El pasado 30 de marzo, el palangrero gallego Escualo Cuatro capturó en el Atlántico ecuatorial un atún patudo que escondía una sorpresa: había sido marcado casi diez años antes, en agosto de 2016, en Cabo Verde dentro de un programa científico de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), según informa La Voz de Galicia.. El pez conservaba la etiqueta roja en la base de la segunda aleta dorsal. Fue capturado a unos 1.600 kilómetros al suroeste de Monrovia (Liberia), a unos 1.680 kilómetros al noreste de Fortaleza (Brasil) y a unos 1.670 kilómetros al sur de Cabo Verde, lo que da una idea del enorme recorrido de esta especie.. Un hallazgo clave para la ciencia. El barco, de armadores de Celeiro (Viveiro) y con base en A Coruña, ha donado el atún para su análisis en el Instituto Español de Oceanografía (IEO), en Vigo. El Ministerio de Agricultura lo ha calificado como un “importante hallazgo” y lo destaca como ejemplo de colaboración entre pesca y ciencia.. Fue la propia tripulación la que detectó el banderín durante la captura. Según ICCAT, este tipo de marca indica que el pez fue sometido a un seguimiento especial, lo que permitirá obtener datos clave sobre su crecimiento y mejorar el conocimiento de una especie caracterizada por sus largos desplazamientos.. El ejemplar fue transbordado el 17 de abril en Mindelo (Cabo Verde) y llegará en los próximos días al centro oceanográfico de Vigo. Se trata de un Thunnus obesus, conocido como atún patudo.. Desde Opnapa (la organización que agrupa a armadores de palangre de altura) lo califican como un “hito histórico” y han agradecido tanto la notificación como la conservación del ejemplar.. Este caso se enmarca en un amplio programa internacional en el que, entre 2016 y 2021, se marcaron cerca de 120.000 túnidos tropicales. Más de 25.000 eran patudos como este, junto a otras especies como listado, rabil, bacoreta o peto. Solo una pequeña parte, alrededor del 8 %, llevaba banderines rojos como el que ha permitido identificar este ejemplar.
Un hallazgo inesperado en alta mar ha permitido reconstruir parte del viaje de un gran depredador del Atlántico. Lo que parecía una captura más ha terminado aportando información clave para entender cómo se mueven y evolucionan estas especies a lo largo de los años
El pasado 30 de marzo, el palangrero gallego Escualo Cuatrocapturó en el Atlántico ecuatorial un atún patudo que escondía una sorpresa: había sido marcado casi diez años antes, en agosto de 2016, en Cabo Verde dentro de un programa científico de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), según informa La Voz de Galicia.. El pez conservaba la etiqueta roja en la base de la segunda aleta dorsal. Fue capturado a unos 1.600 kilómetros al suroeste de Monrovia (Liberia), a unos 1.680 kilómetros al noreste de Fortaleza (Brasil) y a unos 1.670 kilómetros al sur de Cabo Verde, lo que da una idea del enorme recorrido de esta especie.. El barco, de armadores de Celeiro (Viveiro) y con base en A Coruña, ha donado el atún para su análisis en el Instituto Español de Oceanografía (IEO), en Vigo. El Ministerio de Agricultura lo ha calificado como un “importante hallazgo” y lo destaca como ejemplo de colaboración entre pesca y ciencia.. Fue la propia tripulación la que detectó el banderín durante la captura. Según ICCAT, este tipo de marca indica que el pez fue sometido a un seguimiento especial, lo que permitirá obtener datos clave sobre su crecimiento y mejorar el conocimiento de una especie caracterizada por sus largos desplazamientos.. El ejemplar fue transbordado el 17 de abril en Mindelo (Cabo Verde) y llegará en los próximos días al centro oceanográfico de Vigo. Se trata de un Thunnus obesus, conocido como atún patudo.. Desde Opnapa (la organización que agrupa a armadores de palangre de altura) lo califican como un “hito histórico” y han agradecido tanto la notificación como la conservación del ejemplar.. Este caso se enmarca en un amplio programa internacional en el que, entre 2016 y 2021, se marcaron cerca de 120.000 túnidos tropicales. Más de 25.000 eran patudos como este, junto a otras especies como listado, rabil, bacoreta o peto. Solo una pequeña parte, alrededor del 8 %, llevaba banderines rojos como el que ha permitido identificar este ejemplar.
Noticias de Galicia: última hora y actualidad de A Coruña, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela
