Dos millones de libros, siete millones de rosas y un mensaje político. Eso es Sant Jordi 2026 según el Govern de Salvador Illa. En este contexto, la consellera de Cultura, Sònia Hernández, ha convertido la presentación de los actos de Sant Jordi 2026 en una declaración política. En su comparecencia ante los medios en el Palau de la Generalitat, la titular de Cultura ha reivindicado la Diada como «una ocasión para preservar nuestra manera de vivir» frente a los «discursos simplistas que nos quieren enfrentar, que nos quieren dividir, que nos quieren separar», en una alusión sin destinatario explícito que, en el contexto político catalán actual, difícilmente admite una lectura neutral.. El lema elegido este año, ‘Sant Jordi ens fa millors’, condensa esa voluntad de hacer de la fiesta del libro y la rosa algo más que una jornada cultural. Hernández ha insistido en que la Diada «incluye a todo el mundo, venga de donde venga» y ha apelado al poder transformador de la lectura como argumento de cohesión social, en una línea que el Govern de Salvador Illa viene subrayando desde su llegada al poder.. La proyección exterior de ese mensaje es también una novedad de este año. Por primera vez, la Generalitat desplegará lonas de gran formato en la madrileña plaza de Callao con los dos carteles de la campaña, obra de la ilustradora catalana Cristina Daura. La propuesta visual reimagina la leyenda del dragón con una mirada contemporánea: la bestia deja de ser una amenaza para convertirse en un devorador de libros que «expulsa amor por los colmillos». El mensaje viajará también en formato animado para redes sociales y en cuña radiofónica.. Más allá del tono político y de la campaña, los actos institucionales del 23 de abril tendrán como novedad más destacada la recuperación de la xocolatada en el Pati dels Tarongers del Palau de la Generalitat, que no se celebraba desde 2011 y que el año pasado se suspendió por los tres días de duelo oficial decretados por el Govern tras la muerte del papa Francisco. El president Illa iniciará la jornada con una declaración institucional a las ocho de la mañana, asistirá a la misa de Sant Jordi presidida por el abad del monasterio de Montserrat, Manel Gasch, y encabezará después la bendición de rosas de entidades de iniciativa social y la propia chocolatada.. A lo largo de la mañana, Illa recibirá en el Palau a los Gegants de Sant Jordi, a las Pubilles y Hereus de Catalunya 2025 y a los miembros de la Junta del Foment de les Tradicions Catalanes. También visitará a una usuaria de la asociación Amics de la Gent Gran, a quien entregará una rosa y un libro en el marco de la iniciativa solidaria ‘Sant Jordi en Companyia’, orientada a acompañar a personas mayores en situación de soledad.. El programa se completa con la apertura del Palau y de los museos de la Generalitat al público, exposiciones literarias, actividades del Consorci per a la Normalització Lingüística y el bautizo de un tren de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya con el nombre de Clementina Arderiu, con motivo del cincuentenario de la muerte de la poeta. Las delegaciones territoriales de la Generalitat en el exterior también se sumarán a la celebración con actos promovidos por las comunidades catalanas, los ‘casals’, el Institut Ramon Llull y Catalunya Internacional.. Antes de la Diada, el 14 de abril, el Govern aprobará en el Consell Executiu el decreto que establecerá las personas y entidades que recibirán la Creu de Sant Jordi 2026, la máxima distinción que otorga la Generalitat.
El Govern recupera la xocolatada en el Pati dels Tarongers, suspendida el año pasado por el duelo papal, y lleva por primera vez la campaña institucional hasta el corazón de Madrid
Dos millones de libros, siete millones de rosas y un mensaje político. Eso es Sant Jordi 2026 según el Govern de Salvador Illa. En este contexto, la consellera de Cultura, Sònia Hernández, ha convertido la presentación de los actos de Sant Jordi 2026 en una declaración política. En su comparecencia ante los medios en el Palau de la Generalitat, la titular de Cultura ha reivindicado la Diada como «una ocasión para preservar nuestra manera de vivir» frente a los «discursos simplistas que nos quieren enfrentar, que nos quieren dividir, que nos quieren separar», en una alusión sin destinatario explícito que, en el contexto político catalán actual, difícilmente admite una lectura neutral.. El lema elegido este año, ‘Sant Jordi ens fa millors’, condensa esa voluntad de hacer de la fiesta del libro y la rosa algo más que una jornada cultural. Hernández ha insistido en que la Diada «incluye a todo el mundo, venga de donde venga» y ha apelado al poder transformador de la lectura como argumento de cohesión social, en una línea que el Govern de Salvador Illa viene subrayando desde su llegada al poder.. La proyección exterior de ese mensaje es también una novedad de este año. Por primera vez, la Generalitat desplegará lonas de gran formato en la madrileña plaza de Callao con los dos carteles de la campaña, obra de la ilustradora catalana Cristina Daura. La propuesta visual reimagina la leyenda del dragón con una mirada contemporánea: la bestia deja de ser una amenaza para convertirse en un devorador de libros que «expulsa amor por los colmillos». El mensaje viajará también en formato animado para redes sociales y en cuña radiofónica.. Más allá del tono político y de la campaña, los actos institucionales del 23 de abril tendrán como novedad más destacada la recuperación de la xocolatada en el Pati dels Tarongers del Palau de la Generalitat, que no se celebraba desde 2011 y que el año pasado se suspendió por los tres días de duelo oficial decretados por el Govern tras la muerte del papa Francisco. El president Illa iniciará la jornada con una declaración institucional a las ocho de la mañana, asistirá a la misa de Sant Jordi presidida por el abad del monasterio de Montserrat, Manel Gasch, y encabezará después la bendición de rosas de entidades de iniciativa social y la propia chocolatada.. A lo largo de la mañana, Illa recibirá en el Palau a los Gegants de Sant Jordi, a las Pubilles y Hereus de Catalunya 2025 y a los miembros de la Junta del Foment de les Tradicions Catalanes. También visitará a una usuaria de la asociación Amics de la Gent Gran, a quien entregará una rosa y un libro en el marco de la iniciativa solidaria ‘Sant Jordi en Companyia’, orientada a acompañar a personas mayores en situación de soledad.. El programa se completa con la apertura del Palau y de los museos de la Generalitat al público, exposiciones literarias, actividades del Consorci per a la Normalització Lingüística y el bautizo de un tren de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya con el nombre de Clementina Arderiu, con motivo del cincuentenario de la muerte de la poeta. Las delegaciones territoriales de la Generalitat en el exterior también se sumarán a la celebración con actos promovidos por las comunidades catalanas, los ‘casals’, el Institut Ramon Llull y Catalunya Internacional.. Antes de la Diada, el 14 de abril, el Govern aprobará en el Consell Executiu el decreto que establecerá las personas y entidades que recibirán la Creu de Sant Jordi 2026, la máxima distinción que otorga la Generalitat.
Noticias de Cataluña en La Razón
