Ayer se vivieron unos minutos de tensión en la cárcel de Lleida, concretamente en el Centre Penitenciari Ponent, cuando un preso agredió a cuatro funcionarios después de incendiar su celda y dejar otra «completamente destrozada», según ha informado el sindicato CSIF.. El comunicado del sindicato explica que el interno cumple una condena en el centro de 9 años por acumulación de diversos delitos relacionados con robos con fuerza, atentado contra la autoridad y homicidio en grado de tentativa y «dispone de un amplio historial de conductas conflictivas» dentro del centro.. Según relatan los hechos se iniciaron cuando el interno prendió fuego a su propia celda, lo que obligó a los funcionarios a activar el protocolo de incendios y trasladarlo a otra celda, donde el hombre empezó a golpear las ventanas hasta arrancar los marcos metálicos y romper los cristales «con la intención de obtener objetos punzantes».. Ante la situación el equipo de intervención del centro actuó para reducir al interno y, como resultado de la intervención, 4 funcionarios sufrieron lesiones de diversa consideración y tuvieron que ser atendidos.. Ante estos hechos, CSIF exige que los internos con conductas agresivas no sean destinados al Centre Penitenciari de Ponent porque «las características y limitaciones de su infraestructura penitenciaria dificultan extraordinariamente la actuación de los trabajadores públicos y no garantizan su seguridad» y piden actuar con la máxima contundencia ante este tipo de conductas.. Agentes de la autoridad. El suceso ocurrió el pasado sábado, algo más de un mes después de que el Parlament de Cataluña aprobase la reforma de la ley de función pública que reconoce la condición de agentes de la autoridad a los funcionarios de prisiones que ejercen funciones de régimen interior, una medida largamente reclamada por los trabajadores del sistema penitenciario y que ha generado una profunda división política y social.. La reforma aprobada consta de un artículo único que reconoce la condición de agentes de la autoridad al personal funcionario y directivo de los centros penitenciarios que desempeña funciones de régimen interior, equiparándolos en este ámbito a los Mossos d’Esquadra. El objetivo, según recoge el texto legal, es “dar seguridad y protección jurídica” a estos trabajadores en el ejercicio de sus funciones. Además, la ley establece la obligación de la Generalitat de indemnizar a los funcionarios penitenciarios en caso de que sufran lesiones o daños materiales durante su actividad profesional, siempre que no exista dolo o negligencia por su parte.
El interno «dispone de un amplio historial de conductas conflictivas» dentro del centro
Ayer se vivieron unos minutos de tensión en la cárcel de Lleida, concretamente en el Centre Penitenciari Ponent, cuando un preso agredió a cuatro funcionarios después de incendiar su celda y dejar otra «completamente destrozada», según ha informado el sindicato CSIF.. El comunicado del sindicato explica que el interno cumple una condena en el centro de 9 años por acumulación de diversos delitos relacionados con robos con fuerza, atentado contra la autoridad y homicidio en grado de tentativa y «dispone de un amplio historial de conductas conflictivas» dentro del centro.. Según relatan los hechos se iniciaron cuando el interno prendió fuego a su propia celda, lo que obligó a los funcionarios a activar el protocolo de incendios y trasladarlo a otra celda, donde el hombre empezó a golpear las ventanas hasta arrancar los marcos metálicos y romper los cristales «con la intención de obtener objetos punzantes».. Ante la situación el equipo de intervención del centro actuó para reducir al interno y, como resultado de la intervención, 4 funcionarios sufrieron lesiones de diversa consideración y tuvieron que ser atendidos.. Ante estos hechos, CSIF exige que los internos con conductas agresivas no sean destinados al Centre Penitenciari de Ponent porque «las características y limitaciones de su infraestructura penitenciaria dificultan extraordinariamente la actuación de los trabajadores públicos y no garantizan su seguridad» y piden actuar con la máxima contundencia ante este tipo de conductas.. Agentes de la autoridad. El suceso ocurrió el pasado sábado, algo más de un mes después de que el Parlament de Cataluña aprobase la reforma de la ley de función pública que reconoce la condición de agentes de la autoridad a los funcionarios de prisiones que ejercen funciones de régimen interior, una medida largamente reclamada por los trabajadores del sistema penitenciario y que ha generado una profunda división política y social.. La reforma aprobada consta de un artículo único que reconoce la condición de agentes de la autoridad al personal funcionario y directivo de los centros penitenciarios que desempeña funciones de régimen interior, equiparándolos en este ámbito a los Mossos d’Esquadra. El objetivo, según recoge el texto legal, es “dar seguridad y protección jurídica” a estos trabajadores en el ejercicio de sus funciones. Además, la ley establece la obligación de la Generalitat de indemnizar a los funcionarios penitenciarios en caso de que sufran lesiones o daños materiales durante su actividad profesional, siempre que no exista dolo o negligencia por su parte.
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