En la localidad danesa de Søften, dentro de la región de Jutlandia Central, arqueólogos del Museo Moesgaard han sacado a la luz un asentamiento que redefine nuestra comprensión de la economía en la era vikinga. La investigación, realizada entre agosto de 2025 y junio de 2026, ha revelado que este lugar no era una aldea convencional, sino un complejo industrial especializado y organizado a gran escala. Un centro productivo dirigido por un líder central El asentamiento contaba con áreas dedicadas al procesamiento del lino y numerosas «casas pozo», cabañas-taller enterradas destinadas a la artesanía. «El asentamiento presenta áreas separadas para la producción, la artesanía y una única vivienda. La estructura sugiere que las actividades estaban dirigidas por un líder central que controlaba los recursos y la producción», ha señalado en un comunicado Lix Stidsing Reher-Langberg, directora de la excavación. El yacimiento se extiende sobre una superficie de al menos 100.000 metros cuadrados, contando las investigaciones previas de 2008 y 2013. Se han documentado hasta 82 viviendas subterráneas en total, confirmando la magnitud del centro productivo. Integración en la red comercial internacional La importancia de este descubrimiento radica en su ubicación estratégica, a solo 10 kilómetros al norte de Aarhus, ciudad que bajo el reinado del rey se consolidó como un centro comercial clave. Según el historiador Kasper H. Andersen, los bienes rurales se integraban en las ciudades y, a través de ellas, en la extensa red internacional vikinga. «Las ciudades vikingas no surgieron de forma aislada, y Søften y Lisbjerg son claros ejemplos de ello», explica el experto. La actividad económica del centro queda patente en los numerosos vestigios encontrados: balanzas de telar y de hojalata que confirman una intensa producción textil, además de fragmentos de plata, monedas y perlas. Estos elementos demuestran la riqueza de la zona y su papel como nodo comercial fundamental. Este hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes en la región, como el tesoro de plata encontrado en Elsted en 2024, reafirmando que Jutlandia Central fue una región de extraordinaria vitalidad económica hace más de un milenio.
El hallazgo en Søften, revela un complejo centro de producción textil a gran escala que reescribe la historia de la red comercial de la época
En la localidad danesa de Søften, dentro de la región de Jutlandia Central, arqueólogos del Museo Moesgaard han sacado a la luz un asentamiento que redefine nuestra comprensión de la economía en la era vikinga. La investigación, realizada entre agosto de 2025 y junio de 2026, ha revelado que este lugar no era una aldea convencional, sino un complejo industrial especializado y organizado a gran escala.Un centro productivo dirigido por un líder central El asentamiento contaba con áreas dedicadas al procesamiento del lino y numerosas «casas pozo», cabañas-taller enterradas destinadas a la artesanía. «El asentamiento presenta áreas separadas para la producción, la artesanía y una única vivienda. La estructura sugiere que las actividades estaban dirigidas por un líder central que controlaba los recursos y la producción», ha señalado en un comunicado Lix Stidsing Reher-Langberg, directora de la excavación.El yacimiento se extiende sobre una superficie de al menos 100.000 metros cuadrados, contando las investigaciones previas de 2008 y 2013. Se han documentado hasta 82 viviendas subterráneas en total, confirmando la magnitud del centro productivo.Integración en la red comercial internacionalLa importancia de este descubrimiento radica en su ubicación estratégica, a solo 10 kilómetros al norte de Aarhus, ciudad que bajo el reinado del rey se consolidó como un centro comercial clave. Según el historiador Kasper H. Andersen, los bienes rurales se integraban en las ciudades y, a través de ellas, en la extensa red internacional vikinga. «Las ciudades vikingas no surgieron de forma aislada, y Søften y Lisbjerg son claros ejemplos de ello», explica el experto.La actividad económica del centro queda patente en los numerosos vestigios encontrados: balanzas de telar y de hojalata que confirman una intensa producción textil, además de fragmentos de plata, monedas y perlas. Estos elementos demuestran la riqueza de la zona y su papel como nodo comercial fundamental. Este hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes en la región, como el tesoro de plata encontrado en Elsted en 2024, reafirmando que Jutlandia Central fue una región de extraordinaria vitalidad económica hace más de un milenio.
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