el polvo.. No obstante, la infección también puede producirse si estas partículas entran en contacto con heridas abiertas en la piel o con mucosas, como los ojos, la nariz o la boca. Otra vía menos común es la ingesta de alimentos o agua que hayan sido contaminados previamente por estos animales. En casos más excepcionales, el contagio puede darse por la mordedura de un roedor infectado.. El riesgo de exposición aumenta de forma significativa en espacios cerrados o poco ventilados donde haya presencia de roedores, como almacenes, cobertizos, graneros o viviendas que han permanecido deshabitadas durante un tiempo. Actividades como limpiar o acceder a estos lugares sin las medidas de protección adecuadas pueden favorecer la inhalación de partículas contaminadas y, por tanto, incrementar la probabilidad de infección.. El Ministerio de Sanidad deberá decidir en las próximas horas si permite que el crucero afectado por un brote de hantavirus atraque en un puerto de Canarias. Antes de tomar una decisión, el departamento dirigido por Mónica García ha acordado con la Organización Mundial de la Salud realizar una inspección sanitaria previa del buque.. Para ello, un equipo de epidemiólogos se desplazará esta misma tarde hasta la embarcación con el objetivo de evaluar el estado de salud de los pasajeros, detectar posibles nuevos contagios y rastrear contactos estrechos de riesgo. A partir de este análisis, Sanidad definirá los siguientes pasos, que abarcan desde la ruta del crucero hasta eventuales medidas sobre desembarcos o repatriaciones.. Mientras tanto, la OMS sostiene que el origen del brote podría situarse fuera del barco. Según explicó Maria Van Kerkhove, teniendo en cuenta que el periodo de incubación del hantavirus puede variar entre una y seis semanas, la hipótesis más probable es que los contagios se produjeran antes de que los pasajeros embarcaran. El brote ha dejado hasta el momento tres fallecidos, y 147 personas continúan a bordo del crucero, que permanece frente a la costa de Cabo Verde.
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