En la comarca del Vallés Oriental (Barcelona), se encuentra el municipio catalán de La Garriga. Una localidad que se caracteriza por contar con múltiples bienes culturales como la casa Barbey, —obra del arquitecto modernista, Joaquim Raspall, y declarada Bien Cultural de Interés Nacional en 1997— la fuente del Pou Calent o la villa romana de Can Terrers, del siglo I a.C.. Entre ese patrimonio, se encuentra un refugio antiaéreo de la estación de La Garriga que se construyó en 1938 para proteger a la población de los ataques aéreos durante la Guerra Civil. En concreto, de los bombardeos franquistas durante el 29 de enero de 1939, que por aquel entonces ya ocupaban la ciudad de Barcelona.. Contexto histórico. El municipio, así pues, sufrió un bombardeo que supuso la muerte de 13 personas y la destrucción de la estación. Muchos de los ciudadanos de La Garriga, sin embargo, pudieron salvar sus vidas gracias a esta estructura que recibió miles de refugiados durante el conflicto bélico.. Curiosamente, el refugio antiaéreo fue construido por los propios vecinos de la localidad siguiendo las órdenes de la Junta de Defensa Pasiva local: organizaciones municipales que adoptaban medidas de protección para la población como la creación de redes de vigilancia, la instalación de puntos de observación y sirenas o la habilitación o construcción de espacios para tal fin.. El refugio, en la actualidad. Este refugio antiaéreo fue el primero en muselizarse en toda Cataluña. Concretamente, en el año 2026. Más adelante, en 2018, la estructura inauguró una nueva musealización del espacio. En la actualidad, su estado de conservación es bueno, excavado directamente en la roca granítica, con más de 110 metros de galerías.. También, se ofrecen visitas guiadas al público con el objetivo de promover la reflexión hacia la guerra y poner en valor la organización de la defensa en la retaguardia. En este sentido, Cataluña ha recuperado en los últimos años diversos refugios antiaéreos que también están abiertos al público a día de hoy.. Algunos son los refugios de Benissanet, Flix, La Garriga y Granollers: todos ellos forman parte de la Red de Espacios de Memoria del Memorial Democrático y ofrecen visitas guiadas, al igual que diferentes materiales interpretativos relacionados con la Guerra Civil española.
La estructura se construyó en 1938 para proteger a la población de los bombardeos franquistas
En la comarca del Vallés Oriental (Barcelona), se encuentra el municipio catalán de La Garriga. Una localidad que se caracteriza por contar con múltiples bienes culturales como la casa Barbey, —obra del arquitecto modernista, Joaquim Raspall, y declarada Bien Cultural de Interés Nacional en 1997— la fuente del Pou Calent o la villa romana de Can Terrers, del siglo I a.C.. Entre ese patrimonio, se encuentra un refugio antiaéreo de la estación de La Garriga que se construyó en 1938 para proteger a la población de los ataques aéreos durante la Guerra Civil. En concreto, de los bombardeos franquistas durante el 29 de enero de 1939, que por aquel entonces ya ocupaban la ciudad de Barcelona.. Contexto histórico. El municipio, así pues, sufrió un bombardeo que supuso la muerte de 13 personas y la destrucción de la estación. Muchos de los ciudadanos de La Garriga, sin embargo, pudieron salvar sus vidas gracias a esta estructura que recibió miles de refugiados durante el conflicto bélico.. Curiosamente, el refugio antiaéreo fue construido por los propios vecinos de la localidad siguiendo las órdenes de la Junta de Defensa Pasiva local: organizaciones municipales que adoptaban medidas de protección para la población como la creación de redes de vigilancia, la instalación de puntos de observación y sirenas o la habilitación o construcción de espacios para tal fin.. El refugio, en la actualidad. Este refugio antiaéreo fue el primero en muselizarse en toda Cataluña. Concretamente, en el año 2026. Más adelante, en 2018, la estructura inauguró una nueva musealización del espacio. En la actualidad, su estado de conservación es bueno, excavado directamente en la roca granítica, con más de 110 metros de galerías.. También, se ofrecen visitas guiadas al público con el objetivo de promover la reflexión hacia la guerra y poner en valor la organización de la defensa en la retaguardia. En este sentido, Cataluña ha recuperado en los últimos años diversos refugios antiaéreos que también están abiertos al público a día de hoy.. Algunos son los refugios de Benissanet, Flix, La Garriga y Granollers: todos ellos forman parte de la Red de Espacios de Memoria del Memorial Democrático y ofrecen visitas guiadas, al igual que diferentes materiales interpretativos relacionados con la Guerra Civil española.
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