Desde que hace cuatro años las tropas rusas invadieron Ucrania y comenzaron una guerra de desgaste para la que aún no se ve el final, el ejército de Volodimir Zelenski tiene claro que cualquier excusa es buena para levantar la moral ciudadana. Y eso incluye la de convertir sus aviones de combate en un colorido pase de modelos aéreo.. Por ello, cada vez que tiene oportunidad suma un nuevo avión «tuneado» a su fuerza área del que poder presumir. «El Su-27 vuelve a la base», presume la Fuerza Aérea ucraniana en uno de sus últimos posts en X en el que se ve un avión decorado con la bandera ucraniana. Unos días antes, un post similar con el Su-27, esta vez pintado desde la la cabina hasta la cola.. Las fuerzas ucranianas han utilizado patrones de pintura distintivos, a menudo de alta visibilidad, en sus aeronaves, incluyendo un MiG-29 «reacondicionado» con un diseño inspirado en el equipo acrobático “Ukrainian Falcons”, o un llamativo Su-27 “pixelado”.. Aunque los colores llamativos pueden suponer, a simple vista, un incumplimiento de la regla básica en combate de intentar pasar desapercibidos ante el enemigo, lo cierto es que cumplen una evidente función propagandística, especialmente en aquellos casos en los que están decorados con los colores de la bandera ucraniana o aluden a leyendas patrias como las del “Fantasma de Kiev”.. Es el caso del Mikoyan MiG-29 en negro mate con detalles en azul y amarillo de la bandera ucraniana, que reapareció en los cielos del país a finales de 2024. Alude al «fantasma de Kiev», una leyenda urbana y símbolo de resistencia ucraniana sobre un piloto de MiG-29 que supuestamente derribó múltiples aviones rusos al inicio de la invasión en 2022.. Aunque la Fuerza Aérea de Ucrania aclaró que era un mito colectivo diseñado para elevar la moral, la figura se consolidó en redes sociales como un héroe anónimo.. Otro ejemplo es el Mirage 2000, que tiene los depósitos externos pintados de azul y amarillo para ser fácilmente identificado.. Detrás de esta estrategia se encuentra no solo el objetivo de levantar la moral y reforzar la propaganda, sino también el de establecer una narrativa de resistencia en torno a la identidad nacional. Por ello es tan importante decorar con los colores nacionales el fuselaje.. Junto a esto, «tunear» estos aviones permite a las defensas antiaéreas ucranianas identificar sin dificultad a sus propios aviones, reduciendo de esta manera el riesgo de que puedan ser víctimas de «fuego amigo».
Desde que hace cuatro años las tropas rusas invadieron Ucrania y comenzaron una guerra de desgaste para la que aún no se ve el final, el ejército de Volodimir Zelenski tiene claro que cualquier excusa es buena para levantar la moral ciudadana. Y eso incluye la de convertir sus aviones de combate en un colorido pase de modelos aéreo.. Por ello, cada vez que tiene oportunidad suma un nuevo avión «tuneado» a su fuerza área del que poder presumir. «El Su-27 vuelve a la base», presume la Fuerza Aérea ucraniana en uno de sus últimos posts en X en el que se ve un avión decorado con la bandera ucraniana. Unos días antes, un post similar con el Su-27, esta vez pintado desde la la cabina hasta la cola.. Las fuerzas ucranianas han utilizado patrones de pintura distintivos, a menudo de alta visibilidad, en sus aeronaves, incluyendo un MiG-29 «reacondicionado» con un diseño inspirado en el equipo acrobático “Ukrainian Falcons”, o un llamativo Su-27 “pixelado”.. Aunque los colores llamativos pueden suponer, a simple vista, un incumplimiento de la regla básica en combate de intentar pasar desapercibidos ante el enemigo, lo cierto es que cumplen una evidente función propagandística, especialmente en aquellos casos en los que están decorados con los colores de la bandera ucraniana o aluden a leyendas patrias como las del “Fantasma de Kiev”.. Es el caso del Mikoyan MiG-29 en negro mate con detalles en azul y amarillo de la bandera ucraniana, que reapareció en los cielos del país a finales de 2024. Alude al «fantasma de Kiev», una leyenda urbana y símbolo de resistencia ucraniana sobre un piloto de MiG-29 que supuestamente derribó múltiples aviones rusos al inicio de la invasión en 2022.. Aunque la Fuerza Aérea de Ucrania aclaró que era un mito colectivo diseñado para elevar la moral, la figura se consolidó en redes sociales como un héroe anónimo.. Otro ejemplo es el Mirage 2000, que tiene los depósitos externos pintados de azul y amarillo para ser fácilmente identificado.. Detrás de esta estrategia se encuentra no solo el objetivo de levantar la moral y reforzar la propaganda, sino también el de establecer una narrativa de resistencia en torno a la identidad nacional. Por ello es tan importante decorar con los colores nacionales el fuselaje.. Junto a esto, «tunear» estos aviones permite a las defensas antiaéreas ucranianas identificar sin dificultad a sus propios aviones, reduciendo de esta manera el riesgo de que puedan ser víctimas de «fuego amigo».
Kiev pinta con llamativos colores sus cazas estrella, como el MiG-29 o el Su-27. El objetivo es elevar el orgullo patriótico y reducir los riesgos del “fuego amigo”
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