Pocas figuras del deporte alcanzan una dimensión global comparable a la de Lionel Messi. El futbolista argentino, forjado en el FC Barcelona y considerado por la mayoría como el mejor jugador de todos los tiempos, es conocido por su historia de superación, su talento precoz y su estrecho vínculo con el club catalán. Sin embargo, más allá de Rosario —la ciudad donde nació en 1987—, su biografía esconde una conexión menos conocida con Cataluña, concretamente con la provincia de Lleida.. El árbol genealógico de Messi no solo mira a Italia, de donde proceden parte de sus antepasados, sino también a tierras catalanas. Dos de sus bisabuelos tenían origen en la comarca de La Noguera, y uno de los nombres clave en esa historia es el de Rosa Mateu i Gesé. Nacida en 1910 en un pequeño núcleo que hoy forma parte del municipio de Os de Balaguer, emigró siendo muy joven a Argentina en busca de oportunidades. Durante el viaje conoció a José Pérez Solé, natural de Bellcaire d’Urgell, también en La Noguera, con quien acabaría formando una familia al otro lado del Atlántico.. De esa unión nació Rosa María Pérez, que más tarde se casaría con Eusebio Messi, de ascendencia italiana. De esa mezcla de raíces surgiría Jorge Horacio Messi, abuelo del futbolista y padre de Jorge Messi. Así, la historia familiar del astro argentino se construye sobre un cruce de caminos entre España, Italia y Argentina, reflejo de las grandes migraciones de finales del siglo XIX y principios del XX.. Esa conexión catalana no es solo genealógica. Cuando Messi era niño y buscaba tratamiento para su problema de crecimiento, su familia recurrió a parientes en Lleida, donde pasó sus primeros días en España antes de instalarse definitivamente en Barcelona. Allí, con apenas doce años, iniciaría una etapa decisiva en La Masía tras la apuesta del club por financiar su tratamiento, un punto de inflexión que marcaría el inicio de su leyenda.. Messi y la conquista de América. Pero lo más llamativo es que este vínculo con un pequeño municipio leridano no es exclusivo del futbolista. Curiosamente, uno de los grandes protagonistas de la expansión española en América comparte ese mismo origen. Se trata de Gaspar de Portolá, militar y explorador nacido en 1716 también en Os de Balaguer. Su figura es fundamental en la historia de lo que hoy es Estados Unidos, especialmente en el estado de California. En el siglo XVIII, al servicio de la Corona española, lideró expediciones clave en la Alta California y encabezó en 1769 la empresa que daría lugar a los primeros asentamientos europeos en la región.. Bajo su mando se establecieron enclaves que con el tiempo se convertirían en ciudades tan relevantes como San Diego y Monterrey, dos de las más antiguas de California. Su papel fue decisivo en la incorporación de estos territorios al virreinato de Nueva España y en la configuración inicial de una región que hoy es uno de los grandes motores económicos del mundo.. A día de hoy, el legado de Portolá sigue muy presente en California, donde su figura es recordada como uno de los pioneros de la exploración del territorio. Y, de forma simbólica, su nombre comparte espacio con el de Rosa Mateu i Gesé —bisabuela de Messi— en el listado de personajes ilustres del municipio de Os de Balaguer.. Así, separados por siglos y por contextos completamente distintos, un conquistador del siglo XVIII y un icono del fútbol contemporáneo quedan unidos por un mismo punto de origen. Un pequeño rincón de Lleida, Os de Balaguer, que, sin hacer ruido, ha dejado huella tanto en la historia de América como en la del deporte mundial.
La bisabuela del futbolista nació en el mismo municipio que el explorador
Pocas figuras del deporte alcanzan una dimensión global comparable a la de Lionel Messi. El futbolista argentino, forjado en el FC Barcelona y considerado por la mayoría como el mejor jugador de todos los tiempos, es conocido por su historia de superación, su talento precoz y su estrecho vínculo con el club catalán. Sin embargo, más allá de Rosario —la ciudad donde nació en 1987—, su biografía esconde una conexión menos conocida con Cataluña, concretamente con la provincia de Lleida.. El árbol genealógico de Messi no solo mira a Italia, de donde proceden parte de sus antepasados, sino también a tierras catalanas. Dos de sus bisabuelos tenían origen en la comarca de La Noguera, y uno de los nombres clave en esa historia es el de Rosa Mateu i Gesé. Nacida en 1910 en un pequeño núcleo que hoy forma parte del municipio de Os de Balaguer, emigró siendo muy joven a Argentina en busca de oportunidades. Durante el viaje conoció a José Pérez Solé, natural de Bellcaire d’Urgell, también en La Noguera, con quien acabaría formando una familia al otro lado del Atlántico.. De esa unión nació Rosa María Pérez, que más tarde se casaría con Eusebio Messi, de ascendencia italiana. De esa mezcla de raíces surgiría Jorge Horacio Messi, abuelo del futbolista y padre de Jorge Messi. Así, la historia familiar del astro argentino se construye sobre un cruce de caminos entre España, Italia y Argentina, reflejo de las grandes migraciones de finales del siglo XIX y principios del XX.. Esa conexión catalana no es solo genealógica. Cuando Messi era niño y buscaba tratamiento para su problema de crecimiento, su familia recurrió a parientes en Lleida, donde pasó sus primeros días en España antes de instalarse definitivamente en Barcelona. Allí, con apenas doce años, iniciaría una etapa decisiva en La Masía tras la apuesta del club por financiar su tratamiento, un punto de inflexión que marcaría el inicio de su leyenda.. Messi y la conquista de América. Pero lo más llamativo es que este vínculo con un pequeño municipio leridano no es exclusivo del futbolista. Curiosamente, uno de los grandes protagonistas de la expansión española en América comparte ese mismo origen. Se trata de Gaspar de Portolá, militar y explorador nacido en 1716 también en Os de Balaguer. Su figura es fundamental en la historia de lo que hoy es Estados Unidos, especialmente en el estado de California. En el siglo XVIII, al servicio de la Corona española, lideró expediciones clave en la Alta California y encabezó en 1769 la empresa que daría lugar a los primeros asentamientos europeos en la región.. Bajo su mando se establecieron enclaves que con el tiempo se convertirían en ciudades tan relevantes como San Diego y Monterrey, dos de las más antiguas de California. Su papel fue decisivo en la incorporación de estos territorios al virreinato de Nueva España y en la configuración inicial de una región que hoy es uno de los grandes motores económicos del mundo.. A día de hoy, el legado de Portolá sigue muy presente en California, donde su figura es recordada como uno de los pioneros de la exploración del territorio. Y, de forma simbólica, su nombre comparte espacio con el de Rosa Mateu i Gesé —bisabuela de Messi— en el listado de personajes ilustres del municipio de Os de Balaguer.. Así, separados por siglos y por contextos completamente distintos, un conquistador del siglo XVIII y un icono del fútbol contemporáneo quedan unidos por un mismo punto de origen. Un pequeño rincón de Lleida, Os de Balaguer, que, sin hacer ruido, ha dejado huella tanto en la historia de América como en la del deporte mundial.
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