Hay conductores que llevan décadas al volante y nunca se han cruzado con ella. Otros la han visto alguna vez y no han sabido qué hacer. Un trapo, un pañuelo o cualquier tela blanca asomando por la ventanilla de un vehículo en movimiento no es un descuido, pero ojo, tampoco es una señal de accidente. Es más bien un aviso que tiene un significado y que está recogido en la normativa de tráfico y en otras partes del mundo funciona como código informal entre conductores. Por ello, lo mejor es esclarecer las dudas y conocer para qué sirve exactamente. El artículo 70 del Reglamento General de Circulación recoge de forma explícita que «si como consecuencia de circunstancias especialmente graves, el conductor de un vehículo no prioritario se viera forzado, sin poder recurrir a otro medio, a efectuar un servicio de los normalmente reservados a los prioritarios, procurará que los demás usuarios adviertan la especial situación en que circula, utilizando para ello el avisador acústico en forma intermitente y conectando la luz de emergencia, si se dispusiera de ella, o agitando un pañuelo o procedimiento similar». El pañuelo blanco no es un salvoconducto: hay que seguir respetando las normas de circulación Básicamente, es la señal que puede usar alguien que lleva a un familiar al hospital de urgencia y necesita circular con preferencia sin disponer de un vehículo de emergencia oficial, por ejemplo. Eso sí, que un conductor agite un pañuelo blanco no le convierte en un vehículo prioritario a todos los efectos. El mismo artículo 70 deja claro que quien lo utilice deberá respetar en todo momento las normas de circulación, especialmente en las intersecciones. No existe ningún derecho a saltarse un semáforo en rojo, circular en sentido contrario ni ignorar las señales de tráfico. Además, los agentes de la autoridad pueden exigir en cualquier momento la justificación de las circunstancias que motivaron el uso de esa señal. Así deben reaccionar los conductores que se encuentren con esta situación Aparte de situaciones de emergencia, este pañuelo también sirve para acreditar que se está en una situación de avería. Cuando un vehículo queda detenido por un fallo mecánico, una rueda pinchada o un sobrecalentamiento, colocar un trapo blanco visible sirve para advertir a otros conductores y a los servicios de asistencia de que el coche está parado involuntariamente y no abandonado. Los conductores que se encuentren cerca deben reducir la velocidad de forma progresiva, sin frenar de golpe, y tratar de ceder el carril para que el vehículo pueda avanzar sin obstáculos. Aunque no es una obligación como tal, sí que es una respuesta coherente ante lo que puede ser una emergencia de verdad.
El artículo 70 del Reglamento General de Circulación recoge esta señal para situaciones de emergencia o avería en las que un vehículo no prioritario necesita advertir al resto de usuarios de la vía sobre su situación especial
Hay conductores que llevan décadas al volante y nunca se han cruzado con ella. Otros la han visto alguna vez y no han sabido qué hacer. Un trapo, un pañuelo o cualquier tela blanca asomando por la ventanilla de un vehículo en movimiento no es un descuido, pero ojo, tampoco es una señal de accidente.Es más bien un aviso que tiene un significado y que está recogido en la normativa de tráfico y en otras partes del mundo funciona como código informal entre conductores. Por ello, lo mejor es esclarecer las dudas y conocer para qué sirve exactamente.El artículo 70 del Reglamento General de Circulación recoge de forma explícita que «si como consecuencia de circunstancias especialmente graves, el conductor de un vehículo no prioritario se viera forzado, sin poder recurrir a otro medio, a efectuar un servicio de los normalmente reservados a los prioritarios, procurará que los demás usuarios adviertan la especial situación en que circula, utilizando para ello el avisador acústico en forma intermitente y conectando la luz de emergencia, si se dispusiera de ella, o agitando un pañuelo o procedimiento similar».El pañuelo blanco no es un salvoconducto: hay que seguir respetando las normas de circulaciónBásicamente, es la señal que puede usar alguien que lleva a un familiar al hospital de urgencia y necesita circular con preferencia sin disponer de un vehículo de emergencia oficial, por ejemplo.Eso sí, que un conductor agite un pañuelo blanco no le convierte en un vehículo prioritario a todos los efectos. El mismo artículo 70 deja claro que quien lo utilice deberá respetar en todo momento las normas de circulación, especialmente en las intersecciones.No existe ningún derecho a saltarse un semáforo en rojo, circular en sentido contrario ni ignorar las señales de tráfico. Además, los agentes de la autoridad pueden exigir en cualquier momento la justificación de las circunstancias que motivaron el uso de esa señal.Así deben reaccionar los conductores que se encuentren con esta situaciónAparte de situaciones de emergencia, este pañuelo también sirve para acreditar que se está en una situación de avería. Cuando un vehículo queda detenido por un fallo mecánico, una rueda pinchada o un sobrecalentamiento, colocar un trapo blanco visible sirve para advertir a otros conductores y a los servicios de asistencia de que el coche está parado involuntariamente y no abandonado.Los conductores que se encuentren cerca deben reducir la velocidad de forma progresiva, sin frenar de golpe, y tratar de ceder el carril para que el vehículo pueda avanzar sin obstáculos. Aunque no es una obligación como tal, sí que es una respuesta coherente ante lo que puede ser una emergencia de verdad.
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