Los okupas despiertan el dolor de cabeza de los propietarios, especialmente en temporada estival cuando muchas viviendas quedan vacías por las vacaciones. Los españoles se van a su segunda residencia o simplemente de viaje y su morada queda deshabitada temporalmente. Los okupas vigilan estas situaciones y se lanzan a entrar en las viviendas que confirman sin gente, especialmente en aquellas que lo están durante un largo período de tiempo. Existen distintos trucos para evitar que esto se note como pedir a un vecino que recoja la correspondencia o suba y baje las persianas en función de la hora del día. Sin embargo, hay veces que el asalto se produce pese a haber tomado todas las precauciones. Ahí lo que buscan los propietarios es un desalojo lo más rápido posible, algo que no es tan sencillo en España. Ante esta dificultad, se ha extendido la creencia de que tener un arma permite entrar de forma inmediata a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la vivienda y efectuar el desalojo, aunque muchos expertos rebaten. ¿Puede un arma provocar el desalojo de okupas? Los expertos tienen claro que esto no es así y que tener un arma no implica el desalojo inmediato de los okupas. Pedro Bretón, CEO de la Sociedad Española de Alquiler Garantizado explica en su web, las posibilidades: «Si los okupas desconocen que existen armas en el domicilio, no están cometiendo un delito de tenencia ilícita de armas, ya que no hay intención ni posesión reconocida». Lo tiene muy claro: «Esto significa que la policía, de forma inmediata, no podría acceder al inmueble solo por la presencia de las armas, salvo que cuente con una orden judicial». Nada cambia porque esté un arma en el interior: «La okupación de la vivienda sigue tratándose como cualquier otro caso de usurpación o allanamiento, dependiendo de si se trata de la vivienda habitual o de una segunda residencia». Josep Maria Tamarit, catedrático de Derecho Penal en la Universitat Oberta de Catalunya, también señaló algo similar a ‘Newtral.es’: «Si la persona que accede ilegalmente a una vivienda no sabe que ahí hay un arma, no comete un delito de tenencia ilícita de armas». En el caso de que sí lo supiera, no cambia demasiado el asunto, según el catedrático: «Si se produce un caso de tenencia ilícita de armas, es decir, el ocupante muestra una intención de tener esa arma, sería un delito, pero no podría considerarse flagrante ni permitiría entrar en el domicilio sin autorización judicial ni del propietario». La conclusión es muy clara: «No porque tengan el arma se les va a desalojar en el momento». El propietario puede meterse en problemas Un arma, salvo excepción, debe estar siempre en la residencia principal del propietario y si se encuentra en la segunda es el propio dueño el que podría estar incurriendo en un delito ya que puede ser considerado responsable por tenencia indebida ya que, como se menciona, las armas solo pueden registrarse y tenerse en la vivienda ha
La diferencia es notable si el asalto se produce en la vivienda principal o en una segunda residencia del propietario
Los okupas despiertan el dolor de cabeza de los propietarios, especialmente en temporada estival cuando muchas viviendas quedan vacías por las vacaciones. Los españoles se van a su segunda residencia o simplemente de viaje y su morada queda deshabitada temporalmente. Los okupas vigilan estas situaciones y se lanzan a entrar en las viviendas que confirman sin gente, especialmente en aquellas que lo están durante un largo período de tiempo.Existen distintos trucos para evitar que esto se note como pedir a un vecino que recoja la correspondencia o suba y baje las persianas en función de la hora del día. Sin embargo, hay veces que el asalto se produce pese a haber tomado todas las precauciones. Ahí lo que buscan los propietarios es un desalojo lo más rápido posible, algo que no es tan sencillo en España. Ante esta dificultad, se ha extendido la creencia de que tener un arma permite entrar de forma inmediata a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la vivienda y efectuar el desalojo, aunque muchos expertos rebaten.¿Puede un arma provocar el desalojo de okupas?Los expertos tienen claro que esto no es así y que tener un arma no implica el desalojo inmediato de los okupas. Pedro Bretón, CEO de la Sociedad Española de Alquiler Garantizado explica en su web, las posibilidades: «Si los okupas desconocen que existen armas en el domicilio, no están cometiendo un delito de tenencia ilícita de armas, ya que no hay intención ni posesión reconocida». Lo tiene muy claro: «Esto significa que la policía, de forma inmediata, no podría acceder al inmueble solo por la presencia de las armas, salvo que cuente con una orden judicial».Nada cambia porque esté un arma en el interior: «La okupación de la vivienda sigue tratándose como cualquier otro caso de usurpación o allanamiento, dependiendo de si se trata de la vivienda habitual o de una segunda residencia». Josep Maria Tamarit, catedrático de Derecho Penal en la Universitat Oberta de Catalunya, también señaló algo similar a ‘Newtral.es’: «Si la persona que accede ilegalmente a una vivienda no sabe que ahí hay un arma, no comete un delito de tenencia ilícita de armas».En el caso de que sí lo supiera, no cambia demasiado el asunto, según el catedrático: «Si se produce un caso de tenencia ilícita de armas, es decir, el ocupante muestra una intención de tener esa arma, sería un delito, pero no podría considerarse flagrante ni permitiría entrar en el domicilio sin autorización judicial ni del propietario». La conclusión es muy clara: «No porque tengan el arma se les va a desalojar en el momento».El propietario puede meterse en problemasUn arma, salvo excepción, debe estar siempre en la residencia principal del propietario y si se encuentra en la segunda es el propio dueño el que podría estar incurriendo en un delito ya que puede ser considerado responsable por tenencia indebida ya que, como se menciona, las armas solo pueden registrarse y tenerse en la vivienda habitual.
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