El Informe Social 2025, elaborado por la Generalitat de Catalunya, ha detectado una pérdida de poder adquisitivo a lo largo de las últimas dos décadas y diferencias territoriales significativas en el coste de la vida, y alerta de la vivienda como factor «importante» de empobrecimiento.. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha asegurado este martes en la presentación del informe que se trata de un documento estratégico «riguroso» y que será una buena guía para el Govern actual, que tiene vocación de continuidad, en sus palabras, así como para cualquier gobierno catalán que venga en un futuro.. El acto ha contado con una mesa de diálogo entre la consellera de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat, Mònica Martínez Bravo, y el presidente del Consejo Económico y Social de España, Antón Costas, moderada por la comisionada de Acción Social del Ayuntamiento de Barcelona, Sònia Fuertes.. Durante su discurso, Illa ha explicado que hace unos días se reunió con la patronal farmacéutica y pidió que se preocupasen de que se apruebe la financiación autonómica: «Ustedes venden medicamentos a las comunidades autónomas, y necesitamos más recursos. Es la financiación del Estado del bienestar, es la financiación de la sanidad, es la financiación de la educación, es la financiación de las políticas públicas en derechos sociales».. Informe. El Informe Social, que se ha realizado por primera vez este 2025, integra las fortalezas y retos del ámbito social en Catalunya y evalúa la capacidad de respuesta del sistema de protección social, si bien no entra en cuestiones presupuestarias ni plantea políticas públicas concretas y servirá, entre otros, para actualizar el plan piloto de la Renta Básica Universal (RBU).. Presenta un mapa del coste de vida territorializado en Catalunya: recoge que el coste de la vida absorbe prácticamente toda la renta media disponible (95%), pero con diferencias territoriales «significativas»: en municipios con rentas elevadas, la presión relativa puede ser menor, pero en municipios con rentas bajas, incluso costes moderados pueden implicar tasas de esfuerzo superiores al 100%, con una presión material «mucho más intensa».. Eso se refleja en las comarcas del oeste y el sur catalán, donde el coste de vida es más bajo –hasta más de 2.000 euros inferior a zonas del área metropolitana de Barcelona, Girona y la Catalunya central–, pero los ingresos limitados hacen que sean los municipios con mayor esfuerzo económico.. Salario real. El trabajo recoge que el poder adquisitivo medio ha disminuido un 3,3% entre 2008 y 2023, pese a los incrementos nominales de los salarios, un comportamiento que se inscribe en una dinámica más amplia en la que los incrementos de productividad del trabajo no se han trasladado «de forma equivalente» a las retribuciones reales.. Dicha pérdida no es homogénea dentro de la distribución salarial, sino que el primer cuartil presenta una reducción más intensa que los mas elevados, y las diferencias se acentúan en contextos de crisis, cuando los ajustes tienden a recaer «con más fuerza» sobre las rentas del trabajo más bajas.. Estructuras de trabajo. Según el informe, si bien la inteligencia artificial (IA) y la robotización incidirán «de forma desigual» según el tipo de empleo, el 15,3% de las personas ocupadas tiene trabajos en que la IA podría automatizar más del 50% de las tareas.. Los resultados muestran que los trabajos con más empleo –que superan el 5% de la población ocupada–, como personal de limpieza, vendedores de tienda o atención en servicios de salud, presentan una exposición baja, mientras los administrativos de oficina, trabajadores de información al cliente o agentes de ventas tienen una exposición elevada.. Además, se estima que un 5,5% de los de los puestos de trabajo de Catalunya tienen un grado muy alto de exposición a la IA, y un 23,1% adicional, un grado alto, porcentajes superiores a los de los países con ingresos elevados, donde un 17,3% tiene un riesgo de exposición alto o muy alto.. Indicadores sociales. El jefe de la oficina del Plan Piloto para Implementar la Renta Básica Universal y coordinador del Informe Social, Guillem Vidal, ha destacado del informe que la economía catalana crece –con aumento medio del 2,4% del PIB anual–, pero que los indicadores agregados «no siempre explican toda la realidad».. El 10% más rico de Catalunya acumula el 60% del patrimonio, y el 1% más rico, el 27%, y la pobreza y exclusión social afectan el 24,8% de la población –más de 2 millones de personas– y el 36,5% de los niños, y ha destacado el peso de la vivienda como «uno de los principales factores de empobrecimiento» y uno de los ejes de desigualdad más importantes.. Vidal ha señalado que hace falta reforzar el sistema de protección social, que reduce la desigualdad en un 30% –cerca de la media europea–, con las pensiones representando un 72% del efecto redistributivo, y ha apuntado que la redistribución de la sanidad y la educación es «más grande» que todo el sistema fiscal.. Asimismo, ha identificado como reto a abordar la tasa de ‘non take-up’ –personas que tienen derecho a una prestación y no la perciben–, que alcanza casi el 80% en prestaciones como el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), y ha puntualizado que este tipo de políticas son caras y podrían requerir cambios a nivel impositivo para financiarse, aunque insiste que el informe no ha analizado el ámbito presupuestario ni formula propuestas concretas a nivel político.
El ‘Informe Social de Cataluña 2025’ de la Generalitat hace un diagnóstico de la realidad social de la autonomía y hace especial énfasis en el problema de la vivienda
El Informe Social 2025, elaborado por la Generalitat de Catalunya, ha detectado una pérdida de poder adquisitivo a lo largo de las últimas dos décadas y diferencias territoriales significativas en el coste de la vida, y alerta de la vivienda como factor «importante» de empobrecimiento.. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha asegurado este martes en la presentación del informe que se trata de un documento estratégico «riguroso» y que será una buena guía para el Govern actual, que tiene vocación de continuidad, en sus palabras, así como para cualquier gobierno catalán que venga en un futuro.. El acto ha contado con una mesa de diálogo entre la consellera de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat, Mònica Martínez Bravo, y el presidente del Consejo Económico y Social de España, Antón Costas, moderada por la comisionada de Acción Social del Ayuntamiento de Barcelona, Sònia Fuertes.. Durante su discurso, Illa ha explicado que hace unos días se reunió con la patronal farmacéutica y pidió que se preocupasen de que se apruebe la financiación autonómica: «Ustedes venden medicamentos a las comunidades autónomas, y necesitamos más recursos. Es la financiación del Estado del bienestar, es la financiación de la sanidad, es la financiación de la educación, es la financiación de las políticas públicas en derechos sociales».. Informe. El Informe Social, que se ha realizado por primera vez este 2025, integra las fortalezas y retos del ámbito social en Catalunya y evalúa la capacidad de respuesta del sistema de protección social, si bien no entra en cuestiones presupuestarias ni plantea políticas públicas concretas y servirá, entre otros, para actualizar el plan piloto de la Renta Básica Universal (RBU).. Presenta un mapa del coste de vida territorializado en Catalunya: recoge que el coste de la vida absorbe prácticamente toda la renta media disponible (95%), pero con diferencias territoriales «significativas»: en municipios con rentas elevadas, la presión relativa puede ser menor, pero en municipios con rentas bajas, incluso costes moderados pueden implicar tasas de esfuerzo superiores al 100%, con una presión material «mucho más intensa».. Eso se refleja en las comarcas del oeste y el sur catalán, donde el coste de vida es más bajo –hasta más de 2.000 euros inferior a zonas del área metropolitana de Barcelona, Girona y la Catalunya central–, pero los ingresos limitados hacen que sean los municipios con mayor esfuerzo económico.. Salario real. El trabajo recoge que el poder adquisitivo medio ha disminuido un 3,3% entre 2008 y 2023, pese a los incrementos nominales de los salarios, un comportamiento que se inscribe en una dinámica más amplia en la que los incrementos de productividad del trabajo no se han trasladado «de forma equivalente» a las retribuciones reales.. Dicha pérdida no es homogénea dentro de la distribución salarial, sino que el primer cuartil presenta una reducción más intensa que los mas elevados, y las diferencias se acentúan en contextos de crisis, cuando los ajustes tienden a recaer «con más fuerza» sobre las rentas del trabajo más bajas.. Estructuras de trabajo. Según el informe, si bien la inteligencia artificial (IA) y la robotización incidirán «de forma desigual» según el tipo de empleo, el 15,3% de las personas ocupadas tiene trabajos en que la IA podría automatizar más del 50% de las tareas.. Los resultados muestran que los trabajos con más empleo –que superan el 5% de la población ocupada–, como personal de limpieza, vendedores de tienda o atención en servicios de salud, presentan una exposición baja, mientras los administrativos de oficina, trabajadores de información al cliente o agentes de ventas tienen una exposición elevada.. Además, se estima que un 5,5% de los de los puestos de trabajo de Catalunya tienen un grado muy alto de exposición a la IA, y un 23,1% adicional, un grado alto, porcentajes superiores a los de los países con ingresos elevados, donde un 17,3% tiene un riesgo de exposición alto o muy alto.. Indicadores sociales. El jefe de la oficina del Plan Piloto para Implementar la Renta Básica Universal y coordinador del Informe Social, Guillem Vidal, ha destacado del informe que la economía catalana crece –con aumento medio del 2,4% del PIB anual–, pero que los indicadores agregados «no siempre explican toda la realidad».. El 10% más rico de Catalunya acumula el 60% del patrimonio, y el 1% más rico, el 27%, y la pobreza y exclusión social afectan el 24,8% de la población –más de 2 millones de personas– y el 36,5% de los niños, y ha destacado el peso de la vivienda como «uno de los principales factores de empobrecimiento» y uno de los ejes de desigualdad más importantes.. Vidal ha señalado que hace falta reforzar el sistema de protección social, que reduce la desigualdad en un 30% –cerca de la media europea–, con las pensiones representando un 72% del efecto redistributivo, y ha apuntado que la redistribución de la sanidad y la educación es «más grande» que todo el sistema fiscal.. Asimismo, ha identificado como reto a abordar la tasa de ‘non take-up’ –personas que tienen derecho a una prestación y no la perciben–, que alcanza casi el 80% en prestaciones como el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), y ha puntualizado que este tipo de políticas son caras y podrían requerir cambios a nivel impositivo para financiarse, aunque insiste que el informe no ha analizado el ámbito presupuestario ni formula propuestas concretas a nivel político.
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