Mudarse a vivir a España es una opción muy demandada entre todos los extranjeros, ya sea por el clima, la calidad de vida o la cultura del país. Sin embargo, desde la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el proceso se ha vuelto más complejo para los británicos, que ahora deben cumplir una serie de requisitos migratorios.. Precisamente sobre esta experiencia ha hablado Susie, conocida en redes sociales como @susie_in_spain, una mujer británica que ha contado cómo consiguió establecerse en España después del Brexit y las dificultades burocráticas que tuvo que afrontar durante el proceso.. La creadora de contenido explica que una de las preguntas que más recibe es cómo logró mudarse a España siendo ciudadana británica una vez consumada la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Su respuesta suele sorprender a muchos. «Tuve una forma bastante astuta y algo tramposa de entrar en España: me casé con un español», comenta con humor.. «Los tres primeros meses aquí fueron bastante estresantes». Su marido, José, es español, aunque ambos se conocieron en Bristol, en el Reino Unido. Sin embargo, Susie aclara que el matrimonio no le garantizaba automáticamente el derecho a residir en España. «A pesar de estar casados, eso no significaba que automáticamente tuviera derecho a vivir en España», explica.. Una vez instalados en nuestro país, más concretamente en Salamanca, comenzó la parte más complicada del proceso. La británica recuerda que los primeros meses fueron especialmente tensos debido a todos los trámites administrativos que tuvo que completar. «Los tres primeros meses aquí fueron bastante estresantes porque tuvimos que pedir citas en la Oficina de Extranjería», relata.. «Fue realmente angustioso». Además, decidió gestionar toda la documentación por su cuenta, sin asesoramiento. «Tuve que presentar toda la documentación por mi cuenta, esperando haber reunido todo correctamente», señala.. La situación resultó especialmente complicada porque coincidió con su adaptación a una nueva vida en España. Mientras trataba de resolver cuestiones burocráticas, también debía enfrentarse a un idioma diferente y a una cultura nueva. «Fue realmente angustioso. Estás aprendiendo un nuevo idioma, una nueva cultura, y hay muchísimas cosas sucediendo al mismo tiempo», recuerda.
Esta mujer ha relatado cómo se instaló en Salamanca tras casarse con un español y reconoce que los primeros meses fueron una auténtica pesadilla burocrática
Mudarse a vivir a España es una opción muy demandada entre todos los extranjeros, ya sea por el clima, la calidad de vida o la cultura del país. Sin embargo, desde la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el proceso se ha vuelto más complejo para los británicos, que ahora deben cumplir una serie de requisitos migratorios.. Precisamente sobre esta experiencia ha hablado Susie, conocida en redes sociales como @susie_in_spain, una mujer británica que ha contado cómo consiguió establecerse en España después del Brexit y las dificultades burocráticas que tuvo que afrontar durante el proceso.. La creadora de contenido explica que una de las preguntas que más recibe es cómo logró mudarse a España siendo ciudadana británica una vez consumada la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Su respuesta suele sorprender a muchos. «Tuve una forma bastante astuta y algo tramposa de entrar en España: me casé con un español», comenta con humor.. «Los tres primeros meses aquí fueron bastante estresantes». Su marido, José, es español, aunque ambos se conocieron en Bristol, en el Reino Unido. Sin embargo, Susie aclara que el matrimonio no le garantizaba automáticamente el derecho a residir en España. «A pesar de estar casados, eso no significaba que automáticamente tuviera derecho a vivir en España», explica.. Una vez instalados en nuestro país, más concretamente en Salamanca, comenzó la parte más complicada del proceso. La británica recuerda que los primeros meses fueron especialmente tensos debido a todos los trámites administrativos que tuvo que completar. «Los tres primeros meses aquí fueron bastante estresantes porque tuvimos que pedir citas en la Oficina de Extranjería», relata.. «Fue realmente angustioso». Además, decidió gestionar toda la documentación por su cuenta, sin asesoramiento. «Tuve que presentar toda la documentación por mi cuenta, esperando haber reunido todo correctamente», señala.. La situación resultó especialmente complicada porque coincidió con su adaptación a una nueva vida en España. Mientras trataba de resolver cuestiones burocráticas, también debía enfrentarse a un idioma diferente y a una cultura nueva. «Fue realmente angustioso. Estás aprendiendo un nuevo idioma, una nueva cultura, y hay muchísimas cosas sucediendo al mismo tiempo», recuerda.
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