El 1 de julio terminó siendo un día devastador para Sébastien Desabre, seleccionador de la República Democrática del Congo. Su equipo había quedado fuera del Mundial en los Dieciseisavos de Final tras caer por 2-1 ante Inglaterra, un partido que el técnico analizó con serenidad antes de que la situación cambiara por completo. Desabre respondía preguntas sobre el rendimiento de su equipo cuando el jefe de prensa de la delegación congoleña se acercó para comunicarle, delante de periodistas de todo el mundo, el fallecimiento de su padre. El entrenador, sorprendido y visiblemente afectado, agradeció el gesto y abandonó la sala sin añadir nada más. Minutos antes del anuncio, Desabre había destacado la actuación de su selección. Explicó que el 3-5-2 funcionó bien en fase ofensiva y que el equipo creó ocasiones que hicieron dudar a Inglaterra. Señaló que los ingleses necesitaron recurrir a “el mejor delantero del mundo” para remontar, en referencia a Harry Kane, autor de los dos goles. Para el técnico, haber competido de esa manera ya era “una victoria en sí misma”. Un partido que el Congo peleó hasta el final El Congo se había adelantado en el marcador con un tanto de Brian Cipenga y mantuvo la ventaja durante buena parte del encuentro. El arquero Lionel Mpasi fue figura con intervenciones decisivas ante remates de Jude Bellingham y del propio Kane. La remontada inglesa llegó en el tramo final de la mano del delantero del Bayern Munich, primero con un cabezazo tras un centro de Anthony Gordon, y luego con un potente disparo con el que perforó la meta congoleña. Desabre valoró el desempeño de su selección en el torneo, donde el Congo consiguió su primer gol en un Mundial y su primera victoria, ante Uzbekistán. Recordó que el equipo compitió contra selecciones de mayor ranking como Colombia, Portugal, Uzbekistán e Inglaterra, y que el nivel mostrado demuestra un avance significativo.
El técnico recibió la noticia por parte del jefe de prensa de la selección africana mientras analizaba el partido
El 1 de julio terminó siendo un día devastador para Sébastien Desabre, seleccionador de la República Democrática del Congo. Su equipo había quedado fuera del Mundial en los Dieciseisavos de Final tras caer por 2-1 ante Inglaterra, un partido que el técnico analizó con serenidad antes de que la situación cambiara por completo.Desabre respondía preguntas sobre el rendimiento de su equipo cuando el jefe de prensa de la delegación congoleña se acercó para comunicarle, delante de periodistas de todo el mundo, el fallecimiento de su padre. El entrenador, sorprendido y visiblemente afectado, agradeció el gesto y abandonó la sala sin añadir nada más.Minutos antes del anuncio, Desabre había destacado la actuación de su selección. Explicó que el 3-5-2 funcionó bien en fase ofensiva y que el equipo creó ocasiones que hicieron dudar a Inglaterra. Señaló que los ingleses necesitaron recurrir a “el mejor delantero del mundo” para remontar, en referencia a Harry Kane, autor de los dos goles. Para el técnico, haber competido de esa manera ya era “una victoria en sí misma”.El Congo se había adelantado en el marcador con un tanto de Brian Cipenga y mantuvo la ventaja durante buena parte del encuentro. El arquero Lionel Mpasi fue figura con intervenciones decisivas ante remates de Jude Bellingham y del propio Kane. La remontada inglesa llegó en el tramo final de la mano del delantero del Bayern Munich, primero con un cabezazo tras un centro de Anthony Gordon, y luego con un potente disparo con el que perforó la meta congoleña.Desabre valoró el desempeño de su selección en el torneo, donde el Congo consiguió su primer gol en un Mundial y su primera victoria, ante Uzbekistán. Recordó que el equipo compitió contra selecciones de mayor ranking como Colombia, Portugal, Uzbekistán e Inglaterra, y que el nivel mostrado demuestra un avance significativo.
Fútbol hoy: Últimas noticias en La Razón
