Poner un “Tallista” en tu vida nada más salir es cambiar la jerarquía de la tarde, incluso de la vida. El toro de Santiago Domecq descolgó la cara ya de salida en el capote de Miguel Ángel Perera, como una declaración de intenciones, marcando la manera en la que iba a comportarse desde el principio. Y no dejó de hacerlo nunca. El toro fue bravo de principio a fin. Cuando Perera comenzó la faena en el centro del ruedo con un pase cambiado por la espalda, el toro llevaba en el viaje, además de nobleza y claridad, profundidad, capacidad para repetir y bravura. Fue un gran ejemplar este de Santiago Domecq, que daba gusto ver. Los mejores muletazos de Perera fueron esos del comienzo de rodillas, que tuvieron mucho mérito, después retrasó mucho la pierna de salida y el muletazo adquiría poca profundidad. En mitad de esa faena, optó el extremeño por las soluciones más airosas como las luquecinas, pero que estaban en menos sintonía con la calidad del toro. La estocada, caída, fue el colofón para el trofeo. De buena condición resultó el cuarto, con otras dinámicas, más nobleza, menos fondo y poder y con ese punto de salir desentendido. La faena de Perera fue una réplica de esa faena que hemos visto tantas veces, pero sin sumar en precisión como nos ha sorprendido en otras ocasiones. Sí resolvió con el acero. Había sido otro toro bueno de una gran corrida de Santi Domecq porque son sus matices todos los toros hasta entonces habían tenido qué torear. Nos acordaremos. Era la primera corrida de la Feria de Abril del tramo continuado de festejos que ya se alarga hasta el día 27. De todo puede pasar. Eso está claro. Ilusión, expectación y muchos miedos acumulados.. Galván le pegó una buena estocada al segundo, que fue noble animal, con menos poder, pero claridad en el viaje. Hubo entendimiento justo por el derecho hasta que David Galván lo vio por el zurdo y llegaron los naturales más brillantes de la faena y el cierre, precioso. Una y otra cosa le llevó al premio. Toro bueeeeeno.. El quinto se quedó corto en las telas, menos claro y Galván anduvo más por fuera en el primer tramo de faena y acabó por justificarse. Ligero con la espada, cosa que se agradece.. El tercero fue toro encastado y con repetición, con ese punto de exigencia. No era fácil pero sí vibrante. Aarón Palacio quiso siempre sin importarle que el toro fuera de una manera u otra. Insistió y se alargó por el zurdo, por donde el toro se quedaba un poco más corto, pero la faena tuvo consistencia (como el toro, lo que pasaba por ahí no era en balde). Airoso con la espada. No con el descabello.. De rodillas comenzó la faena Aarón al sexto. Apretaba el toro, que no fue poca cosa. Otro más. Santi, qué corrida de toros. Y la música no se enteró y hubo que esperar a que sonara. Pero sonó, porque el toro fue maravilloso y el toreo al natural de Palacio también. Se fue acoplando en naturales que tuvieron poso y un derechazo, magnífico en el que consiguió reducir, aún más, la velocidad al toro. Qué bonito es el toreo cuando es. La espada fue abajo y pareció enfriarse la cosa, pero paseó un trofeo. La historia es que Santi Domecq echó cinco toros para cortarle las orejas. Un buen Aarón con un Santi Domecq insoportable. Costará ver una corrida con este fondo. Que nos la guarde la memoria.. Ficha del festejo. Sevilla. Feria de Abril. Se lidiaron toros de Santiago Domecq, gran corrida. El 1º, muy bueno; 2º, de buena condición y menos poder; 3º, más brusco pero repetidor; 4º, noble y de buena condición punto desentendido; 5º, más desordenado y corto de arrancada; 6º, gran toro.. Perera, de azul pavo y oro, estocada caída (oreja); estocada (silencio).. David Galván, de tabaco y oro, estocada buena (oreja); estocada (silencio).. Aarón Palacio, catafalco y oro, estocada, seis descabellos (silencio); estocada caída (oreja).
Sobresaliente corrida de toros (cinco buenos) en una tarde en la que Perera, Galván y Palacio cortan un trofeo cada uno
Poner un “Tallista” en tu vida nada más salir es cambiar la jerarquía de la tarde, incluso de la vida. El toro de Santiago Domecq descolgó la cara ya de salida en el capote de Miguel Ángel Perera, como una declaración de intenciones, marcando la manera en la que iba a comportarse desde el principio. Y no dejó de hacerlo nunca. El toro fue bravo de principio a fin. Cuando Perera comenzó la faena en el centro del ruedo con un pase cambiado por la espalda, el toro llevaba en el viaje, además de nobleza y claridad, profundidad, capacidad para repetir y bravura. Fue un gran ejemplar este de Santiago Domecq, que daba gusto ver. Los mejores muletazos de Perera fueron esos del comienzo de rodillas, que tuvieron mucho mérito, después retrasó mucho la pierna de salida y el muletazo adquiría poca profundidad. En mitad de esa faena, optó el extremeño por las soluciones más airosas como las luquecinas, pero que estaban en menos sintonía con la calidad del toro. La estocada, caída, fue el colofón para el trofeo. De buena condición resultó el cuarto, con otras dinámicas, más nobleza, menos fondo y poder y con ese punto de salir desentendido. La faena de Perera fue una réplica de esa faena que hemos visto tantas veces, pero sin sumar en precisión como nos ha sorprendido en otras ocasiones. Sí resolvió con el acero. Había sido otro toro bueno de una gran corrida de Santi Domecq porque son sus matices todos los toros hasta entonces habían tenido qué torear. Nos acordaremos. Era la primera corrida de la Feria de Abril del tramo continuado de festejos que ya se alarga hasta el día 27. De todo puede pasar. Eso está claro. Ilusión, expectación y muchos miedos acumulados.. Galván le pegó una buena estocada al segundo, que fue noble animal, con menos poder, pero claridad en el viaje. Hubo entendimiento justo por el derecho hasta que David Galván lo vio por el zurdo y llegaron los naturales más brillantes de la faena y el cierre, precioso. Una y otra cosa le llevó al premio. Toro bueeeeeno.. El quinto se quedó corto en las telas, menos claro y Galván anduvo más por fuera en el primer tramo de faena y acabó por justificarse. Ligero con la espada, cosa que se agradece.. El tercero fue toro encastado y con repetición, con ese punto de exigencia. No era fácil pero sí vibrante. Aarón Palacio quiso siempre sin importarle que el toro fuera de una manera u otra. Insistió y se alargó por el zurdo, por donde el toro se quedaba un poco más corto, pero la faena tuvo consistencia (como el toro, lo que pasaba por ahí no era en balde). Airoso con la espada. No con el descabello.. De rodillas comenzó la faena Aarón al sexto. Apretaba el toro, que no fue poca cosa. Otro más. Santi, qué corrida de toros. Y la música no se enteró y hubo que esperar a que sonara. Pero sonó, porque el toro fue maravilloso y el toreo al natural de Palacio también. Se fue acoplando en naturales que tuvieron poso y un derechazo, magnífico en el que consiguió reducir, aún más, la velocidad al toro. Qué bonito es el toreo cuando es. La espada fue abajo y pareció enfriarse la cosa, pero paseó un trofeo. La historia es que Santi Domecq echó cinco toros para cortarle las orejas. Un buen Aarón con un Santi Domecq insoportable. Costará ver una corrida con este fondo. Que nos la guarde la memoria.. Sevilla. Feria de Abril. Se lidiaron toros de Santiago Domecq, gran corrida. El 1º, muy bueno; 2º, de buena condición y menos poder; 3º, más brusco pero repetidor; 4º, noble y de buena condición punto desentendido; 5º, más desordenado y corto de arrancada; 6º, gran toro.. Perera, de azul pavo y oro, estocada caída (oreja); estocada (silencio).. David Galván, de tabaco y oro, estocada buena (oreja); estocada (silencio).. Aarón Palacio, catafalco y oro, estocada, seis descabellos (silencio); estocada caída (oreja).
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