Mientras sus compañeros entran en clase, abren los libros y se sientan en sus pupitres, algunos niños siguen el curso desde una habitación de hospital. La distancia física, impuesta por la enfermedad, suele traducirse también en distancia emocional y social. Para combatir ese aislamiento, la Universidade de Santiago de Compostela ha puesto en marcha un proyecto pionero que permitirá a alumnos hospitalizados “volver” a clase a través de un avatar robótico.. El grupo de Tecnología Educativa de la USC (TECNOEDUC) ha firmado un convenio con la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional, a través del CIEDIX, para desarrollar un estudio piloto en la Aula Hospitalaria del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago.. El objetivo es claro: mantener el vínculo escolar del alumnado que, por motivos de salud, se ve obligado a permanecer alejado de su centro educativo durante largos periodos.. El proyecto, bautizado como AVATARES, evaluará el uso de sistemas de telepresencia —en particular, avatares robóticos— en contextos educativos reales. La iniciativa busca reforzar el sentimiento de pertenencia, evitar el aislamiento social y facilitar la posterior reincorporación al aula de niños y niñas con enfermedades crónicas o ausencias prolongadas.. Parte de un trabajo previo desarrollado por TECNOEDUC, que ya había diseñado una metodología pedagógica específica para integrar estos dispositivos como recurso de inclusión educativa.. En esta primera fase, la experiencia piloto se centrará en alumnado de educación primaria hospitalizado en el CHUS e integrado en su Aula Hospitalaria. Los sistemas de telepresencia se instalarán en las aulas ordinarias de sus centros educativos de origen, permitiendo al alumnado asistir a las clases de forma remota mediante un dispositivo electrónico.. La conexión será bidireccional: desde el hospital se emitirá el audio, mientras que el alumno o alumna podrá ver el aula y comunicarse por voz con el profesorado y con sus compañeros, participando en la dinámica diaria de la clase.. El desarrollo del proyecto cuenta además con la colaboración de la empresa tecnológica de base universitaria No Isolation, creadora de los sistemas de telepresencia AV1 que se emplearán durante la pilotaje.. La USC ha suscrito un acuerdo específico de investigación con la compañía, combinando el conocimiento científico generado en la universidad con una tecnología diseñada expresamente para reducir el aislamiento social del alumnado.. AVATARES se enmarca en una estrategia más amplia de investigación aplicada y transferencia de conocimiento al sistema educativo. La iniciativa ha sido impulsada por el Área de Valorización, Transferencia y Emprendemento (AVTE) de la USC, dentro del Programa de Estímulos á Transferencia en Ciencias Sociais, Humanas, Xurídicas e Artísticas. Este apoyo ha permitido estructurar la metodología como una propuesta madura, transferible y alineada con las necesidades reales de los centros educativos.. “El proyecto nos permitirá no solo aplicar la metodología en contextos reales, sino también recoger evidencias científicas sólidas sobre su impacto en el bienestar emocional del alumnado, su integración social y su aceptación por parte del profesorado y de la comunidad educativa”, explica Carmen Fernández Morante, responsable del proyecto.. Aunque la pilotaje arranca en Galicia, la iniciativa ya tiene proyección más allá de la comunidad. TECNOEDUC ha impulsado acuerdos similares en otras autonomías, como la Comunitat Valenciana, y ha despertado el interés de regiones como Extremadura, Madrid o Canarias. Una expansión que refuerza el carácter pionero de AVATARES y lo sitúa como una posible referencia futura para las políticas de inclusión educativa.
El proyecto utilizará sistemas de telepresencia para reducir el aislamiento del alumnado hospitalizado y mantener su conexión con el aula y sus compañeros
Mientras sus compañeros entran en clase, abren los libros y se sientan en sus pupitres, algunos niños siguen el curso desde una habitación de hospital. La distancia física, impuesta por la enfermedad, suele traducirse también en distancia emocional y social. Para combatir ese aislamiento, la Universidade de Santiago de Compostela ha puesto en marcha un proyecto pionero que permitirá a alumnos hospitalizados “volver” a clase a través de un avatar robótico.. El grupo de Tecnología Educativa de la USC (TECNOEDUC) ha firmado un convenio con la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional, a través del CIEDIX, para desarrollar un estudio piloto en la Aula Hospitalaria del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago.. El objetivo es claro: mantener el vínculo escolar del alumnado que, por motivos de salud, se ve obligado a permanecer alejado de su centro educativo durante largos periodos.. El proyecto, bautizado como AVATARES, evaluará el uso de sistemas de telepresencia —en particular, avatares robóticos— en contextos educativos reales. La iniciativa busca reforzar el sentimiento de pertenencia, evitar el aislamiento social y facilitar la posterior reincorporación al aula de niños y niñas con enfermedades crónicas o ausencias prolongadas.. Parte de un trabajo previo desarrollado por TECNOEDUC, que ya había diseñado una metodología pedagógica específica para integrar estos dispositivos como recurso de inclusión educativa.. En esta primera fase, la experiencia piloto se centrará en alumnado de educación primaria hospitalizado en el CHUS e integrado en su Aula Hospitalaria. Los sistemas de telepresencia se instalarán en las aulas ordinarias de sus centros educativos de origen, permitiendo al alumnado asistir a las clases de forma remota mediante un dispositivo electrónico.. La conexión será bidireccional: desde el hospital se emitirá el audio, mientras que el alumno o alumna podrá ver el aula y comunicarse por voz con el profesorado y con sus compañeros, participando en la dinámica diaria de la clase.. El desarrollo del proyecto cuenta además con la colaboración de la empresa tecnológica de base universitaria No Isolation, creadora de los sistemas de telepresencia AV1 que se emplearán durante la pilotaje.. La USC ha suscrito un acuerdo específico de investigación con la compañía, combinando el conocimiento científico generado en la universidad con una tecnología diseñada expresamente para reducir el aislamiento social del alumnado.. AVATARES se enmarca en una estrategia más amplia de investigación aplicada y transferencia de conocimiento al sistema educativo. La iniciativa ha sido impulsada por el Área de Valorización, Transferencia y Emprendemento (AVTE) de la USC, dentro del Programa de Estímulos á Transferencia en Ciencias Sociais, Humanas, Xurídicas e Artísticas. Este apoyo ha permitido estructurar la metodología como una propuesta madura, transferible y alineada con las necesidades reales de los centros educativos.. “El proyecto nos permitirá no solo aplicar la metodología en contextos reales, sino también recoger evidencias científicas sólidas sobre su impacto en el bienestar emocional del alumnado, su integración social y su aceptación por parte del profesorado y de la comunidad educativa”, explica Carmen Fernández Morante, responsable del proyecto.. Aunque la pilotaje arranca en Galicia, la iniciativa ya tiene proyección más allá de la comunidad. TECNOEDUC ha impulsado acuerdos similares en otras autonomías, como la Comunitat Valenciana, y ha despertado el interés de regiones como Extremadura, Madrid o Canarias. Una expansión que refuerza el carácter pionero de AVATARES y lo sitúa como una posible referencia futura para las políticas de inclusión educativa.
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