Tras más de cuatro años de guerra, Ucrania se ha convertido en la primera potencia en drones militares de combate, en los que la IA juega un papel importante. Oficialmente, el Gobierno ucraniano prohíbe su uso en la fase final de interceptación del objetivo, pero eso no ha impedido a la industria nacional realizar ensayos en combate real con drones completamente guiados por IA, sin intervención humana. Según ha revelado a New Scientist Alexander Kokhanovskyy, consejero delegado del fabricante ucraniano de drones Aero Center, UAV totalmente autónomos mataron a soldados rusos durante una prueba en el campo de batalla hace dos años.. En el test, que no está relacionado con su empresa actual, drones cuadricópteros preprogramados volaron hasta una zona del frente y activaron un ‘modo Terminator’ impulsado por IA que buscaba y atacaba cualquier objetivo dentro del área indicada, ha explicado Kokhanovskyy.. Al parecer, no había señal de vídeo ni ningún otro elemento que mostrara qué localizaron y atacaron los drones ‘Terminator’. Pero Kokhanovskyy dijo a New Scientist que drones pilotados por humanos enviados para comprobar las consecuencias encontraron ‘un par’ de soldados rusos muertos, lo que llevó a la conclusión de que los drones totalmente autónomos los habían matado.. La entrevista a Kokhanovskyy tuvo lugar en un acto de prensa organizado por la embajada de Ucrania en Londres. Allí, un comandante militar ucraniano explicó al medio que sus pilotos de drones solo utilizan sistemas semiautónomos en los que siempre hay humanos tomando las decisiones de control cruciales. Habló del compromiso de Ucrania con el ‘derecho internacional humanitario’ y destacó que el ejército siempre actúa con ‘gran cuidado en la toma de decisiones para evitar víctimas civiles’.. El carácter puntual del experimento encaja no solo con la postura oficial del Gobierno de Ucrania, sino con la realidad de los riesgos que presenta. Enviar drones totalmente autónomos para atacar todo lo que encuentren en una zona determinada, sin intervención de ningún operador humano, exige una planificación cuidadosa y conlleva el riesgo de incidentes de ‘fuego amigo’ o ataques contra civiles no combatientes. Tampoco está claro hasta qué punto estos cuadricópteros totalmente autónomos fueron eficaces seleccionando y atacando objetivos en comparación con drones pilotados por humanos.. En qué medida son autónomos los drones de Ucrania. Las armas totalmente autónomas con capacidad para ‘cumplir objetivos de forma independiente o con supervisión mínima en entornos complejos e impredecibles’ aún no son una realidad en la guerra en Ucrania, según Kateryna Bondar, exasesora del Gobierno ucraniano, en su informe para el centro de estudios Center for Strategic and International Studies, CSIS, con sede en Washington D. C. Pero Bondar destaca el creciente número de drones que integran ciertas capacidades autónomas para navegación y, en ocasiones, selección de objetivos, aunque los operadores humanos mantienen el control general.. Ucrania y Rusia están utilizando muchos drones FPV para labores de reconocimiento y ataques contra vehículos y soldados. Normalmente, estos drones son controlados por pilotos entrenados que llevan gafas de realidad virtual para ver desde el punto de vista del dron mientras apuntan a objetivos enemigos. También existen drones cuadricópteros o multirrotor ‘bombarderos’, de mayor tamaño, capaces de transportar cargas más pesadas, ya sea para misiones de suministro o para lanzar explosivos sobre objetivos enemigos en el frente.. Los drones de ataque de mayor alcance, similares a aviones de ala fija, pueden incorporar más capacidades de toma de decisiones autónoma. Durante 2025, Rusia lanzó decenas de miles de drones para atacar ciudades y posiciones ucranianas, incluidos drones Shahed suministrados originalmente por Irán y fabricados cada vez más en Rusia. Los Shahed suelen estar preprogramados para volar de forma automática hacia sus objetivos, con escasa capacidad autónoma de toma de decisiones. Pero algunas variantes de Shahed, como el Geran-2, están equipadas con microordenadores Nvidia Jetson Orin introducidos de contrabando, que proporcionan procesamiento de vídeo a bordo y capacidades autónomas de toma de decisiones, incluyendo el reconocimiento autónomo de objetivos y la reasignación de blancos.. Para defenderse de esos ataques con drones Shahed rusos, Ucrania ha desplegado una defensa aérea híbrida, con sistemas avanzados y soluciones más simples, como drones interceptores baratos de fabricación nacional. Algunos sistemas de drones interceptores están diseñados para volar de forma autónoma hasta el punto de interceptación y fijar el objetivo, aunque sigue siendo necesario un operador humano para realizar la selección inicial del blanco y dar la orden de ataque, manteniendo siempre la capacidad de cancelar el ataque, según el medio ucraniano United24.. Mientras tanto, Ucrania ha adquirido la capacidad tecnológica e industrial para lanzar cada mes más de 5.000 ataques con drones contra objetivos rusos a distancias superiores a 20 kilómetros, según el Ministerio de Defensa ucraniano. Estos drones de ataque de medio y largo alcance dependen en gran medida de capacidades de navegación autónoma debido a los sistemas rusos de guerra electrónica, que pueden interferir la comunicación con los operadores humanos, así como a las interferencias de GPS, que pueden desviar de su objetivo a los UAV guiados por este sistema. Esa navegación impulsada por IA ha elevado la tasa de éxito de los ataques ucranianos con drones de alrededor del 10 o el 20 % al 70 u 80 %, afirma Bondar en su informe para el CSIS.. En conjunto, la industria de defensa ucraniana se ha centrado en entrenar pequeños modelos de IA con conjuntos de datos reducidos para que funcionen con la potencia de cálculo limitada de chips pequeños y baratos, señala Bondar. Ese enfoque ha creado software impulsado por IA para funciones autónomas cruciales, como la navegación y el reconocimiento de objetivos, que puede empaquetarse en módulos de hardware independientes para instalarlo en pequeños drones FPV, drones de ataque de largo alcance o incluso en las torretas armadas de robots terrestres no tripulados. Así que, aunque los sistemas totalmente autónomos sigan siendo poco habituales, cabe esperar que más drones y robots incorporen capacidades específicas de IA autónoma que complementen la toma de decisiones humana en el campo de batalla.
Una prueba en combate real de hace dos años habría permitido a drones seleccionar y atacar objetivos en el frente de forma completamente autónoma
Tras más de cuatro años de guerra, Ucrania se ha convertido en la primera potencia en drones militares de combate, en los que la IA juega un papel importante. Oficialmente, el Gobierno ucraniano prohíbe su uso en la fase final de interceptación del objetivo, pero eso no ha impedido a la industria nacional realizar ensayos en combate real con drones completamente guiados por IA, sin intervención humana. Según ha revelado a New Scientist Alexander Kokhanovskyy, consejero delegado del fabricante ucraniano de drones Aero Center, UAV totalmente autónomos mataron a soldados rusos durante una prueba en el campo de batalla hace dos años.. En el test, que no está relacionado con su empresa actual, drones cuadricópteros preprogramados volaron hasta una zona del frente y activaron un ‘modo Terminator’ impulsado por IA que buscaba y atacaba cualquier objetivo dentro del área indicada, ha explicado Kokhanovskyy.. Al parecer, no había señal de vídeo ni ningún otro elemento que mostrara qué localizaron y atacaron los drones ‘Terminator’. Pero Kokhanovskyy dijo a New Scientist que drones pilotados por humanos enviados para comprobar las consecuencias encontraron ‘un par’ de soldados rusos muertos, lo que llevó a la conclusión de que los drones totalmente autónomos los habían matado.. La entrevista a Kokhanovskyy tuvo lugar en un acto de prensa organizado por la embajada de Ucrania en Londres. Allí, un comandante militar ucraniano explicó al medio que sus pilotos de drones solo utilizan sistemas semiautónomos en los que siempre hay humanos tomando las decisiones de control cruciales. Habló del compromiso de Ucrania con el ‘derecho internacional humanitario’ y destacó que el ejército siempre actúa con ‘gran cuidado en la toma de decisiones para evitar víctimas civiles’.. El carácter puntual del experimento encaja no solo con la postura oficial del Gobierno de Ucrania, sino con la realidad de los riesgos que presenta. Enviar drones totalmente autónomos para atacar todo lo que encuentren en una zona determinada, sin intervención de ningún operador humano, exige una planificación cuidadosa y conlleva el riesgo de incidentes de ‘fuego amigo’ o ataques contra civiles no combatientes. Tampoco está claro hasta qué punto estos cuadricópteros totalmente autónomos fueron eficaces seleccionando y atacando objetivos en comparación con drones pilotados por humanos.. Las armas totalmente autónomas con capacidad para ‘cumplir objetivos de forma independiente o con supervisión mínima en entornos complejos e impredecibles’ aún no son una realidad en la guerra en Ucrania, según Kateryna Bondar, exasesora del Gobierno ucraniano, en su informe para el centro de estudios Center for Strategic and International Studies, CSIS, con sede en Washington D. C. Pero Bondar destaca el creciente número de drones que integran ciertas capacidades autónomas para navegación y, en ocasiones, selección de objetivos, aunque los operadores humanos mantienen el control general.. Ucrania y Rusia están utilizando muchos drones FPV para labores de reconocimiento y ataques contra vehículos y soldados. Normalmente, estos drones son controlados por pilotos entrenados que llevan gafas de realidad virtual para ver desde el punto de vista del dron mientras apuntan a objetivos enemigos. También existen drones cuadricópteros o multirrotor ‘bombarderos’, de mayor tamaño, capaces de transportar cargas más pesadas, ya sea para misiones de suministro o para lanzar explosivos sobre objetivos enemigos en el frente.. Los drones de ataque de mayor alcance, similares a aviones de ala fija, pueden incorporar más capacidades de toma de decisiones autónoma. Durante 2025, Rusia lanzó decenas de miles de drones para atacar ciudades y posiciones ucranianas, incluidos drones Shahed suministrados originalmente por Irán y fabricados cada vez más en Rusia. Los Shahed suelen estar preprogramados para volar de forma automática hacia sus objetivos, con escasa capacidad autónoma de toma de decisiones. Pero algunas variantes de Shahed, como el Geran-2, están equipadas con microordenadores Nvidia Jetson Orin introducidos de contrabando, que proporcionan procesamiento de vídeo a bordo y capacidades autónomas de toma de decisiones, incluyendo el reconocimiento autónomo de objetivos y la reasignación de blancos.. Para defenderse de esos ataques con drones Shahed rusos, Ucrania ha desplegado una defensa aérea híbrida, con sistemas avanzados y soluciones más simples, como drones interceptores baratos de fabricación nacional. Algunos sistemas de drones interceptores están diseñados para volar de forma autónoma hasta el punto de interceptación y fijar el objetivo, aunque sigue siendo necesario un operador humano para realizar la selección inicial del blanco y dar la orden de ataque, manteniendo siempre la capacidad de cancelar el ataque, según el medio ucraniano United24.. Mientras tanto, Ucrania ha adquirido la capacidad tecnológica e industrial para lanzar cada mes más de 5.000 ataques con drones contra objetivos rusos a distancias superiores a 20 kilómetros, según el Ministerio de Defensa ucraniano. Estos drones de ataque de medio y largo alcance dependen en gran medida de capacidades de navegación autónoma debido a los sistemas rusos de guerra electrónica, que pueden interferir la comunicación con los operadores humanos, así como a las interferencias de GPS, que pueden desviar de su objetivo a los UAV guiados por este sistema. Esa navegación impulsada por IA ha elevado la tasa de éxito de los ataques ucranianos con drones de alrededor del 10 o el 20 % al 70 u 80 %, afirma Bondar en su informe para el CSIS.. En conjunto, la industria de defensa ucraniana se ha centrado en entrenar pequeños modelos de IA con conjuntos de datos reducidos para que funcionen con la potencia de cálculo limitada de chips pequeños y baratos, señala Bondar. Ese enfoque ha creado software impulsado por IA para funciones autónomas cruciales, como la navegación y el reconocimiento de objetivos, que puede empaquetarse en módulos de hardware independientes para instalarlo en pequeños drones FPV, drones de ataque de largo alcance o incluso en las torretas armadas de robots terrestres no tripulados. Así que, aunque los sistemas totalmente autónomos sigan siendo poco habituales, cabe esperar que más drones y robots incorporen capacidades específicas de IA autónoma que complementen la toma de decisiones humana en el campo de batalla.
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