Me encantan los jueves, se paladea el fin de semana y la sociedad ruge como la marabunta en un avance imparable hacia el sábado. Es media mañana y he quedado a tomar un retro café con uno de los grandes referentes en el periodismo español: Marta Solano me recibe con una gran sonrisa y, tras elegir un rincón tranquilo, empezamos a hablar de lo humano y de lo divino.. Su nueva novela, en cuya primera página rubrica una cálida dedicatoria, impacta al lector ya desde el título: La ciudad de los girasoles (Editorial Berenice, 2026). Entre sorbo y sorbo del café, hago la primera observación. Cuando voy en mis viajes hacia Asturias, atravieso unos campos de girasoles a ambos lados de la carretera nacional y siempre me llaman la atención. Y, de golpe, me encuentro con una ciudad literaria hecha de aquellas grandes inflorescencias, que me cautiva no solo por la forma de enfocar la infancia de su autora, Marta Solano, el enfoque de la guerra moderna o la mirada sobre la cruel trata de seres humanos, sino por su manera de afrontar los retos que tiene la generación Z respecto a todo lo que está circunvalando nuestra realidad. Así que le preguntamos al respecto.. Marta, ¿por qué escribes tan bien?. Mira, yo te puedo decir por qué quise ser escritora y te puedo decir también por qué vengo de la literatura juvenil. Esta es mi tercera novela. Y hasta ahora, todos mis protagonistas han sido niños o adolescentes. Para mí es muy importante no perder la mirada de la infancia, que es siempre una visión más limpia que la de los adultos. Yo, de alguna manera, me sigo sintiendo muy niña, y a la hora de escribir, de crear y de inspirarme en historias, quiero que los personajes sean gente joven con un futuro por delante pues me permite ser más más creativa, ¿no?, y también más sensible, y poder contar historias más de verdad.. ¿Por qué nos afecta tanto el tema de los niños de la guerra?. En el caso de La ciudad de los girasoles, Liv, que es una adolescente de 16 años, lo que quiere es unir a su familia. En mitad de la guerra sus dos hermanos pequeños, de 5 y 3 años, han sido secuestrados por el ejército enemigo, dentro de un plan organizado de deportación de menores, para darlos en adopción ilegal. Durante las guerras está prohibida la adopción. Y en este caso, dentro del plan del ejército de un imperio invasor a otro país, que nos puede pasar hoy en día tal y como está el mundo a cualquiera de nosotros, uno de los objetivos no solo son las tierras, las fronteras, sino también esa generación Z. ¿Y por qué es tan importante la generación Z? Pues porque estamos en un momento en el que, sobre todo en el primer mundo, hay un problema demográfico muy grande, desde Japón a Latinoamérica pasando por Europa. En un futuro militarizado se necesitarían niños que puedan ser soldados, madres que puedan engendrar a futuros soldados. Y los niños son vulnerables para manipularles, para cambiarles su mentalidad, para que olviden sus raíces, su identidad, y para ofrecerles oportunidades.. Has elegido una planta muy simbólica como título de tu novela y nombre de la ciudad saqueada. ¿Por qué los girasoles?. Porque el girasol es una planta que se agarra mucho a la tierra, a esas raíces, y al mismo tiempo es como el sol, una planta de esperanza.. ¿Cuál es la banda sonora que has tenido en tu cabeza escribiendo esta novela?. Pues mira, hay muchas canciones, hay canciones de Édith Piaf, como «El himno al amor» que nos habla de la historia de la gran cantante francesa y su relación con una persona casada y de su fatal muerte tras coger un avión para cruzar el Atlántico y como lo único que se recuperó fue una maleta con las iniciales de Édith Piaf y de él. Y a raíz de ese momento y de esa tragedia, ella compuso una de las canciones más bonitas de la historia, que es «El himno al amor». Hay otra canción que me ha inspirado, la de Sting, que es «Campos dorados».. ¿Qué opinaría la niña Marta de la Marta de hoy, la de 2026?. ¡Wow! Que tengo mucha suerte. Lo primero, que he cumplido un sueño que es dedicarme a una profesión que me encanta, que es vocacional, muy difícil, que es el periodismo, y además me permite ser comunicadora y escritora, ¿no? Yo me siento muy orgullosa porque nadie en mi familia se dedica al mundo del periodismo, es un mundo difícil, y yo he estudiado en la universidad pública, he tenido que hacer una oposición para trabajar donde trabajo. Y como a la mayoría de la gente, nadie nos ha regalado nada, ¿no?, y no tenemos padrinos.. ¿Crees que los grandes para llegar a serlo se entregan a sus sueños desde niños?. Yo tengo un hijo y siempre le digo: «Puedes ser muy bueno, puedes tener un gran talento en lo que sea, pero no olvides que detrás de los mejores siempre hay mucho más esfuerzo que talento». A mí me gusta el baloncesto y le digo: «Michael Jordan era el primero que llegaba y el último que se iba». Si te gusta el fútbol, Cristiano Ronaldo, Messi, artistas o cantantes que han triunfado han tenido que hacer lo mismo.. Nuestro café está ya a la mitad, absorto como estoy por tu mundo interior, Marta, vamos a ahondar un poquito en el mundo vintage. ¿Qué es para ti lo retro?. Para mí lo retro es quiénes somos. Porque todos tenemos un pasado y unas raíces. Para mí la familia, las raíces o la identidad es un tema fundamental. Entonces, para mí lo retro es no olvidar quién eres, ¿no?. Si abrieras una librería ahora mismo, ¿cómo la llamarías?. Mira, me gustaría una cafetería librería. Yo escribo en cafeterías. Me encanta el ambiente con música, a lo mejor soul, algo acogedor con un poquito de jazz. Me gusta que haya sofás, me encanta el recogimiento dentro del bullicio pero que sea un ambiente cálido y saborear el aroma de una buena taza de café. La llamaría Estación azul o algo así.. ¿Qué viaje guardas con más cariño de todos los que has hecho en tu vida?. Soy una viajera insaciable. Mira, me sorprendió mucho un viaje que hice antes de la pandemia a Japón, porque creo que es, con todos los defectos que tiene, la civilización con mayúsculas en muchos aspectos. Me llamó la atención el contraste entre la tradición y lo contemporáneo. Son las personas más empáticas que he visto en mi vida.. ¿A qué jugabas en el recreo de pequeña?. Yo era una gran base de baloncesto. De hecho, dejé ese deporte por el periodismo, pero llegué a jugar a nivel profesional.. ¿Cuáles son los libros de tu infancia?. ¡Uf!, pues mira, los clásicos españoles o de la literatura universal que leíamos en el colegio. El Quijote, El Lazarillo de Tormes, La Regenta o Niebla. Son libros que me han marcado muchísimo. También literatura inglesa, Dickens, por ejemplo. Luego más adelante El jugador de Dostoyevski, las novelas de Tolstói. Otros autores como Paul Auster, he leído mucho también a Mario Vargas Llosa. He leído de grandes autores actuales también, David Olivas, David Uclés con La península de las casas vacías, por ponerte un ejemplo, o de Espido Freire, o de muchos grandes autores. ¿Cuál fue tu primer coche?. Un Citroën Saxo que compartía con mi hermana. Con 18 años me saqué el carné y desde entonces pues conduje este pequeño coche que lo metía por todas partes, hacía kilómetros, lo golpeaba sin querer con las columnas al aparcar y cosas de esas (risas).. Hablando de duración eterna de nuestros amados objetos retro, ¿cuál te acompaña hoy en día?. En mi casa no podía faltar una máquina de escribir de los años 50, o un teléfono de pared que también tengo en el salón. No sé cuál puede ser mi siguiente artículo, a lo mejor un tocadiscos así antiguo, también me gustan las neveras, las que son tipo años 50. Para que te hagas una idea, me casé con un Citroën 11 ligero y mi vestido de novia tenía un escote en la espalda estilo diamante, años 50 con ondas al agua.. Veo que llevas un smartwatch de Snoopy y me dices que te encanta el personaje de Charles M. Schulz y que también eres fan de Mafalda…. Ah, bueno, y luego dentro de lo retro de la historia, pues mi agenda, de House of Lords, la compré en mi última visita a Londres. Yo tengo eBook, pero necesito leer en papel, para mí es fundamental. Marta, dame un titular retro.. Lo retro dice quiénes somos y de dónde venimos.. Bueno, pues muchas gracias, Marta. Echaremos una buena partida de baloncesto, aunque sea unos triples, ¿Qué deportivas retro nos ponemos para jugar?. Unas Converse, rollo de los 80, total.
Su nueva novela, en cuya primera página rubrica una cálida dedicatoria, impacta al lector ya desde el título: La ciudad de los girasoles
Me encantan los jueves, se paladea el fin de semana y la sociedad ruge como la marabunta en un avance imparable hacia el sábado. Es media mañana y he quedado a tomar un retro café con uno de los grandes referentes en el periodismo español: Marta Solano me recibe con una gran sonrisa y, tras elegir un rincón tranquilo, empezamos a hablar de lo humano y de lo divino.. Su nueva novela, en cuya primera página rubrica una cálida dedicatoria, impacta al lector ya desde el título: La ciudad de los girasoles (Editorial Berenice, 2026). Entre sorbo y sorbo del café, hago la primera observación. Cuando voy en mis viajes hacia Asturias, atravieso unos campos de girasoles a ambos lados de la carretera nacional y siempre me llaman la atención. Y, de golpe, me encuentro con una ciudad literaria hecha de aquellas grandes inflorescencias, que me cautiva no solo por la forma de enfocar la infancia de su autora, Marta Solano, el enfoque de la guerra moderna o la mirada sobre la cruel trata de seres humanos, sino por su manera de afrontar los retos que tiene la generación Z respecto a todo lo que está circunvalando nuestra realidad. Así que le preguntamos al respecto.. Marta, ¿por qué escribes tan bien?. Mira, yo te puedo decir por qué quise ser escritora y te puedo decir también por qué vengo de la literatura juvenil. Esta es mi tercera novela. Y hasta ahora, todos mis protagonistas han sido niños o adolescentes. Para mí es muy importante no perder la mirada de la infancia, que es siempre una visión más limpia que la de los adultos. Yo, de alguna manera, me sigo sintiendo muy niña, y a la hora de escribir, de crear y de inspirarme en historias, quiero que los personajes sean gente joven con un futuro por delante pues me permite ser más más creativa, ¿no?, y también más sensible, y poder contar historias más de verdad.. ¿Por qué nos afecta tanto el tema de los niños de la guerra?. En el caso de La ciudad de los girasoles, Liv, que es una adolescente de 16 años, lo que quiere es unir a su familia. En mitad de la guerra sus dos hermanos pequeños, de 5 y 3 años, han sido secuestrados por el ejército enemigo, dentro de un plan organizado de deportación de menores, para darlos en adopción ilegal. Durante las guerras está prohibida la adopción. Y en este caso, dentro del plan del ejército de un imperio invasor a otro país, que nos puede pasar hoy en día tal y como está el mundo a cualquiera de nosotros, uno de los objetivos no solo son las tierras, las fronteras, sino también esa generación Z. ¿Y por qué es tan importante la generación Z? Pues porque estamos en un momento en el que, sobre todo en el primer mundo, hay un problema demográfico muy grande, desde Japón a Latinoamérica pasando por Europa. En un futuro militarizado se necesitarían niños que puedan ser soldados, madres que puedan engendrar a futuros soldados. Y los niños son vulnerables para manipularles, para cambiarles su mentalidad, para que olviden sus raíces, su identidad, y para ofrecerles oportunidades.. Has elegido una planta muy simbólica como título de tu novela y nombre de la ciudad saqueada. ¿Por qué los girasoles?. Porque el girasol es una planta que se agarra mucho a la tierra, a esas raíces, y al mismo tiempo es como el sol, una planta de esperanza.. ¿Cuál es la banda sonora que has tenido en tu cabeza escribiendo esta novela?. Pues mira, hay muchas canciones, hay canciones de Édith Piaf, como «El himno al amor» que nos habla de la historia de la gran cantante francesa y su relación con una persona casada y de su fatal muerte tras coger un avión para cruzar el Atlántico y como lo único que se recuperó fue una maleta con las iniciales de Édith Piaf y de él. Y a raíz de ese momento y de esa tragedia, ella compuso una de las canciones más bonitas de la historia, que es «El himno al amor». Hay otra canción que me ha inspirado, la de Sting, que es «Campos dorados».. ¿Qué opinaría la niña Marta de la Marta de hoy, la de 2026?. ¡Wow! Que tengo mucha suerte. Lo primero, que he cumplido un sueño que es dedicarme a una profesión que me encanta, que es vocacional, muy difícil, que es el periodismo, y además me permite ser comunicadora y escritora, ¿no? Yo me siento muy orgullosa porque nadie en mi familia se dedica al mundo del periodismo, es un mundo difícil, y yo he estudiado en la universidad pública, he tenido que hacer una oposición para trabajar donde trabajo. Y como a la mayoría de la gente, nadie nos ha regalado nada, ¿no?, y no tenemos padrinos.. ¿Crees que los grandes para llegar a serlo se entregan a sus sueños desde niños?. Yo tengo un hijo y siempre le digo: «Puedes ser muy bueno, puedes tener un gran talento en lo que sea, pero no olvides que detrás de los mejores siempre hay mucho más esfuerzo que talento». A mí me gusta el baloncesto y le digo: «Michael Jordan era el primero que llegaba y el último que se iba». Si te gusta el fútbol, Cristiano Ronaldo, Messi, artistas o cantantes que han triunfado han tenido que hacer lo mismo.. Nuestro café está ya a la mitad, absorto como estoy por tu mundo interior, Marta, vamos a ahondar un poquito en el mundo vintage. ¿Qué es para ti lo retro?. Para mí lo retro es quiénes somos. Porque todos tenemos un pasado y unas raíces. Para mí la familia, las raíces o la identidad es un tema fundamental. Entonces, para mí lo retro es no olvidar quién eres, ¿no?. Si abrieras una librería ahora mismo, ¿cómo la llamarías?. Mira, me gustaría una cafetería librería. Yo escribo en cafeterías. Me encanta el ambiente con música, a lo mejor soul, algo acogedor con un poquito de jazz. Me gusta que haya sofás, me encanta el recogimiento dentro del bullicio pero que sea un ambiente cálido y saborear el aroma de una buena taza de café. La llamaría Estación azul o algo así.. ¿Qué viaje guardas con más cariño de todos los que has hecho en tu vida?. Soy una viajera insaciable. Mira, me sorprendió mucho un viaje que hice antes de la pandemia a Japón, porque creo que es, con todos los defectos que tiene, la civilización con mayúsculas en muchos aspectos. Me llamó la atención el contraste entre la tradición y lo contemporáneo. Son las personas más empáticas que he visto en mi vida.. ¿A qué jugabas en el recreo de pequeña?. Yo era una gran base de baloncesto. De hecho, dejé ese deporte por el periodismo, pero llegué a jugar a nivel profesional.. ¿Cuáles son los libros de tu infancia?. ¡Uf!, pues mira, los clásicos españoles o de la literatura universal que leíamos en el colegio. El Quijote, El Lazarillo de Tormes, La Regenta o Niebla. Son libros que me han marcado muchísimo. También literatura inglesa, Dickens, por ejemplo. Luego más adelante El jugador de Dostoyevski, las novelas de Tolstói. Otros autores como Paul Auster, he leído mucho también a Mario Vargas Llosa. He leído de grandes autores actuales también, David Olivas, David Uclés con La península de las casas vacías, por ponerte un ejemplo, o de Espido Freire, o de muchos grandes autores. ¿Cuál fue tu primer coche?. Un Citroën Saxo que compartía con mi hermana. Con 18 años me saqué el carné y desde entonces pues conduje este pequeño coche que lo metía por todas partes, hacía kilómetros, lo golpeaba sin querer con las columnas al aparcar y cosas de esas (risas).. Hablando de duración eterna de nuestros amados objetos retro, ¿cuál te acompaña hoy en día?. En mi casa no podía faltar una máquina de escribir de los años 50, o un teléfono de pared que también tengo en el salón. No sé cuál puede ser mi siguiente artículo, a lo mejor un tocadiscos así antiguo, también me gustan las neveras, las que son tipo años 50. Para que te hagas una idea, me casé con un Citroën 11 ligero y mi vestido de novia tenía un escote en la espalda estilo diamante, años 50 con ondas al agua.. Veo que llevas un smartwatch de Snoopy y me dices que te encanta el personaje de Charles M. Schulz y que también eres fan de Mafalda…. Ah, bueno, y luego dentro de lo retro de la historia, pues mi agenda, de House of Lords, la compré en mi última visita a Londres. Yo tengo eBook, pero necesito leer en papel, para mí es fundamental. Marta, dame un titular retro.. Lo retro dice quiénes somos y de dónde venimos.. Bueno, pues muchas gracias, Marta. Echaremos una buena partida de baloncesto, aunque sea unos triples, ¿Qué deportivas retro nos ponemos para jugar?. Unas Converse, rollo de los 80, total.
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