La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados es uno de los actos más multitudinarios de las Fallas de Valencia. En total, a lo largo de los días 17 y 18 de marzo, desfilan entre 100.000 y 120.000 falleros y falleras, pertenecientes a casi 400 comisiones.. Solo el día 17, primera jornada completa de la Ofrenda, participan aproximadamente 50.000–60.000 personas, en un flujo constante que puede prolongarse durante más de 10 horas, desde la tarde hasta bien entrada la madrugada.. Este acto, dedicado a la Virgen de los Desamparados —conocida popularmente como “la Geperudeta”—, tiene sus raíces en la posguerra. Aunque las Fallas ya incluían elementos religiosos, la Ofrenda organizada tal y como se conoce hoy se consolidó en 1945, cuando se institucionalizó un desfile floral hacia la plaza de la Virgen. Desde entonces, ha evolucionado hasta convertirse en una de las estampas más reconocibles de la fiesta.. Con un marcado tono emocional y simbólico, cada comisión fallera desfila vestida con el traje tradicional valenciano, portando ramos de flores que se van colocando sobre una gran estructura que representa el manto de la Virgen. Ese tapiz floral, renovado cada año, es una obra efímera que mezcla arte, devoción y espectáculo, y que atrae tanto a fieles como a visitantes de todo el mundo.. Hoy, la Ofrenda es mucho más que un acto religioso: es una manifestación de identidad colectiva. En ella convergen tradición, estética y sentimiento popular, en un relato que cada marzo vuelve a latir en las calles de Valencia con puntual intensidad, reafirmando el vínculo entre la ciudad y su patrona.
Solo el día 17, primera jornada completa, participan entre 50.000 y 60.000 personas, en un flujo constante que puede prolongarse durante más de 10 horas, desde la tarde hasta bien entrada la madrugada
La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados es uno de los actos más multitudinarios de las Fallas de Valencia. En total, a lo largo de los días 17 y 18 de marzo, desfilan entre 100.000 y 120.000 falleros y falleras, pertenecientes a casi 400 comisiones.. Solo el día 17, primera jornada completa de la Ofrenda, participan aproximadamente 50.000–60.000 personas, en un flujo constante que puede prolongarse durante más de 10 horas, desde la tarde hasta bien entrada la madrugada.. Este acto, dedicado a la Virgen de los Desamparados —conocida popularmente como “la Geperudeta”—, tiene sus raíces en la posguerra. Aunque las Fallas ya incluían elementos religiosos, la Ofrenda organizada tal y como se conoce hoy se consolidó en 1945, cuando se institucionalizó un desfile floral hacia la plaza de la Virgen. Desde entonces, ha evolucionado hasta convertirse en una de las estampas más reconocibles de la fiesta.. Con un marcado tono emocional y simbólico, cada comisión fallera desfila vestida con el traje tradicional valenciano, portando ramos de flores que se van colocando sobre una gran estructura que representa el manto de la Virgen. Ese tapiz floral, renovado cada año, es una obra efímera que mezcla arte, devoción y espectáculo, y que atrae tanto a fieles como a visitantes de todo el mundo.. Hoy, la Ofrenda es mucho más que un acto religioso: es una manifestación de identidad colectiva. En ella convergen tradición, estética y sentimiento popular, en un relato que cada marzo vuelve a latir en las calles de Valencia con puntual intensidad, reafirmando el vínculo entre la ciudad y su patrona.
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