La Policía Nacional ha desarticulado una compleja estafa que dejó sin medicación a un paciente oncológico, tras detener a una auxiliar de farmacia de Castellón y a su pareja. La mujer, de 30 años, aprovechó su posición profesional para acceder de manera ilegal a datos personales y sanitarios de clientes, manipulando después los registros en los sistemas informáticos del Colegio de Farmacéuticos y de la Conselleria de Sanidad valenciana.. Con la información obtenida, su novio, de 31 años, se hizo pasar por el enfermo de cáncer en otra farmacia para retirar el fáctico, un medicamento esencial para el tratamiento oncológico que nunca llegó a manos del verdadero paciente.. Las investigaciones, enmarcadas en la denominada ‘operación Hope’, comenzaron tras una denuncia por irregularidades en la dispensación de fármacos de uso restringido. Los agentes lograron reconstruir la secuencia de los hechos, constatando que se había tramitado la retirada del medicamento pautado para el paciente, pero que este no lo había recibido.. Las investigaciones revelaron que la auxiliar alteraba los registros digitales para generar la apariencia de que las dispensaciones se habían realizado correctamente, facilitando así el fraude, su compañero utilizaba después la identidad robada para adquirir el producto de forma ilegítima.. Una estafa que ponía en riesgo la salud del paciente. El método empleado por los detenidos, ahora a disposición judicial por delitos de usurpación de estado civil, falsedad documental, estafa y descubrimiento de secretos, iba más allá de un simple robo.. La manipulación de los sistemas de información sanitaria y la suplantación de identidad comprometieron la continuidad del tratamiento de un paciente cuya terapia dependía de la disponibilidad inmediata del fármaco sustraído, aunque el medicamento tiene otras aplicaciones terapéuticas, para las personas en tratamiento oncológico su carácter es vital.. La investigación, que continúa abierta, trata ahora de esclarecer el destino final de la medicación robada. Los investigadores no descartan que los fármacos pudieran haber sido destinados al mercado ilícito, enviados al extranjero o utilizados con fines relacionados con el dopaje.. La Policía Nacional mantiene activas todas las líneas de investigación para determinar si existían más implicados en la cadena de distribución, destacando la gravedad de los hechos.
La Policía Nacional detiene a la empleada y a su novio por acceder a datos clínicos protegidos y sustraer un fármaco vital, en una investigación que sigue abierta para determinar el destino del medicamento
La Policía Nacional ha desarticulado una compleja estafa que dejó sin medicación a un paciente oncológico, tras detener a una auxiliar de farmacia de Castellón y a su pareja. La mujer, de 30 años, aprovechó su posición profesional para acceder de manera ilegal a datos personales y sanitarios de clientes, manipulando después los registros en los sistemas informáticos del Colegio de Farmacéuticos y de la Conselleria de Sanidad valenciana.. Con la información obtenida, su novio, de 31 años, se hizo pasar por el enfermo de cáncer en otra farmacia para retirar el fáctico, un medicamento esencial para el tratamiento oncológico que nunca llegó a manos del verdadero paciente.. Las investigaciones, enmarcadas en la denominada ‘operación Hope’, comenzaron tras una denuncia por irregularidades en la dispensación de fármacos de uso restringido. Los agentes lograron reconstruir la secuencia de los hechos, constatando que se había tramitado la retirada del medicamento pautado para el paciente, pero que este no lo había recibido.. Las investigaciones revelaron que la auxiliar alteraba los registros digitales para generar la apariencia de que las dispensaciones se habían realizado correctamente, facilitando así el fraude, su compañero utilizaba después la identidad robada para adquirir el producto de forma ilegítima.. El método empleado por los detenidos, ahora a disposición judicial por delitos de usurpación de estado civil, falsedad documental, estafa y descubrimiento de secretos, iba más allá de un simple robo.. La manipulación de los sistemas de información sanitaria y la suplantación de identidad comprometieron la continuidad del tratamiento de un paciente cuya terapia dependía de la disponibilidad inmediata del fármaco sustraído, aunque el medicamento tiene otras aplicaciones terapéuticas, para las personas en tratamiento oncológico su carácter es vital.. La investigación, que continúa abierta, trata ahora de esclarecer el destino final de la medicación robada. Los investigadores no descartan que los fármacos pudieran haber sido destinados al mercado ilícito, enviados al extranjero o utilizados con fines relacionados con el dopaje.. La Policía Nacional mantiene activas todas las líneas de investigación para determinar si existían más implicados en la cadena de distribución, destacando la gravedad de los hechos.
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