La Sierra de Cádiz continúa siendo una de las zonas más castigadas por las intensas precipitaciones registradas en las últimas semanas. Municipios como Grazalema, con toda su población desalojada, o Arcos de la Frontera, viven jornadas especialmente difíciles. Sin embargo, Ubrique se ha convertido en uno de los principales focos de atención por su capacidad de respuesta ante el temporal.. La localidad permanece en alerta por las previsiones meteorológicas adversas y por el caudal del río Ubrique, que desde hace días baja con fuerza, provocando daños en su cauce y el deslizamiento de los muros de contención laterales. El pasado jueves se registraron 15 litros por metro cuadrado, alcanzándose ya los 1.679 litros acumulados desde el inicio del año hidrológico.. Durante las últimas semanas, las imágenes de vecinos levantando diques improvisados con sacos y materiales por las calles del casco urbano han recorrido toda España. Una iniciativa espontánea que tuvo como objetivo frenar la entrada de agua en las viviendas, aunque pronto fue coordinada por técnicos municipales y servicios de emergencia. Marían Moreno, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Ubrique, explica que «se ha controlado el agua, se hizo una obra, se pusieron unos tubos y se canalizó por dentro, lo que permitió que el agua dejara de circular por las calles». Según detalla, se trató de «un trabajo realizado en tiempo récord, día y noche, por los trabajadores de la empresa municipal de aguas, pese a las dificultades del terreno».. La edil subraya que, aunque la situación ha mejorado, sigue siendo frágil: «El tiempo es imprevisible y ojalá que no caigan trombas que puedan causar una mayor gravedad, porque todavía hay personas desalojadas».. El impacto del temporal se deja sentir en el día a día de los residentes. Una vecina del centro, que prefiere mantenerse en el anonimato, relata el desgaste emocional que atraviesan muchas familias: «El trabajo que está haciendo el Ayuntamiento es bueno, pero sigue lloviendo con fuerza y ya estamos desesperados. Mi casa sigue empapada, tenemos fallos de luz y ya son muchos días de sufrimiento». Las calles Nevada y Trinidad han sido algunas de las más afectadas, convertidas durante días en auténticos ríos. «Era impracticable pasar. Incluso se fabricaron pasarelas para que los vecinos pudieran recibir alimentos y productos básicos», recuerda Moreno. Actualmente, el municipio mantiene a 32 vecinos fuera de sus viviendas, principalmente en la zona de El Algarrobal y en el entorno del centro del curtido, donde se ha producido un importante desprendimiento de tierras.. A la emergencia hidráulica se suma la preocupación por la estabilidad del subsuelo. Equipos científicos desplazados a la comarca están monitorizando la zona con drones y sensores. «Se están estudiando dos fenómenos distintos: los ruidos en el subsuelo, provocados por la gran cantidad de agua, y la actividad sísmica, que no está relacionada», explica la teniente de alcalde, quien destaca el despliegue técnico coordinado junto a la Junta de Andalucía. Aunque las previsiones apuntan a una posible mejora, el Ayuntamiento se muestra prudente. «Se puede decir que ha pasado lo peor, pero ahora entramos en la fase de recuperación. Hay muchas casas tocadas y tendremos que ver cómo evoluciona el terreno cuando se seque», advierte.. La situación sigue siendo especialmente delicada en la carretera de Cerro Mulera, donde varias familias permanecen incomunicadas. El acceso solo es posible a pie y con extrema precaución. Un vecino denuncia que «en esta zona residen personas mayores, familias y niños que se ven obligados a transitar poniendo en riesgo su integridad física para realizar actividades cotidianas. Con todos mis respetos, se está tardando en ofrecer una solución, al menos provisional y de urgencia». Desde el Ayuntamiento se insiste en no circular con vehículos por esta vía debido a su peligrosidad.. Desde el Consistorio ya se trabaja en la valoración de daños para solicitar ayudas económicas. «La Administración se está volcando con nosotros y esperamos que el dinero llegue pronto para solventar estos problemas», señala Moreno, quien también destaca la rápida actuación en carreteras como la A-373.. Pese a la gravedad de la situación, no se han registrado daños personales. «Afortunadamente, con todo lo que ha pasado, no tenemos que lamentar víctimas», subraya la edil. Asimismo, el Ayuntamiento ha agradecido la solidaridad recibida desde todas partes de España, aclarando que, por el momento, no se necesitan medios materiales ni humanos para la limpieza.
El pueblo de la Serranía de Cádiz mantiene a decenas de vecinos desalojados, afronta importantes daños y apela a la coordinación institucional
La Sierra de Cádiz continúa siendo una de las zonas más castigadas por las intensas precipitaciones registradas en las últimas semanas. Municipios como Grazalema, con toda su población desalojada, o Arcos de la Frontera, viven jornadas especialmente difíciles. Sin embargo, Ubrique se ha convertido en uno de los principales focos de atención por su capacidad de respuesta ante el temporal.. La localidad permanece en alerta por las previsiones meteorológicas adversas y por el caudal del río Ubrique, que desde hace días baja con fuerza, provocando daños en su cauce y el deslizamiento de los muros de contención laterales. El pasado jueves se registraron 15 litros por metro cuadrado, alcanzándose ya los 1.679 litros acumulados desde el inicio del año hidrológico.. Durante las últimas semanas, las imágenes de vecinos levantando diques improvisados con sacos y materiales por las calles del casco urbano han recorrido toda España. Una iniciativa espontánea que tuvo como objetivo frenar la entrada de agua en las viviendas, aunque pronto fue coordinada por técnicos municipales y servicios de emergencia. Marían Moreno, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Ubrique, explica que «se ha controlado el agua, se hizo una obra, se pusieron unos tubos y se canalizó por dentro, lo que permitió que el agua dejara de circular por las calles». Según detalla, se trató de «un trabajo realizado en tiempo récord, día y noche, por los trabajadores de la empresa municipal de aguas, pese a las dificultades del terreno».. La edil subraya que, aunque la situación ha mejorado, sigue siendo frágil: «El tiempo es imprevisible y ojalá que no caigan trombas que puedan causar una mayor gravedad, porque todavía hay personas desalojadas».. El impacto del temporal se deja sentir en el día a día de los residentes. Una vecina del centro, que prefiere mantenerse en el anonimato, relata el desgaste emocional que atraviesan muchas familias: «El trabajo que está haciendo el Ayuntamiento es bueno, pero sigue lloviendo con fuerza y ya estamos desesperados. Mi casa sigue empapada, tenemos fallos de luz y ya son muchos días de sufrimiento». Las calles Nevada y Trinidad han sido algunas de las más afectadas, convertidas durante días en auténticos ríos. «Era impracticable pasar. Incluso se fabricaron pasarelas para que los vecinos pudieran recibir alimentos y productos básicos», recuerda Moreno. Actualmente, el municipio mantiene a 32 vecinos fuera de sus viviendas, principalmente en la zona de El Algarrobal y en el entorno del centro del curtido, donde se ha producido un importante desprendimiento de tierras.. A la emergencia hidráulica se suma la preocupación por la estabilidad del subsuelo. Equipos científicos desplazados a la comarca están monitorizando la zona con drones y sensores. «Se están estudiando dos fenómenos distintos: los ruidos en el subsuelo, provocados por la gran cantidad de agua, y la actividad sísmica, que no está relacionada», explica la teniente de alcalde, quien destaca el despliegue técnico coordinado junto a la Junta de Andalucía. Aunque las previsiones apuntan a una posible mejora, el Ayuntamiento se muestra prudente. «Se puede decir que ha pasado lo peor, pero ahora entramos en la fase de recuperación. Hay muchas casas tocadas y tendremos que ver cómo evoluciona el terreno cuando se seque», advierte.. La situación sigue siendo especialmente delicada en la carretera de Cerro Mulera, donde varias familias permanecen incomunicadas. El acceso solo es posible a pie y con extrema precaución. Un vecino denuncia que «en esta zona residen personas mayores, familias y niños que se ven obligados a transitar poniendo en riesgo su integridad física para realizar actividades cotidianas. Con todos mis respetos, se está tardando en ofrecer una solución, al menos provisional y de urgencia». Desde el Ayuntamiento se insiste en no circular con vehículos por esta vía debido a su peligrosidad.. Desde el Consistorio ya se trabaja en la valoración de daños para solicitar ayudas económicas. «La Administración se está volcando con nosotros y esperamos que el dinero llegue pronto para solventar estos problemas», señala Moreno, quien también destaca la rápida actuación en carreteras como la A-373.. Pese a la gravedad de la situación, no se han registrado daños personales. «Afortunadamente, con todo lo que ha pasado, no tenemos que lamentar víctimas», subraya la edil. Asimismo, el Ayuntamiento ha agradecido la solidaridad recibida desde todas partes de España, aclarando que, por el momento, no se necesitan medios materiales ni humanos para la limpieza.
Noticias de Andalucía en La Razón
